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Masticar solo de un lado: cómo afecta tu mandíbula y tu postura

La costumbre de masticar por un solo lado puede generar trastornos en la articulación de la mandíbula y afectar tu postura, según la evidencia científica

Infografía sobre los efectos de masticar solo de un lado, mostrando un cráneo con mandíbula, una mandíbula inferior y una figura humana con columna vertebral.
Las consecuencias de masticar solo de un lado. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El hábito de masticar solo de un lado de la boca, lejos de ser una simple costumbre, puede provocar cambios estructurales en la mandíbula y alterar la postura craneocervical, según advierten instituciones como el National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR), la Mayo Clinic y el National Health Service del Reino Unido.

Este comportamiento suele consolidarse durante la infancia o adolescencia, etapas en las que el sistema facial se encuentra en pleno desarrollo, y puede derivar en asimetrías mandibulares, desviaciones de la línea media dental y un mayor riesgo de trastornos temporomandibulares (TMD).

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Los especialistas de estas entidades coinciden en que la detección y corrección tempranas son clave para evitar problemas duraderos, y recomiendan priorizar tratamientos conservadores y funcionales.

Definición y riesgos

El NIDCR, organismo dependiente de los NIH de Estados Unidos, define los TMD como un grupo de más de treinta condiciones que afectan la articulación temporomandibular y los músculos masticatorios, generando dolor, chasquidos articulares y limitación de movimiento.

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Según este instituto, la masticación unilateral no alternante —es decir, el uso exclusivo de un lado para triturar alimentos— genera una sobrecarga en la articulación y puede favorecer el desarrollo de estas patologías.

El NIDCR advierte que muchas personas no son conscientes del hábito hasta que aparecen síntomas como dolor en la mandíbula, molestias en el oído o rigidez muscular.

La institución subraya que no existe evidencia suficiente para recomendar tratamientos irreversibles sobre la mordida o la articulación, y enfatiza la importancia de enfoques reversibles como ejercicios de estiramiento, dieta blanda y reducción de hábitos de sobrecarga.

Hombre joven con sudadera caqui se toca la mandíbula con la mano, tiene una expresión de dolor y sostiene un sándwich mordido. Está sentado en un restaurante.
Muchas personas no son conscientes del hábito hasta que aparecen síntomas como dolor en la mandíbula, molestias en el oído o rigidez muscular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Impacto en la función mandibular y recomendaciones

La Mayo Clinic, referente mundial en medicina basada en la evidencia, señala que la articulación temporomandibular es probablemente la más utilizada del cuerpo humano, lo que la hace especialmente vulnerable a las cargas funcionales desiguales.

El equipo de esta institución explica que el hábito de masticar solo de un lado puede provocar hipertrofia muscular unilateral, asimetría facial y cambios en la biomecánica articular, especialmente si se mantiene durante el crecimiento.

Los expertos de la clínica recomiendan masticar de forma alternante y evitar alimentos duros o pegajosos que requieran un esfuerzo extra.

Además, proponen ejercicios específicos para relajar la musculatura mandibular y cervical, junto con técnicas de autocuidado como la aplicación de calor o frío local y el descanso mandibular con los dientes ligeramente separados y la lengua apoyada en el paladar.

Relación entre función masticatoria y postura

El National Health Service del Reino Unido describe los TMD como trastornos que afectan el movimiento mandibular y que suelen asociarse a una mordida desigual, bruxismo y estrés.

El NHS aclara que, aunque muchas veces estos problemas no son graves y tienden a mejorar por sí solos, el uso preferente de un solo lado para masticar puede aumentar el riesgo de alteraciones articulares y musculares.

Según el NHS, la corrección de la mordida y la rehabilitación funcional de la masticación deben priorizarse antes de considerar procedimientos invasivos.

Las medidas sencillas —como reducir el estrés, evitar el rechinar de dientes y corregir hábitos de sobrecarga— son suficientes en la mayoría de los casos.

Estos cinco hábitos pueden cambiar tu bruxismo
Los expertos de la clínica recomiendan masticar de forma alternante y evitar alimentos duros o pegajosos que requieran un esfuerzo extra. (Freepik)

Cómo la postura influye en la salud de la articulación temporomandibular

Desde la Harvard School of Dental Medicine, se destaca la relación entre la postura de la cabeza y los trastornos temporomandibulares.

Esta institución señala que la masticación unilateral puede contribuir a la aparición de TMD, especialmente cuando se combina con mala postura y tensión muscular asociada al estrés.

Los especialistas de Harvard insisten en la necesidad de abordar la salud de la articulación temporomandibular desde una perspectiva integral, que contemple no solo la función masticatoria, sino también la postura cervical y los factores psicosociales.

La educación en hábitos posturales y la colaboración entre odontólogos y fisioterapeutas forman parte de las estrategias más eficaces para el manejo de estos casos.

Intervención precoz y ortodoncia

La American Association of Orthodontists (AAO) orienta sus intervenciones hacia la corrección de problemas estructurales que afectan la capacidad de morder y masticar.

Según la AAO, la detección temprana de la masticación unilateral y la desviación de la línea media mandibular en niños y adolescentes permite aplicar tratamientos ortodóncicos y ortopédicos que corrigen la función y previenen asimetrías permanentes.

La AAO aclara que los procedimientos como la expansión maxilar o el uso de pistas de composite deben integrarse en un plan de rehabilitación funcional, evitando siempre intervenciones irreversibles sobre la mordida o la articulación en ausencia de una indicación clara.

Ilustración médica con dos perfiles masculinos que muestran la postura y la columna, y un cráneo central con la articulación temporomandibular resaltada.
Desde la Harvard School of Dental Medicine, se destaca la relación entre la postura de la cabeza y los trastornos temporomandibulares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consecuencias de la masticación unilateral y estrategias de abordaje

Masticar solo de un lado, especialmente cuando este patrón se consolida durante el crecimiento, puede alterar el desarrollo mandibular, favorecer la aparición de asimetrías y aumentar el riesgo de TMD.

Las instituciones médicas y odontológicas de referencia alertan sobre la importancia de la detección precoz y la corrección funcional de este hábito.

Recomiendan evitar tratamientos permanentes o invasivos, priorizando siempre el autocuidado, la fisioterapia, la educación postural y la intervención interdisciplinaria.

La masticación unilateral es un ejemplo claro de cómo un hábito cotidiano puede tener repercusiones anatómicas y funcionales de largo plazo, y por qué la prevención y el tratamiento conservador constituyen la mejor estrategia para proteger tanto la salud oral como la postura y el bienestar general.

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