Lavaban la carne con lejía para disimular el mal olor: cinco detenidos en Mallorca por un delito contra la salud pública

La ‘Operación Exspiratum’ ha permitido intervenir 231 kg de carne en mal estado

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Vitrina de una carnicería (Adobe
Vitrina de una carnicería (Adobe Stock)

Una operación de la Guardia Civil en Palma de Mallorca ha desvelado un nuevo caso de delito contra la salud pública. Las cocinas de los bares y restaurantes deben pasar serios controles para evitar que se sirvan platos en mal estado o alimentos que pueden ser perjudiciales para la salud.

El último caso se ha producido en el archipiélago balear, aunque, hace unos días, se viralizó el restaurante chino de Usera que cocinaba palomas y las servía como pato. Por este tipo de sucesos, los controles alimenticios deben ser rutinarios y exhaustivos, evitando los riesgos que supone consumir este tipo de productos.

La conocida como ‘Operación Exspiratum’ permitió intervenir 231 kilos de carne en mal estado, desvelando una técnica que empleaban para “limpiar” la carne que resulta de lo más antihigiénico. Se trata de una distribuidora cuyo nombre todavía no se conoce de Palma de Mallorca.

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Lavaban la carne con lejía

Esta empresa utilizaba enormes cantidades de carne en mal estado o caducada. Normalmente, la carne que no está en buenas facultades es fácilmente identificable gracias al olor. Sin embargo, los empleados utilizaban lejía para lavar la carne y conseguir disimular el aroma que produce la carne caducada.

Para poder llevar a cabo la farsa, también debían cuidar el aspecto, pues la apariencia de la carne en mal estado es muy reconocible. Para ello, cortaban la zona externa de la carne, eliminando las zonas descompuestas. Así, podían ocultar los desperfectos de los productos y mentir sobre su fecha de caducidad.

Este último detalle es importante. Los productos cárnicos contienen unas fechas de consumo muy relevantes, pues cfuera de plazo puede suponer un grave riesgo para la salud. Para poder llevar a cabo esta farsa, era fundamental que un empleado se encargara de modificar su fecha de consumo y permitir un mayor plazo.

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La operación

Se trata de una operación del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en colaboración con la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de las Islas Baleares. ‘Exspiratum’ habría concluido con 231 kilos de carne intervenida, junto a varios productos hechos con carne en mal estado.

La mayoría de informaciones apuntan a que cinco personas están siendo investigadas por este delito contra la salud pública. Cuatro de ellos serían hombres y uno una mujer. Además, la participación de otro empleado que presenciaba el desarrollo de este delito habría sido crucial para llegar a las detenciones.

Las investigaciones todavía no se han cerrado, de manera que no se descarta la participación de nuevos actores en esta trama. Aunque la empresa todavía no se ha desvelado, ya es un escándalo en el ámbito de la alimentación y la salud pública, al tratarse de cantidades tan elevadas y método muy peligrosos.

Los casos más recientes demuestran que existen malas praxis en el ámbito de los alimentos y que es un problema a seguir. Las consecuencias pueden ser graves y los culpables pueden lograr desviar los controles y ocultar estas técnicas, de manera que es importante realizar controles en profundidad.