Cinco enfermedades que, con un solo té, puedes prevenir

A pesar de los beneficios de esta poderosa bebida, es importante reconocer que no sustituye a un tratamiento especializado

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Ingerir este té puede ayudar
Ingerir este té puede ayudar a prevenir enfermedades. Diseño: (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

Un creciente cuerpo de investigaciones científicas ha puesto de manifiesto los beneficios del consumo regular de té verde en la prevención de diversas enfermedades. Según la información consultada por este medio, esta infusión, rica en antioxidantes y compuestos bioactivos, puede desempeñar un papel crucial en la protección contra afecciones como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, deterioro cognitivo e infecciones bacterianas y virales.

Aunque no se trata de una cura milagrosa, su inclusión en un estilo de vida saludable podría marcar una diferencia significativa en la salud a largo plazo.

El té verde y su relación con la prevención del cáncer

El cáncer es una de las enfermedades más estudiadas en relación con los efectos del té verde. Según estudios, las catequinas presentes en esta infusión actúan como potentes antioxidantes que neutralizan los radicales libres, moléculas inestables que pueden dañar el ADN celular y promover mutaciones. Además, el EGCG inhibe la angiogénesis tumoral, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan a los tumores, y fomenta la apoptosis, o muerte programada, de las células cancerosas.

Un análisis publicado en Cancer Metastasis Reviews en 2011 destacó que el EGCG tiene la capacidad de inhibir la proliferación de células tumorales en tipos de cáncer como el de mama, próstata, colon y pulmón. Estos hallazgos subrayan el potencial del té verde como una herramienta preventiva en la lucha contra esta enfermedad.

Esta bebida puede ayudar a
Esta bebida puede ayudar a prevenir algunas enfermedades. Foto: Jovani Pérez

Protección cardiovascular: un beneficio clave del té verde

Las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. Según investigaciones, el consumo regular de té verde y té negro puede contribuir a la salud del corazón al reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como “malo”, y aumentar el colesterol HDL, o “bueno”. Además, mejora la función de las paredes internas de los vasos sanguíneos y disminuye tanto la presión arterial como los triglicéridos.

Un meta-análisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition en 2011 concluyó que beber tres tazas de té verde al día puede reducir el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares hasta en un 31%. Este dato refuerza la importancia de incluir esta bebida en la dieta diaria como parte de un enfoque preventivo.

El impacto del té verde en enfermedades neurodegenerativas

El deterioro cognitivo, incluido el Alzhéimer y el Parkinson, también podría ser mitigado mediante el consumo de té verde. Según el informe, el EGCG tiene la capacidad de cruzar la barrera hematoencefálica, lo que le permite proteger las neuronas del estrés oxidativo. Además, este compuesto estimula la producción de dopamina, mejora la función sináptica y reduce la acumulación de beta-amiloide, una proteína asociada con el desarrollo del Alzhéimer.

Estudios publicados en el Journal of Nutritional Biochemistry y Frontiers in Aging Neuroscience han demostrado que el consumo habitual de té verde puede mejorar la memoria de trabajo y ralentizar el deterioro cognitivo en adultos mayores. Estos hallazgos sugieren que esta infusión podría desempeñar un papel importante en la protección de la salud cerebral.

Una taza de té verde
Una taza de té verde ofrece múltiples beneficios para el cuidado y mantenimiento de la salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diabetes tipo 2: regulación del azúcar en sangre

El informe también destaca los beneficios del té verde en la prevención de la diabetes tipo 2, una enfermedad metabólica que afecta a millones de personas en todo el mundo. Los compuestos presentes en esta bebida mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen la absorción intestinal de glucosa y regulan las enzimas hepáticas responsables del metabolismo de los carbohidratos.

Un estudio publicado en Annals of Internal Medicine en 2006 reveló que las personas que consumían más de seis tazas de té verde al día tenían un 33% menos de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Este dato subraya el potencial de esta infusión como una herramienta preventiva frente a esta enfermedad.

Propiedades antimicrobianas y antivirales del té verde

Además de sus beneficios metabólicos y cardiovasculares, el té verde posee propiedades antimicrobianas y antivirales que refuerzan el sistema inmunológico. Según el informe, las catequinas presentes en esta bebida inhiben el crecimiento de bacterias como el Streptococcus mutans, asociada con las caries, y el Helicobacter pylori, vinculada con las úlceras gástricas. También se han observado efectos antivirales contra virus como el de la gripe y el herpes simple.

Una investigación publicada en el Journal of Applied Microbiology en 2003 mostró que el EGCG puede dañar la envoltura de ciertos virus y evitar su replicación, lo que refuerza su papel como un aliado en la prevención de infecciones.

 El té verde es
El té verde es bueno para la prevención de múltiples enfermedades. (Shutterstock)

Una receta para potenciar los beneficios del té verde

El informe también sugiere que combinar el té verde con otros ingredientes naturales puede potenciar sus efectos preventivos. Una receta recomendada incluye té verde, jengibre fresco, cúrcuma, jugo de limón, miel y una pizca de pimienta negra. Esta combinación no solo mejora el sabor, sino que también amplifica las propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas de la bebida.

En conclusión, el té verde se presenta como una herramienta accesible y respaldada por la ciencia para prevenir diversas enfermedades. Aunque no sustituye a un tratamiento médico, su consumo regular puede ser un complemento valioso en un estilo de vida saludable.