Qué le pasa a la presión arterial si como carne roja todos los días

Varios estudios relacionan el consumo de 3,5 porciones semanales de carne roja con un aumento significativo del riesgo de mortalidad

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La sustitución de la carne
La sustitución de la carne roja está asociada a numerosos beneficios para la salud (AdobeStock)

Desde la carne de vacuno o cerdo, hasta la de cordero o la de liebre, las carnes rojas constituyen un amplio espectro. Aunque su consumo moderado aporta beneficios para la salud gracias a su contenido en proteínas, hierro, zinc y vitamina B12, una ingesta superior a la recomendada puede hacer que los inconvenientes superen a sus ventajas.

La cantidad adecuada de carne roja varía según factores individuales como la edad, el estado de salud y los objetivos nutricionales. No obstante, la American Heart Association recomienda limitar el consumo diario de carne roja no procesada a entre 50 y 100 gramos (una a 1,5 porciones). Para las carnes procesadas, la mayoría de las autoridades sanitarias aconsejan no superar los 50 gramos diarios. Estas directrices buscan reducir la exposición a los riesgos asociados, especialmente en personas con antecedentes de hipertensión o enfermedades cardiovasculares.

Uno de los mayores peligros de consumir carne roja a diario es su impacto en la salud cardiovascular. De hecho, varios estudios han relacionado el consumo de 3,5 porciones semanales de carne roja con un aumento significativo del riesgo de mortalidad. Esto se debe a su capacidad de elevar la presión arterial. Si no se trata a tiempo, la hipertensión puede derivar en discapacidad, una pésima calidad de vida o incluso un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular letal, asegura la Clínica Mayo.

El vínculo entre carne roja y presión arterial se ha examinado en diversos estudios. Un metaanálisis revisado por el gastroenterólogo Robert Burakoff concluyó que el consumo elevado de carne roja se asocia con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión. Además, investigaciones recientes han diferenciado el impacto de la carne roja fresca respecto a la procesada, señalando que las carnes procesadas presentan una relación más fuerte con la aparición de hipertensión.

Corte de carne de vacuno
Corte de carne de vacuno (IStock)

Por qué la carne roja es perjudicial para el corazón

Uno de los principales riesgos de la carne roja es su alto contenido de grasas saturadas, las cuales aumentan el colesterol LDL (el conocido como “malo”) en sangre. Esto promueve la acumulación de placa en las arterias, elevando el riesgo de aterosclerosis, infartos y accidentes cerebrovasculares. Por ejemplo, una porción de 85 gramos de lomo puede contener hasta 6 gramos de grasa saturada, lo que representa casi el 30 % del límite diario recomendado.

Otro factor de riesgo es el TMAO (N-óxido de trimetilamina), una sustancia que se forma en el intestino durante la digestión de carne roja. Diversos estudios han vinculado niveles elevados de TMAO con la aterosclerosis y otras enfermedades del corazón.

Episodio: ¿Son malas las carnes procesadas?.

Además, el alto contenido de sodio en carnes procesadas como embutidos, salchichas o tocino puede contribuir significativamente a la hipertensión arterial. Estos productos también contienen aditivos como nitratos y nitritos, que no solo elevan la presión arterial, sino que también se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.

Aunque el hierro presente en la carne roja es esencial, su exceso puede favorecer la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS), moléculas que dañan las células y aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.