
Al finalizar una jornada extensa, muchas personas buscan métodos efectivos para aliviar el cansancio acumulado en los pies.
Entre las alternativas más recomendadas, el lavado de pies con sal marina y agua tibia destaca por sus múltiples beneficios, que van más allá de la simple relajación.
Esta práctica, se ha consolidado como una opción sencilla y accesible para quienes desean mejorar la salud y el bienestar de sus pies.
El principal efecto positivo de sumergir los pies en agua tibia con sal marina es la reducción de la hinchazón y el cansancio. La sal marina contribuye a disminuir la retención de líquidos en pies y tobillos, un problema frecuente tras pasar muchas horas de pie o sentado.
Al mismo tiempo, el agua tibia favorece la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que facilita una mejor circulación y ayuda a que la sangre fluya con mayor eficiencia en las extremidades inferiores.

Además de estos beneficios circulatorios, el baño de pies con sal marina proporciona un efecto relajante inmediato. El calor del agua, combinado con las propiedades de las sales, relaja los músculos, reduce la tensión y calma el dolor asociado al cansancio.
Esta sensación de alivio es especialmente valorada por quienes sufren molestias recurrentes en los pies debido a la actividad diaria o al uso prolongado de calzado.
Otro aspecto relevante de este método es su capacidad para mejorar la higiene y el aspecto de la piel. La sal marina posee un leve efecto antiséptico, lo que ayuda a limpiar la superficie de la piel y a disminuir la presencia de microorganismos.
Además, actúa como un exfoliante natural: al frotar suavemente los pies durante el baño, se eliminan células muertas, callosidades y suciedad, dejando la piel más suave y lisa.
No obstante, es importante tener en cuenta que este tratamiento no es adecuado para todas las personas. Aquellos que presentan heridas abiertas, infecciones graves o problemas circulatorios severos deben evitar el baño de pies con sal marina y consultar previamente a un especialista.

Para realizar correctamente este procedimiento, se recomienda llenar un recipiente grande con agua tibia, añadir una taza de sal marina y mezclar hasta disolver.
Los pies deben sumergirse durante 15 a 20 minutos, o hasta que el agua pierda temperatura. Al finalizar, es fundamental enjuagar y secar bien los pies, prestando especial atención a los espacios entre los dedos para evitar la humedad.
Finalmente, se aconseja aplicar una crema hidratante para mantener la piel protegida y suave.
El lavado de pies con sal marina y agua tibia se presenta como una solución práctica y eficaz para quienes buscan aliviar molestias, mejorar la circulación y cuidar la salud de sus pies de manera natural.
Más Noticias
Nuevo León: Sheinbaum inaugura bachillerato en García y anuncia dos más en Escobedo y Pesquería para 2026
La mandataria adelantó que en abril se iniciará la construcción de dos planteles educativos, “¿dónde tienen que estar los jóvenes, en la calle o en la escuela?"

Adrián Pola cuenta todo sobre “Te amo, eres perfectx pero cambia!”
El actor charló con “Infobae México” sobre el musical que se presentará en la Teatrería

Cuánto tiempo estará fuera Carrasquilla: ¿afectará su convocatoria con Panamá?
La baja médica del “Coco” podría afectar tanto a Pumas UNAM como a la Selección de Panamá en futuros compromisos

¿Cuál es la temperatura promedio en Puebla de Zaragoza?
Debido a su localización, que le dan una gran variedad de climas, México es uno de los países con mayor biodiversidad y es hogar de al menos 12% de las especies del mundo

Temperaturas en Mérida: prepárate antes de salir de casa
La temperatura más alta registrada en el territorio mexicano fue la del 6 de julio de 1966, cuando el termómetro subió hasta los 58.5 grados

