Un entrenador de gimnasio de 30 años muere tras intentar ganar 22 kilos comiendo más de 10.000 calorías diarias

El entrenador personal colgaba los avances de su reto para perder peso en redes sociales

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El entrenador personal Dmitry Nuyanzin
El entrenador personal Dmitry Nuyanzin en su Instagram. (Instagram/dmitryfit)

El caso del entrenador e influencer Dmitry Nuyanzin, fallecido a los 30 años tras un arriesgado experimento público, ha conmocionado al mundo del fitness y ha reabierto el debate sobre los peligros de los retos virales en las redes sociales.

El joven había iniciado un desafío para demostrar la eficacia de su propio programa de adelgazamiento: ganar más de 22 kilogramos en pocas semanas y luego perderlos rápidamente ante sus seguidores. Para ello, Dmitry compartía cada detalle de su dieta diaria en Instagram.

“Actualmente, estoy aumentando de peso para mi curso de pérdida de peso, y esta es mi dieta de 10.000 calorías”, escribió en la red social. Entre sus comidas incluía bollería y media tarta en el desayuno; 800 gramos de raviolis con mayonesa al mediodía; patatas fritas durante el día; y una hamburguesa con dos pizzas pequeñas para cenar, ya sea en cafeterías o a domicilio. El 18 de noviembre, Nuyanzin había alcanzado los 105 kilogramos, tras haber ganado 14 en tan solo un mes.

Incentivos y motivación

Además de documentar su aumento de peso, ofreció un incentivo económico a sus seguidores: “Cualquiera que pese más de 100 kg y pierda el 10% de su peso corporal antes de Año Nuevo ganará 10.000 rublos (100 euros aproximadamente), pagados directamente por mí”, prometió en sus redes sociales. También animaba a los participantes a inscribirse en su programa, asegurando: “Esculpirás el cuerpo de tus sueños, aprenderás a comer bien y te divertirás. Será el doble de emocionante, porque seguiré el programa al mismo tiempo que ustedes”.

Cuál es la fruta que ayuda a perder peso y cuida el corazón.

Un desenlace trágico

A pesar de su popularidad, el entrenador comenzó a cancelar entrenamientos, comunicando a su entorno que se sentía “mal”. Había prometido acudir al médico, pero finalmente no lo hizo. Sus amigos relataron al canal Ostorozhno Novosti que su corazón “dejó de latir mientras dormía”. Dmitry fue enterrado tres días después en Oremburgo.

Este caso no es aislado en el mundo del fitness extremo. Apenas unos meses antes, el culturista bielorruso Ilya ‘Golem’ Yefimchuk, de 36 años, murió de un paro cardíaco tras consumir 16.500 kilocalorías diarias para mantener su peso de 158 kilogramos.

Ilya ‘Golem’ Yefimchuk. (X/@creepydotorg)
Ilya ‘Golem’ Yefimchuk. (X/@creepydotorg)

Riesgos del sobrepeso

El experimento de Nuyanzin evidencia los peligros de las dietas hipercalóricas y los aumentos de peso bruscos. “El sobrepeso aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como insuficiencia cardíaca e infarto de miocardio. Cuanto más grande es el cuerpo, más tiene que esforzarse el corazón para bombear y hacer circular la sangre”, explica la Universidad de Brown en su página web. Además, el volumen corporal extra genera resistencia adicional que el corazón debe superar.

La obesidad severa es una enfermedad crónica, compleja y con una alta prevalencia, que se asocia frecuentemente con otras enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, la diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Trayectoria y legado

Graduado de la Escuela de Reserva Olímpica de Oremburgo y de la Universidad Nacional de Fitness de San Petersburgo, Dmitry había trabajado casi una década como entrenador personal de deportistas de élite rusos. Sus amigos lo recuerdan como “inteligente”, “positivo” y “una persona increíble”. En redes sociales, numerosos seguidores compartieron mensajes de condolencia: “Es tan triste que te hayas ido tan temprano… una persona tan increíble”, dijo una usuaria.