
El 30 % de las personas que usan gafas enfrenta el desafío cotidiano de los arañazos en los lentes, una molestia que puede afectar la visión y provocar dolores de cabeza si no se atiende a tiempo.
Aunque los rayones parecen inevitables, existen trucos caseros que permiten minimizar su impacto y prolongar la vida útil de los anteojos.
Antes de aplicar cualquier método, es fundamental identificar el tipo de material y revestimiento de los lentes, ya que no todos los remedios resultan adecuados para todas las superficies.
El origen de los arañazos suele estar relacionado con el tipo de cristal, la calidad del revestimiento y los hábitos de limpieza. Los lentes más costosos suelen incorporar capas protectoras que reducen la posibilidad de rayado, mientras que los modelos económicos carecen de esta protección.
Además, el uso de telas inadecuadas para limpiar los cristales, como prendas de ropa o servilletas, incrementa el riesgo de dañar la superficie.

El polvo, la arena y otras partículas que se adhieren a los lentes también contribuyen a la aparición de rayones, sobre todo si se limpian sin enjuagar previamente. Guardar las gafas fuera de su estuche multiplica las probabilidades de que sufran daños por contacto con otras superficies.
Para mantener los anteojos en óptimas condiciones, el primer paso consiste en utilizar siempre un paño de microfibra. Este material, diseñado específicamente para limpiar lentes, elimina la suciedad sin rayar el cristal.
Muchos de los arañazos que se observan a simple vista son superficiales y pueden desaparecer con una limpieza adecuada. Si el lavado con agua y jabón líquido no elimina las marcas, existen alternativas sencillas y accesibles.
Uno de los remedios más populares es el bicarbonato de sodio. Al mezclarlo con un poco de agua hasta formar una pasta, se puede aplicar sobre los lentes con movimientos circulares suaves.

Después de enjuagar con agua fría y secar con el paño de microfibra, los resultados suelen ser visibles en rayones leves. El bicarbonato, además, posee propiedades antimicrobianas que contribuyen a la higiene de los anteojos.
Otra opción eficaz es el abrillantador para muebles. Aplicar una pequeña cantidad en un paño y frotar suavemente sobre los cristales puede mejorar el aspecto de los lentes, siempre que se utilice con moderación para evitar residuos.
Finalmente, la pasta de dientes no abrasiva se ha convertido en un truco casero recurrente. Al distribuirla por ambas caras de los lentes y pulir durante dos o tres minutos, se logra atenuar los rayones superficiales. Es importante enjuagar bien y secar con microfibra para evitar manchas.

Estos métodos ofrecen soluciones prácticas para quienes buscan eliminar los rayones de sus anteojos sin recurrir a productos costosos. La clave está en la constancia y en el uso de materiales adecuados, lo que permite disfrutar de una visión más clara y prolongar la vida útil de las gafas.
Más Noticias
Localizaron con vida a Alejandra Rosas, dirigente municipal de Movimiento Ciudadano en Jilotzingo, Edomex
La cuenta oficial de MC Edomex en Facebook confirmó la localización de la integrante desaparecida y su primo, quienes habrían desaparecido tras asistir a un bar en Tlalnepantla

Cierre de la mezcla mexicana de petróleo de este lunes 2 de febrero
El precio de la mezcla mexicana de petróleo se estima utilizando las fórmulas de precio por región geográfica con el cierre diario de las cotizaciones correspondientes

Pago triple de la beca Rita Cetina: lo que debes saber antes de recibir el apoyo de febrero 2026
La entrega del apoyo se realiza exclusivamente a través de la Tarjeta del Banco del Bienestar

Vuelos demorados y cancelados en el AICM este lunes
Si tomarás un vuelo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, esta información te interesa

Cae “El Peye” en Sonora, objetivo prioritario con 10 órdenes de aprehensión en su contra
Estaría relacionado con el homicidio de un policía municipal en Hermosillo


