El nuevo paradigma que afecta la política comercial global

La adopción de enfoques más proteccionistas y competitivos redefine la interacción global y plantea interrogantes sobre el futuro de las instituciones, la estabilidad económica y la gobernanza internacional

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El sistema multilateral surgido tras
El sistema multilateral surgido tras la Segunda Guerra Mundial y Bretton Woods es cuestionado por la política comercial unilateral impulsada por Trump. (REUTERS/Toby Melville)

La aceleración del cambio es una de las características del mundo actual. En determinados momentos históricos se producen verdaderos cambios de época, entendidos como transformaciones en la forma en que las sociedades interpretan la realidad y organizan sus instituciones. Comprender estas transformaciones resulta cada vez más relevante para quienes buscan interpretar el escenario global y tomar decisiones en el ámbito público y privado.

Después de la Segunda Guerra Mundial se configuró un orden económico internacional basado en instituciones multilaterales surgidas del sistema de Bretton Woods. Este esquema dio lugar al fortalecimiento del comercio internacional y al proceso de globalización, cuya dinámica puede observarse en la creciente relación entre comercio mundial y producto bruto.

Sin embargo, en enero de 2025 Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos proponiendo un reposicionamiento geopolítico del país bajo el lema “Estados Unidos primero”. A partir de este enfoque se impulsaron políticas que cuestionan el sistema multilateral de comercio y priorizan una estrategia más proteccionista y unilateral, donde el comercio se vincula estrechamente con la seguridad nacional y la competencia geopolítica.

Uno de los factores centrales de esta estrategia es la creciente competencia con China. El rápido crecimiento de la economía de este país desde comienzos del siglo XXI, su expansión tecnológica y su creciente peso en el comercio mundial han generado tensiones en la relación bilateral. En la visión de la administración Trump, la globalización afectó la competitividad industrial estadounidense, por lo que se promueve una política orientada a fortalecer la inversión interna, el empleo y las exportaciones, al mismo tiempo que se intenta reducir la dependencia de las importaciones chinas.

En este marco se renegociaron acuerdos comerciales, se debilitó el funcionamiento de la Organización Mundial del Comercio y se priorizaron negociaciones bilaterales o regionales en las que Estados Unidos busca imponer condiciones más favorables. Al mismo tiempo, la política energética se orientó hacia la expansión de los combustibles fósiles y la flexibilización de regulaciones ambientales, en contraste con la agenda climática impulsada en años anteriores.

Las medidas adoptadas presentan resultados y debates diversos. Por un lado, algunos analistas destacan la reducción de la dependencia comercial respecto de China y el fortalecimiento del poder estratégico estadounidense. Por otro, se señalan efectos negativos como el aumento de costos para consumidores y empresas, tensiones con aliados tradicionales y un debilitamiento del orden multilateral.

Más allá de la figura de Trump, se estaría produciendo una transformación más profunda en la política internacional, caracterizada por una creciente fragmentación del sistema económico global y una tendencia hacia la formación de bloques geopolíticos. La forma en que Estados Unidos se relaciona con el resto del mundo puede generar cambios en el funcionamiento del sistema económico internacional, como una disminución en la demanda internacional de dólares, que podría limitar la capacidad de absorber la expansión monetaria externa y generar presiones sobre la inflación o sobre las tasas de interés en el largo plazo.

Para países de América Latina como el nuestro, comprender estas dinámicas resulta clave a la hora de diseñar políticas de desarrollo, comercio exterior e inversión. No es casual que estos debates formen parte de los ejes centrales que se analizan hoy en programas académicos como el de la maestría y la especialización de Gestión Empresaria de los Negocios Internacionales de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, donde se busca comprender las condiciones económicas, políticas y productivas para la toma de decisiones vinculadas al comercio exterior y los negocios internacionales.

Las acciones del presidente Trump con respecto a Venezuela, el conflicto con Irán y la presión sobre Cuba pueden interpretarse como parte de una estrategia geopolítica más amplia orientada a fortalecer la influencia estadounidense en regiones clave. Estas medidas buscan asegurar el acceso a recursos energéticos, limitar la expansión de potencias rivales y consolidar la posición de Estados Unidos en el sistema internacional.