El modelo empresarial de Aurelio De Laurentiis: la revolución económica de un Nápoles exitoso

Forbes analizó la gestión del dirigente italiano que transformó al club napolitano en una institución competitiva y financieramente estable, conquistando múltiples títulos

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La visión de De Laurentiis
La visión de De Laurentiis permitió al Nápoles consolidar su estabilidad financiera mientras se posicionaba entre los mejores de Europa (REUTERS/Yara Nardi)

En un mundo donde los clubes de fútbol se ven atrapados en una constante espiral de deudas, el Nápoles destaca por su sólida estabilidad económica. A pesar de un escenario global marcado por propietarios multimillonarios, inversiones desmesuradas y proyectos financieros arriesgados, el presidente del Nápoles, Aurelio De Laurentiis, logró no solo mantener la salud financiera de la institución, sino también llevarla a lo más alto del fútbol europeo.

Con una tesorería de 210 millones de euros y una deuda controlada, el Nápoles se erige como un modelo de gestión prudente que desafía las convenciones del deporte.

Este éxito económico es solo una parte de la historia. Cuando De Laurentiis adquirió el club en 2004, el Nápoles se encontraba sumido en una crisis económica que amenazaba con arruinar su futuro.

Sin embargo, bajo su liderazgo, el club no solo recuperó la estabilidad financiera, sino que se posicionó como uno de los equipos más competitivos de Italia y Europa, todo sin recurrir al endeudamiento masivo ni a la compra de estrellas a precios exorbitantes. La combinación de una gestión responsable con una visión deportiva a largo plazo fue la clave del resurgir del club.

El ascenso desde las cenizas

Cuando De Laurentiis compró el Nápoles, el equipo se encontraba en Serie C1, luchando por ascender. Sin embargo, el empresario romano no solo estaba interesado en devolver al Nápoles a la Serie A, sino que tenía una visión mucho más ambiciosa: un club con finanzas saludables y un equipo capaz de competir con los mejores de Italia y Europa.

En su primer año al mando, el club napolitano logró el ascenso a Serie B y, poco después, alcanzó la Serie A en 2007, un hito significativo para la institución. Esta recuperación, tras años de penurias, se convirtió en un símbolo del cambio radical que De Laurentiis introdujo.

Aurelio De Laurentiis revolucionó al
Aurelio De Laurentiis revolucionó al Nápoles, evitando el endeudamiento masivo y priorizando una estructura financiera sólida (REUTERS/Ciro De Luca)

El crecimiento económico y deportivo del Nápoles bajo su presidencia no fue un proceso aislado, sino el resultado de una serie de decisiones estratégicas que combinan una visión a largo plazo y un enfoque pragmático.

El club pudo equilibrar sus finanzas a través de una gestión cuidadosa de los recursos, sin caer en la tentación de realizar fichajes millonarios y arriesgados. A pesar de la deuda de 242,5 millones de euros, el equipo disfruta de una de las tesorerías más saludables de la Serie A, permitiéndole mantener un futuro económico estable.

Un modelo de negocio prudente

A diferencia de otros clubes que recurren al endeudamiento o la compra de jugadores a precios desorbitados, Aurelio De Laurentiis apostó por una gestión empresarial prudente. Desde el inicio de su mandato, el también productor cinematográfico, dejó claro que su objetivo era mantener las cuentas en orden, evitando la caída en la quiebra que sufrieron otros equipos en situaciones similares, como el Parma en 2015 o el Chievo Verona en 2021.

En 2020, el Nápoles reportó ingresos cercanos a los 200 millones de euros, debido a su participación en la Champions League y los ingresos derivados de los derechos de televisión.

Uno de los pilares fundamentales de su modelo de negocio fue la apuesta por los jóvenes talentos. De Laurentiis supo identificar jugadores prometedores a bajo costo, para posteriormente venderlos a precios mucho más altos, generando así ganancias considerables.

Jugadores como el argentino Gonzalo Higuaín y el italiano Jorginho son ejemplos claros de este enfoque. El primero fue adquirido por unos 40 millones de euros en 2013, para ser vendido tres años después por 90 millones a la Juventus. Jorginho, por su parte, llegó al club por solo 8 millones de euros y fue vendido al Chelsea por 57 millones en 2018. Estas operaciones fueron fundamentales para la estabilidad financiera del club.

Gonzalo Higuaín y Jorginho, ejemplos
Gonzalo Higuaín y Jorginho, ejemplos de fichajes estratégicos que generaron ganancias millonarias para el Nápoles (REUTERS/Massimo Pinca)

El Nápoles también experimentó un notable aumento en sus ingresos derivados de los patrocinios y el merchandising, que crecieron de manera considerable gracias a la visibilidad internacional que ganó el equipo en la última década.

Un Nápoles cada vez más competitivo

Además de los logros económicos, el Nápoles fue un contendiente regular en la lucha por el título de la Serie A, y su rendimiento a nivel internacional también mejoró significativamente. El equipo superó constantemente la fase de grupos de la Champions League, consolidándose como uno de los mejores equipos del continente.

En la temporada 2020-2021, el Nápoles generó aproximadamente 50 millones de euros por los derechos de televisión derivados de su participación en la Champions League, lo que reflejó el creciente prestigio del club en el panorama europeo.

Desde la llegada del italiano de 75 años, el Nápoles demostró una consistencia notable, terminando en 8 ocasiones entre los primeros tres puestos de la Serie A.

En la temporada 2022-2023, el equipo alcanzó su máxima gloria al conseguir su tercer Scudetto, un logro que consolidó al club como una de las principales fuerzas del fútbol italiano, capaz de competir al más alto nivel con los gigantes históricos como Juventus, AC Milan e Inter de Milán. Además, bajo la dirección de De Laurentiis, el Nápoles conquistó 3 Copas de Italia y 1 Supercopa de Italia.

A pesar de un entorno
A pesar de un entorno competitivo, el club napolitano alcanzó su tercer Scudetto y 3 Copas de Italia (Reuters)

El impacto de Aurelio De Laurentiis en el Nápoles fue significativo tanto a nivel deportivo como económico. Su modelo de negocio permitió al club alcanzar el éxito en el campo sin comprometer su estabilidad financiera, permaneciendo sólido económicamente mientras otros equipos italianos enfrentan elevados niveles de deuda.

Gracias a una gestión empresarial responsable y una planificación a largo plazo, el Nápoles logró importantes logros deportivos sin poner en riesgo su situación financiera.