Septiembre, el mejor mes para volver al gimnasio: este es el objetivo que te debes marcar

Recuperar tu forma física es una de las mejores decisiones para cuidar cuerpo y mente tras las vacaciones

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Hombre entrenando, pectorales, mancuernas, banco
Hombre entrenando, pectorales, mancuernas, banco inclinado, gimnasio, fuerza (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se acaba el verano, vuelve la rutina. Llega el momento de cambiar de chip y de asimilar que lo bueno ha terminado. Después de días de descanso, desconexión y, probablemente, algunos excesos, toca reengancharse al día a día. La llamada “depresión posvacacional” afecta a un buen número de personas durante las primeras semanas de septiembre.

Pero, para hacer frente a ese bajón emocional, una estrategia eficaz es marcarse un objetivo concreto, motivador. Y una de las mejores formas de recuperar la energía mental y física es volver al gimnasio. Retomar, o en algunos casos, iniciar una rutina de ejercicio, puede ser justo lo que se necesita para hacer más llevadero el regreso a la normalidad.

La buena noticia es que septiembre es, según los expertos, el mes perfecto para hacerlo. Hay más tiempo para asentarse antes de fin de año, y la sensación de un “nuevo comienzo” suena mejor. Además, las temperaturas más suaves y los horarios estables favorecen la constancia.

Una cuestión física y emocional

“El primer motivo sería fundamentalmente la salud y el bienestar físico”, explica Rubén Borona, profesional de la Actividad Física y la Salud, en una entrevista para el diario AS. “El entrenamiento tiene innumerables beneficios a este nivel: reduce el colesterol nocivo, regula la presión arterial, ayuda a controlar el dolor crónico…”, comenta este experto.

Pero no solo es una cuestión física. El ejercicio también actúa como terapia emocional: “A nivel de bienestar psicológico nos ayuda a mejorar la autoestima, gracias a la liberación de endorfinas que le dan un empujón a nuestro estado de ánimo antes o después de una jornada laboral. También reduce el estrés y la ansiedad, y permite desconectar de las obligaciones diarias”, añade Borona.

Peso muerto. (Freepik)
Peso muerto. (Freepik)

Ir al gimnasio puede ser incluso una oportunidad para socializar y conocer gente nueva en un entorno saludable, lo cual también influye en el estado de ánimo. Estas semanas, la mente es lo que más se debe cuidar, y con hábitos como estos la vuelta se hará más amena.

El objetivo que deberías proponerte

Uno de los mejores objetivos que puedes marcarte si retomas la actividad física ahora es llegar en buena forma al 31 de diciembre. Cuatro meses por delante para recuperar hábitos, volver a conectar con tu cuerpo y sentirte mejor.

No se trata de obsesionarse con cambios radicales, sino de establecer objetivos realistas y progresivos, como recomiendan todos los expertos. Es preferible avanzar poco a poco que intentar recuperar el tiempo perdido en unas semanas.

El video de Lauty gram entrenando en el mismo gimnasio que estuvo la China

Tampoco es conveniente fijarlos a largo plazo. Porque ya sabemos lo que ocurre. Se piensa que “todavía hay tiempo” y se termina por dejar de ir. Por lo que, constancia y paciencia son clave.

¿A qué hora es mejor ir al gimnasio?

El doctor en Ciencias del Deporte, Felipe Isidro, lo resume así: “La realización frecuente de ejercicio mejora la movilidad, reduce el riesgo de osteoporosis y ayuda a mantener un peso saludable. Mejora nuestra calidad de vida”. Y da un consejo práctico para quienes decidan empezar en septiembre.

Si es posible, entrenar por la mañana. Hacer ejercicio a primera hora estimula el organismo, te prepara para afrontar el día y mejora la calidad del sueño. Madrugar puede ayudar. Y si no, que se lo pregunten a los que confían en los viejos refranes.

Con el objetivo puesto en el 31 de diciembre, el camino hacia un final de año más saludable y vital puede comenzar ya. Estar en forma para las próximas vacaciones de Navidad, no solo ayuda a contrarrestar los excesos típicos de esas fechas, sino que te permitirá cerrar el 2025 sintiéndote mejor contigo mismo. Y eso, quizás, sea el mejor regalo de fin de año.