Receta de tomates rellenos gratinados: una opción ligera y saludable para el invierno

Una elaboración sencilla para utilizar las verduras de la nevera antes de que se echen a perder

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La receta de aprovechamiento de
La receta de aprovechamiento de tomates. (Adobe Stock)

Los tomates rellenos gratinados son la mejor forma de aprovechar los productos frescos de enero en un plato que conquista al primer bocado. Aunque aparentemente sea el verano el mejor momento del alimento, esta receta sacará todo su potencial durante todo el año, especialmente en invierno junto con el resto de verduras.

La clave de usar estas verduras es aprovechar la jugosidad de los tomates maduros y la textura suave de las judías verdes y el calabacín. Todo esto acompañado por el toque salado del jamón serrano y el aroma del queso fundido. El gratinado final en el horno realza el conjunto, aportando una capa dorada y crujiente que hace que cada porción resulte especialmente apetitosa y vistosa en la mesa.

Además de ser una opción visualmente atractiva, este plato permite disfrutar de los beneficios nutricionales de los productos, que conservan todas sus propiedades y sabor. Incorporar estas verduras frescas en la receta no solo garantiza un resultado más saludable, sino que también apoya el consumo responsable y local, alineando la cocina diaria con los ritmos naturales de la huerta invernal.

Receta de tomates rellenos gratinados

El secreto de estos tomates rellenos reside en el contraste entre la frescura del tomate, la suavidad del calabacín y las judías verdes. La bechamel ligera y el gratinado final aportan cremosidad y un acabado dorado y crujiente, perfecto para conquistar a cualquier comensal.

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Tiempo de preparación

  • Preparación: 20 minutos
  • Cocción: 15 minutos
  • Gratinado: 5 minutos
  • Tiempo total: 40 minutos

Ingredientes

  1. 4 tomates muy grandes
  2. 100 g de jamón serrano
  3. 100 g de judías verdes
  4. ½ calabacín (con piel)
  5. 100 g de queso mantecoso o emmental
  6. Aceite de oliva
  7. Sal
  8. Bechamel ligera (opcional, para gratinar)

Cómo hacer tomates rellenos gratinados, paso a paso

  1. Parte los tomates por la mitad y vacía la pulpa, quitando las pepitas. Reserva la carne de los tomates.
  2. Cuece ligeramente las judías verdes y pícalas junto al calabacín.
  3. En una sartén con un poco de aceite, rehoga la carne del tomate, el calabacín y las judías verdes con una pizca de sal.
  4. Añade el jamón serrano picado y remueve bien para integrar todos los ingredientes.
  5. Incorpora el queso en dados y mezcla hasta que comience a fundirse.
  6. Rellena las mitades de tomate con el preparado anterior y colócalas en una fuente apta para horno.
  7. Rocía cada tomate con una bechamel ligera y espolvorea un poco más de queso por encima.
  8. Lleva al horno a 180℃ durante 10 minutos para que los tomates se ablanden.
  9. Activa el gratinador y gratina 5 minutos hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
  10. Sirve de inmediato para disfrutar del contraste entre el relleno cremoso y el exterior dorado.
Sirve los tomates de inmediato.
Sirve los tomates de inmediato. (Adobe Stock)

Consejos clave destacados en negrita:

  • Parte los tomates por la mitad y vacía la pulpa con cuidado para evitar que se rompan.
  • Rocía cada tomate con una bechamel ligera y espolvorea queso para un gratinado perfecto.
  • Activa el gratinador al final para lograr una cobertura crujiente y dorada.

¿Cuántas porciones tiene esta receta?

La receta da para cuatro porciones (un tomate grande por persona).

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Aprox. 160 kcal por ración
  • Alto contenido en fibra y vitaminas A y C
  • Bajo en carbohidratos
  • Moderado en proteínas
  • Fuente de calcio y antioxidantes
  • Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

Se puede guardar en la nevera, en recipiente hermético, hasta dos días. Se recomienda recalentar en horno o grill para mantener el gratinado crujiente.