
Dicen que esta cumbre será la más importantes desde que Nixon se reunió con Mao Zedong en Beijing en 1972. Grandes cambios estructurales ocurrieron desde aquellos tiempos. Vivimos un desorden en expansión que podría desestabilizar el mundo y perjudicar a ambos países, a menos que encuentren la manera de competir y colaborar, simultáneamente, frente a una lista creciente de desafíos.
El devenir tecnológico ha modificado todo: antes podían coexistir modelos ideológicos o polos geopolíticos diferentes, en forma aislada. Se desconectaban uno de otro y solo coordinaban algunos pocos factores, para evitar choques trágicos. Ahora eso ya no es posible. El mundo se ha fusionado por la comunicación instantánea, la interacción de internet, los teléfonos inteligentes, la fibra óptica, los satélites y las comunicaciones inalámbricas. “El mundo se ha fusionado por la comunicación instantánea, la interacción de internet, los teléfonos inteligentes, la fibra óptica, los satélites y las comunicaciones inalámbricas.” Mientras tanto siguen vigentes los antiguos problemas comunes: el cambio climático, la proliferación de armas nucleares y biológicas, las migraciones globales, las pandemias, las cadenas de suministro recíprocas.
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Cooperación y competencia
EEUU mantiene su gran poder, pero no puede imponer reglas de juego, ni a Irán y menos aún a China. Tampoco puede aislarse. Puede dañar al otro, pero las armas que utiliza pueden volverse en su contra. Tiene herramientas muy poderosas: aranceles, amenazas, sanciones diversas, controles tecnológicos, presión sobre bancos, restricciones financieras, advertencias sobre chips, software y semiconductores. Pero esas herramientas tienen un defecto estructural, porque pueden dañar también a quien las usa. EEUU descubrió que depende de ciertos insumos chinos; Beijing sabe que sigue necesitando tecnología estadounidense. Ambos están en una situación de mutua dependencia y saben que esa reciprocidad puede convertirse en arma. Déficit comercial, Irán, y tierras raras, entre otros, serán partes inseparables de la mesa de negociaciones. De eso y mucho más se hablará en Beijing.
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ARANCELES. Intentando mejorar su déficit comercial, Trump impuso altos aranceles a los productos chinos, pero luego tuvo que retirarlos. La contrapropuesta china ha sido controles de exportación de insumos críticos o instalar aranceles recíprocos, lo cual provoca inflación, que en tiempos de electorales no suele ser un buen consejo. Nada nuevo hasta ahora en temas muy trillados.
SANCIONES. El Departamento de Estado de EEUU ha impuesto sanciones a varias empresas con sede en China, por proporcionar imágenes satelitales sensibles a Irán y también a refinerías chinas acusadas de comprar petróleo iraní y a empresas que lo transportan. Las sanciones se extienden a cualquiera que haga negocios con ellas. Beijing ha calificado esas sanciones de “presión unilateral ilegal” y ha promulgado una ley de bloqueo: “Reglas para contrarrestar la aplicación extraterritorial injustificada de legislación extranjera y otras medidas”, (2021). Esa normativa obliga al Ministerio de Comercio chino a “emitir órdenes de prohibición cuando una ley extranjera, aplicada extraterritorialmente, restringe de manera injustificada las actividades comerciales normales de ciudadanos o empresas chinas”. Esto significa que, si una empresa cumple con las sanciones norteamericanas y con eso perjudica a una empresa china, esta puede iniciar acciones ante un tribunal chino y reclamar compensación, transformando cualquier sanción de EEUU en una compleja trama de riesgos que puede extenderse a toda la cadena comercial. Acá está el núcleo de la nueva estrategia china. Si una empresa extranjera cumple con las sanciones impuestas por EEUU, puede exponerse a demandas o sanciones en China. Si no cumple con las sanciones de EEUU, puede quedar bajo el castigo norteamericano. La empresa se convierte en rehén de dos soberanías enfrentadas, con lo cual la cadena comercial colapsa. La contramedida china traslada el costo o el riesgo de una medida norteamericana a terceros no directamente involucrados. Imaginemos los problemas de la cadena de pagos, de las navieras, los bancos o seguros, los distribuidores, los importadores, los partners financieros.
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Irán ha tomado debida nota de esa forma de razonar, al usar una ventaja geográfica (Ormuz) o su cercanía a los estados del golfo, para trasladar el costo de las imposiciones de EEUU en graves problemas para terceros (Europa y Asia).
SISTEMA FINANCIERO. EEUU podría accionar sobre los bancos chinos relacionados a los pagos del petróleo iraní. Es poco probable que lo haga porque las represalias chinas podrían ser muy perjudiciales para los EEUU. China puede imponer restricciones regulatorias contra empresas norteamericanas, realizar controles de exportación, o investigaciones administrativas, y presionar sobre activos en territorio chino, o bien tomar nuevas medidas sobre cadenas de suministro.
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INSUMOS VS TECNOLOGÍAS. Los chinos controlan la masa de insumos críticos que necesitan las modernas tecnologías que usan los norteamericanos y viceversa los chinos necesitan las últimas innovaciones de esas tecnologías. Las tierras raras y los imanes permanentes son insumos críticos en tecnologías avanzadas y usadas en equipos para la defensa, autos eléctricos, turbinas, electrónica avanzada, semiconductores, robótica y sistemas aeroespaciales. Y no son los únicos. Recordemos que también Rusia provee material nuclear para las usinas nucleares de EEUU. Un problema adicional es que cada vez que a China le han cortado un acceso tecnológico comienza a invertir fuertemente para revertir la situación, en procura de lograr su autonomía tecnológica. China es creativa para enfocarse en solucionar los problemas que se le van presentando. Su volumen económico y la centralidad de sus decisiones estratégicas le permiten reducir bastante el tiempo para lograrlo.
LIDERAZGO TECNOLÓGICO. China comienza a liderar varios sectores de vanguardia, superando a EEUU: robotización industrial, trenes de alta velocidad, energía solar, industria automotriz. China produce casi 13 millones de vehículos eléctricos por año, mientras que EEUU fabrica alrededor de 1,7 millones, y toda Europa supera apenas los 4 millones. China instaló más capacidad solar en 2024 que el resto del mundo y domina las cadenas de suministro de baterías y vehículos eléctricos. Además, está progresando aceleradamente en la fabricación propia de chips de vanguardia. Una estrategia coherente y una inversión sostenida fueron fortaleciendo la posición tecnológica de China. Sin embargo, aún tienen deficiencias en litografía avanzada, la maquinaria necesaria para producir semiconductores de última generación y en otros sectores.
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INDUSTRIA BÉLICA. El Ejército Popular de Liberación (EPL) es el más grande del mundo con 2 millones de efectivos activos, mientras India tiene 1,5 millones y EEUU 1,3 millones. EEUU controla el 50% del mercado mundial de venta de armas (frente al 18% de los chinos). La mayor innovación en sistemas de armas sigue en EEUU. Pero China no se queda atrás, especialmente en drones y misiles, de buena calidad, variedad. China se ha especializado en los sistemas no tripulados y autónomos, que el EPL considera fundamentales para el futuro de la guerra. Mientras EEUU proyecta poder a nivel global, los chinos se enfocan principalmente en el Indo-Pacífico. La ventaja norteamericana es que sus sistemas están siendo probados continuamente en combate real. Los chinos parecen haber obtenido cierta superioridad en algunas categorías, como misiles aire-aire, misiles tierra-aire, capacidades antisatélite y guerra electrónica. Pero también se destacan en la masiva producción industrial de todo tipo de municiones avanzadas, muy superior, cuantitativamente, a la norteamericana. Un solo astillero chino produce lo mismo que la suma de todos los astilleros norteamericanos y podrían botar anualmente la misma cantidad de barcos que tiene toda la marina francesa.
TAIWAN. Si empezara una guerra sobre Taiwan, siendo uno de los principales productores globales de semiconductores, todo el mundo se complicaría, incluso China y toda Asia, pero principalmente EEUU. Taiwán produce más del 90% de los semiconductores más avanzados. No se trata solo del impacto militar o económico directo, sino de toda la tecnología que controla la navegación marítima y la aeronavegación mundial.
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“Taiwán produce más del 90% de los semiconductores más avanzados.” Sería un Ormuz multiplicado por mil. Por ahora, independiente de las amenazas recíprocas, o ejercicios militares de cercanía, nada grave debería ocurrir.
OBJETIVOS DE LA CUMBRE. EEUU buscará asegurar y aumentar los compromisos de compra de China y mantener el flujo de tierras raras. Seguramente buscará la ayuda china para terminar la guerra con Irán. China negociará prioritariamente el acceso a los chips de vanguardia. Pocos objetivos, aunque la frondosa lista de problemas comunes quede en stand-by. Se trata de ir regulando y administrando la competencia; poco puede resolverse en el corto plazo. Pero habrá temas en los que coincidirán. La “destrucción mutua asegurada” ya no es de índole nuclear; ahora es tecnológica. Nuevas herramientas asimétricas de IA ahora son capaces de otorgar un poder desmesurado a actores maliciosos (terroristas, anarquistas, criminales, grupos políticos o Estados), los que podrían atacar la infraestructura crítica de cualquier sociedad e inmovilizarla mediante operaciones cibernéticas, instalando programas maliciosos y robándose información. Podrían fácilmente, unos y otros, inutilizar redes eléctricas, bancarias, de seguridad nuclear, las operaciones económicas o las transacciones financieras. Muchas empresas de IA sostienen que sus modelos más recientes son tan potentes que pueden detectar y explotar vulnerabilidades en programas informáticos. Tanto EEUU como China están más que interesados en que dichos desarrollos no se descontrolen, para evitar un mundo aún más incierto. Sin un serio control estatal el mundo podría volverse aún más caótico. Por evitarlo se necesita coordinación y cooperación entre casi todos los Estados; que no han muerto, sino que ahora serán más necesarios que nunca.
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