Un estudio con medio millón de personas halló la forma de transporte vinculado a menor riesgo de demencia

Tras 13 años de seguimiento, los investigadores encontraron una forma de transporte que reducen hasta 19% este riesgo

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Se estudió el comportamiento de
Se estudió el comportamiento de desplazamiento de casi medio millón de personas de mediana edad y su asociación con el riesgo de demencia. (Reuters)

Se estima que alrededor de 60 millones de personas en todo el mundo padecen demencia, cuyo tipo más común es la enfermedad de Alzheimer. Ante esta preocupante incidencia, muchos equipos científicos se centran en averiguar posibles estrategias que puedan ayudar a prevenir las afecciones neurodegenerativas.

En esa línea, investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en China y la Universidad de Sídney llevaron a cabo un estudio del comportamiento de desplazamiento de casi medio millón de personas de mediana edad y su asociación con la estructura cerebral y el riesgo de demencia.

Los resultados revelaron que quienes utilizan la bicicleta como principal forma de transporte experimentan un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia, entre otras condiciones cognitivas.

¿Cómo se hizo el estudio?

La investigación, publicada en la revista JAMA Network, analizó registros de salud de 479.723 participantes del UK Biobank, con una edad promedio de 56 años. Los participantes indicaron sus principales modos de transporte en las cuatro semanas previas al estudio, excluyendo los desplazamientos de trabajo.

Las categorías se subdividieron en transporte no activo (vehículos y transporte público), caminata, caminata combinada con transporte no activo, y ciclismo, con o sin combinación de otros métodos de transporte. Tras 13 años de seguimiento, se documentaron 8.845 casos de demencia y 3.956 de Alzheimer entre los participantes.

Grupo de ciclistas. (Freepik)
Grupo de ciclistas. (Freepik)

Menos riesgo de cualquier tipo de demencia

Los resultados muestran que los ciclistas presentaron un 19% menos de riesgo de desarrollar demencia de cualquier tipo y una disminución del 22% en el riesgo de padecer Alzheimer en comparación con aquellos que recurren a medios de transporte no activos.

En tanto, el riesgo de demencia de inicio temprano y tardío se redujo significativamente en los ciclistas, en un 40% y 17% respectivamente. La actividad física del ciclismo podría ser justamente responsable de estos descensos en el riesgo al incentivar el flujo sanguíneo cerebral, reducir la inflamación y estimular la neurogénesis.

El ciclismo también se asoció con un mayor volumen del hipocampo, una región del cerebro vinculada estrechamente a la memoria y la función cognitiva. Según el coautor Liangkai Chen, el ciclismo podría ser “una estrategia prometedora para el mantenimiento de la salud cerebral”, ya que un volumen hipocampal mayor suele considerarse un indicador de mejor salud cerebral. La necesidad de manejar rutas, estar alerta y exponerse al aire libre durante el ciclismo podrían contribuir a esta preservación del volumen hipocampal.

Representación de un adulto mayor
Representación de un adulto mayor con síntomas de demencia. (Freepik)

Alternativas a la caminata

Aunque los efectos positivos del ciclismo fueron evidentes en la mayoría de los participantes, aquellos con el gen APOE4, asociado a un incremento en el riesgo de demencia, obtuvieron menos beneficios. Sin embargo, Chen destacó que el ciclismo podría aún así generar efectos positivos en ellos, aunque de menor magnitud.

En contraste, los resultados relacionados con la caminata fueron diversos. Modelos mixtos que combinaban caminata con otros medios de transporte que requieren mayor participación cognitiva, como conducir, fueron más efectivos en reducir el riesgo de demencia que caminar en solitario.

Estos hallazgos enfatizan la importancia de los métodos de transporte activos en la protección de la salud cognitiva en la población adulta, sugiriendo que el ciclismo podría ser una opción accesible y económica para muchos.

Con la proyección de casos de demencia aumentando de 55 millones en 2019 a 139 millones en 2050, estrategias accesibles y sostenibles como el ciclismo cobran especial relevancia. Mientras las enfermedades neurodegenerativas se posicionan como las principales causantes de dependencia y discapacidad entre adultos mayores, encontrar soluciones efectivas para mitigar su incidencia es crucial en términos de salud pública.