Prevenir, el desafío que define a las organizaciones

El informe reciente evidencia que la exposición en plataformas digitales genera nuevas formas de acoso, lo que demanda protocolos específicos y respuestas ágiles para proteger a quienes ocupan cargos de liderazgo

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hostigamiento sexual laboral
hostigamiento sexual laboral

Construir espacios seguros dentro de nuestras organizaciones es una condición indispensable para sostener relaciones laborales saludables, basadas en la confianza.

Por ello, desarrollar mecanismos que prevengan y atiendan las denuncias de hostigamiento sexual debe ser una prioridad estratégica. Estas conductas no siempre se manifiestan de manera explícita, pues muchas veces se esconden en gestos o comentarios normalizados, y en dinámicas de poder que condicionan el comportamiento durante el día a día.

Según la última encuesta de la Organización Internacional del Trabajo, sobre hostigamiento sexual, 1 de cada 5 personas en el mundo ha sufrido hostigamiento sexual laboral y los casos se incrementan en nuestra región. La encuesta también arroja que el 61,4% de las víctimas dijo haber sufrido violencia y acoso más de 3 veces durante su vida laboral.

A este panorama se suma la dimensión creciente del contexto digital. Hallazgos del Global Female Leaders Outlook 2025 de KPMG muestran que, en Sudamérica, el 41,7% de las mujeres ejecutivas ha experimentado o presenciado violencia en redes o plataformas digitales. Aunque la presencia digital abre oportunidades, también amplía el perímetro de riesgo e impacta las relaciones laborales; el estudio reporta un aumento sostenido en los últimos tres años y un impacto más notorio entre mujeres con liderazgo o alta visibilidad. Por eso, los protocolos deben considerar contemplar incidentes digitales con la misma seriedad y rapidez.

En ese contexto, el principal desafío no es solo contar con documentos o lineamientos contra el hostigamiento sexual, sino garantizar su funcionamiento real. Las organizaciones necesitan evolucionar hacia mecanismos más estratégicos, capaces de medir el riesgo de hostigamiento sexual mediante indicadores que permitan revelar puntos ciegos, anticipar patrones, monitorear conductas y activar respuestas tempranas antes de que una conducta escale. En el ámbito digital, aunque la mayoría de los ataques proviene de desconocidos (77,4%), una proporción relevante también ocurre dentro del entorno laboral: el 25,8% de los casos involucra a colegas o subordinados, y 22,6% a compañeros de trabajo. Este panorama revela la necesidad de reforzar la gestión interna: no se trata solo de sancionar, se trata de prevenir de manera integral.

Como líderes, debemos reafirmar nuestro compromiso con una cultura libre de violencia y hostigamiento sexual. Ello implica investigaciones que garanticen confidencialidad y debido proceso, programas de capacitación continua y acciones de sensibilización orientadas a promover una cultura organizacional segura y respetuosa. Esta mirada debe incorporar la dimensión digital con reglas claras para el uso de canales, trazabilidad de incidentes en plataformas y criterios que protejan a las personas afectadas.

El Global Female Leaders Outlook 2025 muestra que apenas el 38,5% reporta los casos y el 0% recurre a ayuda profesional. Ese silencio deja a muchas mujeres enfrentando la violencia de manera aislada. El estrés y la ansiedad ya alcanzan a casi la mitad de las ejecutivas, con efectos directos en bienestar, desempeño y continuidad de carrera. Urge derribar barreras para pedir ayuda, habilitar canales confidenciales y accesibles, ofrecer acompañamiento legal y psicológico y formar a líderes para responder con cuidado y sin revictimización.

Construir espacios laborales libres de acoso no es solo un deber legal, sino un compromiso ético y una apuesta por organizaciones más humanas, sostenibles y competitivas. Para avanzar, conviene priorizar acciones concretas como definir indicadores de riesgo, implementar alertas tempranas y realizar auditorías periódicas, con tiempos de respuesta claros, resguardo de la evidencia y coordinación efectiva con las plataformas cuando corresponda.

El Día de la Lucha contra el Hostigamiento Sexual en el Ámbito Laboral nos recuerda que crear ambientes seguros exige coherencia desde la base y el liderazgo, no únicamente el cumplimiento normativo. Un entorno libre de violencia no es un pendiente más, es una condición esencial para la sostenibilidad humana y organizacional.