Un 45% de españoles cree que la pérdida auditiva afecta a la autoestima

Detectar a tiempo este trastorno permite preservar la calidad de vida, advierte MED-EL, que destaca cómo muchas personas experimentan aislamiento y disminución de la autonomía si no se aborda, con efectos evidentes en el bienestar emocional y social

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En la población mayor de 60 años, casi uno de cada cuatro enfrenta una pérdida auditiva lo suficientemente grave como para clasificarse como discapacitante, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportados por MED-EL. Este fenómeno complica la comunicación diaria y las relaciones habituales, lo que representa un desafío creciente conforme avanza la edad. Tal como publicó la compañía de soluciones auditivas MED-EL, el 45 por ciento de los españoles opina que la pérdida auditiva tiene un impacto negativo sobre la autoestima, resultado que emerge de una encuesta elaborada en el marco del Día Mundial de la Audición, celebrado el 3 de marzo.

La encuesta, llevada a cabo por MED-EL a más de 1.000 personas en España y a más de 10.000 en todo el mundo, revela que más de la mitad de los ciudadanos españoles percibe que la calidad de vida de una persona se deteriora notablemente cuando la pérdida auditiva no recibe tratamiento. Además, el medio, al difundir los datos, indica que esta percepción alcanza de manera particular las conversaciones con familiares y amigos y aparece vinculada tanto al bienestar emocional como social.

Julio Rodrigo, director general de MED-EL España y Portugal, expuso en sus declaraciones que "la pérdida auditiva no solo reduce la capacidad de escuchar los sonidos, también puede reducir significativamente la calidad de vida si no se trata". Añadió que el trabajo realizado por MED-EL "demuestra cuánto afecta la pérdida auditiva no tratada a las personas, desde sus relaciones hasta su independencia".

El 36 por ciento de los encuestados en España identifica las interacciones sociales como uno de los ámbitos más afectados por la pérdida auditiva, cifra superior al 27 por ciento que refiere el estudio a escala global, según recogió MED-EL. En cuanto al impacto sobre la calidad de vida general, alrededor del 50 por ciento de los entrevistados afirma que la deficiencia auditiva perjudica este aspecto, y uno de cada tres señala un efecto directo en la salud mental.

MED-EL destacó en el informe que cerca del 20 por ciento de los participantes considera que la seguridad física se ve comprometida por la pérdida auditiva, mientras que el 36 por ciento asocia este trastorno a una merma en el rendimiento laboral. En prácticamente todas las categorías evaluadas, las mujeres en España reportan un impacto igual o superior al de los hombres frente a la pérdida auditiva no atendida.

Rodrigo hizo hincapié en la relevancia de la detección precoz: "Detectar a tiempo permite tomar el control de la salud auditiva". Su mensaje subraya la necesidad de mantener un vínculo con el entorno a través de una correcta capacidad de escucha. "Escuchar bien es estar conectado: con las conversaciones, con las relaciones y con la propia independencia", afirmó el directivo, recordando la importancia de iniciar conversaciones sobre la salud auditiva en diferentes entornos y de practicar revisiones periódicas.

La empresa MED-EL hizo pública la recomendación de no esperar para abordar posibles síntomas e insistió en que nunca es demasiado pronto para cuidar la audición. Este enfoque busca promover actividades preventivas entre la población y reflexionar sobre los efectos, más allá de la mera dificultad para oír, que abarca desde el aislamiento social hasta la pérdida de autonomía personal.

Según la información publicada por MED-EL, el aumento de los casos con la edad agrava las dificultades en la comunicación, lo que refuerza la importancia de una detección temprana y de la adopción de medidas que ayuden a conservar la independencia y el bienestar general de quienes enfrentan esta condición. La pérdida auditiva no tratada representa un reto tanto para quienes la sufren como para su entorno social y familiar, con consecuencias que van desde el deterioro de las relaciones personales hasta la afectación visible de la salud física y psicológica.