Cómo impacta a la presión arterial dejar de beber durante un mes

Una decisión saludable puede cambiar la forma en que tu cuerpo responde al estrés y cuida tus arterias

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Tomar esta medida puede marcar
Tomar esta medida puede marcar la diferencia en la prevención de complicaciones cardíacas y mejorar la respuesta al tratamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La relación entre el consumo de alcohol y la presión arterial ha sido ampliamente documentada por la ciencia médica.

Y es que se sabe que abandonar el alcohol representa una de las medidas más efectivas para regular la presión arterial y reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.

El impacto positivo de esta decisión se refleja tanto en quienes buscan prevenir la hipertensión como en quienes ya la padecen, consolidando la abstinencia como un factor clave en el cuidado de la salud cardiovascular y los beneficios pueden notarse incluso durante el primer mes de abstenerse de beber, tal como te contamos a continuación.

Abandonar el alcohol ayuda a
Abandonar el alcohol ayuda a regular la presión arterial y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares según expertos en salud.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los beneficios de dejar de beber alcohol para la presión arterial

Como mencionamos antes, y de acuerdo con información de la Asociación Americana del Corazón, dejar de beber alcohol aporta varios beneficios directos que ayudan a regular la presión arterial.

Dichos beneficios pueden apreciarse incluso desde el primer mes que se deja la bebida y entre ellos destacan los siguientes:

  • Reducción de los valores de presión arterial: Abandonar el consumo de alcohol contribuye a disminuir tanto la presión sistólica como la diastólica, ayudando a mantener cifras dentro de rangos saludables.
  • Disminución del riesgo de hipertensión: Las personas que dejan de beber presentan menor probabilidad de desarrollar presión arterial alta, especialmente quienes tenían consumo regular o elevado.
  • Mejor respuesta a los tratamientos antihipertensivos: La eficacia de los medicamentos para la presión arterial mejora cuando no se consume alcohol, ya que se eliminan posibles interacciones negativas.
  • Menor riesgo de complicaciones cardiovasculares: Al controlar mejor la presión arterial, disminuye la probabilidad de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades cardiovasculares asociadas con la hipertensión.
  • Reducción de la retención de líquidos y la sobrecarga cardíaca: El alcohol favorece la retención de sodio y agua, factores que elevan la presión arterial. Al dejar de beber, estos efectos se revierten.
La abstinencia de alcohol favorece
La abstinencia de alcohol favorece la disminución tanto de la presión sistólica como la diastólica en personas con y sin hipertensión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos beneficios pueden observarse tanto en personas con antecedentes de hipertensión como en quienes buscan prevenirla.

Cuáles son los efectos negativos que tiene el alcohol en la presión arterial

El consumo de alcohol ejerce varios efectos negativos sobre la presión arterial:

  • Aumento de la presión arterial: El alcohol eleva tanto la presión sistólica como la diastólica, especialmente cuando el consumo es frecuente o en grandes cantidades.
  • Riesgo de hipertensión: Las personas que beben en exceso presentan mayor probabilidad de desarrollar hipertensión arterial.
  • Desregulación del sistema nervioso: El alcohol estimula el sistema nervioso simpático, lo que provoca vasoconstricción y aumento de la presión.
  • Retención de líquidos y sodio: El consumo de alcohol favorece la retención de agua y sal en el organismo, incrementando el volumen sanguíneo y la presión arterial.
  • Interferencia con medicamentos antihipertensivos: El alcohol puede reducir la eficacia de los fármacos utilizados para tratar la hipertensión y aumentar sus efectos secundarios.
  • Mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares: La combinación de presión arterial elevada y consumo de alcohol incrementa el riesgo de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades cardíacas.

Estos efectos pueden presentarse tanto con el consumo agudo (binge drinking) como con el consumo crónico y regular por lo cual absterse de la bebida brinda muchos beneficios para la salud cardiovascular.