Juan Martín, experto en reducir grasa abdominal, advierte sobre el impacto de las calorías líquidas: “El truco está en hacer elecciones inteligentes”

Algunos alimentos que estamos acostumbrados a consumir casi a diario podrían ser perjudiciales si no se ingieren con moderación

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Cómo perder grasa abdominal, según
Cómo perder grasa abdominal, según un entrenador

Cuando comenzamos una dieta para perder peso, solemos pensar en reducir las cantidades, evitar los dulces y hacer ajustes en nuestra alimentación diaria. Sin embargo, un aspecto que a menudo pasa desapercibido son las calorías líquidas, que son aquellas que consumimos a través de bebidas. Si bien a menudo nos concentramos en lo que comemos, las calorías que bebemos pueden tener un gran impacto en nuestros esfuerzos por perder peso, especialmente si no las controlamos adecuadamente. Alcohol, refrescos, jugos, e incluso el aceite de oliva, son fuentes de calorías líquidas que pueden dificultar nuestro progreso, especialmente si no tenemos cuidado con las cantidades.

Juan Antonio Martín, entrenador personal y experto en nutrición, conocido en redes sociales como @ntrenatonline, es consciente de cómo las calorías líquidas pueden sabotear incluso los planes de dieta más estrictos. En sus publicaciones y consejos, Martín recalca la importancia de tener en cuenta todos los aspectos de nuestra alimentación, no solo los sólidos. “Si estás en un proceso de pérdida de peso, sabes que cada elección cuenta. Y en este punto tiene bastante importancia también las calorías líquidas, esas que no masticas, pero que pueden sabotear tu progreso”, comenta Martín.

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Los enemigos de una dieta saludable

Uno de los culpables más comunes en este sentido es el aceite de oliva, que, aunque es un alimento saludable y lleno de beneficios para la salud, es muy calórico. “El aceite de oliva es sano, tiene antioxidantes y grasas saludables, pero si no controlamos las cantidades, puede ser un arma de doble filo”, explica Martín. Aunque se nos enseñe a usar aceite en nuestras ensaladas o al cocinar, un par de cucharadas al día pueden sumar rápidamente 200 calorías a nuestra dieta sin darnos cuenta. Por ello, el experto recomienda medir las cantidades y usarlo con moderación para evitar que las calorías líquidas de este ingrediente puedan poner en peligro los resultados de una dieta.

El siguiente gran culpable de las calorías líquidas son las bebidas alcohólicas. Aunque muchas veces las tomamos de forma ocasional o como una forma de disfrutar en una reunión social, el alcohol es una fuente significativa de calorías vacías, es decir, calorías que no aportan nutrientes al cuerpo. “Un vinito por aquí, una cerveza por allá, y cuando te das cuenta, ya estás añadiendo calorías innecesarias. El alcohol no solo añade calorías vacías, sino que también ralentiza el metabolismo y puede aumentar el apetito, lo que te lleva a consumir más alimentos de los que habías planeado”, explica Martín.

(Freepik)
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A menudo no somos conscientes de cuántas calorías puede tener una copa de vino o una cerveza, pero si no se controlan las cantidades, pueden sumar fácilmente más de 100 calorías por bebida. Martín recomienda elegir opciones más ligeras, como bebidas sin alcohol o limitar las cantidades para evitar que el consumo de alcohol afecte los resultados.

Las bebidas azucaradas, como refrescos y jugos industriales, también son responsables de una gran cantidad de calorías líquidas. Estas bebidas no solo son altas en calorías, sino que además tienen un alto contenido en azúcar refinado, lo que eleva rápidamente los niveles de glucosa en sangre y no sacian el hambre. “Los refrescos y las bebidas azucaradas están llenos de calorías innecesarias. Una lata de refresco puede tener hasta 140 calorías, casi todas provenientes del azúcar, pero no te aportan nutrientes ni fibra.

“Además, no te sacian, lo que puede llevarte a consumir más alimentos después”, advierte Martín. La recomendación es reemplazar las bebidas azucaradas por agua, infusiones sin azúcar o bebidas sin calorías, que no solo son más saludables, sino que también ayudan a mantener el metabolismo activo sin sobrecargarlo con calorías vacías.