
La brecha de género en el acceso al crédito es un problema que tiene profundas consecuencias en la autonomía financiera, la capacidad para emprender y el bienestar general. A pesar de su creciente participación en el mercado laboral y su contribución al crecimiento económico, las mujeres enfrentan mayores obstáculos para obtener préstamos en comparación con los hombres.
Según datos del Banco Central, en 2024 los hombres no solo tienen un 17% más de probabilidad de obtener un préstamo en comparación con las mujeres, sino que obtienen en promedio montos 44% más elevados. Esta doble desigualdad amplía la disparidad a un 70% aproximadamente cuando se analiza en montos globales.
El sistema de scoring tradicional, basado principalmente en el historial crediticio formal, ha sido criticado por perpetuar esta brecha. Las mujeres, históricamente, han tenido menor acceso al crédito formal debido a factores socioculturales pero sobre todo a que tienden a tener mayor informalidad en sus relaciones laborales, por lo que hay menos datos en los burós tradicionales para analizar su perfil como solicitantes de crédito. Esto se traduce en un historial más corto o menos robusto.
El scoring alternativo surge como una respuesta a estas limitaciones ya que incorpora datos no tradicionales, en los que se analiza estadísticamente información relevante para el perfil crediticio, socioeconómico y cultural. Estos datos pueden ir desde información almacenada en nuestro smartphone como las personas con las que nos relacionamos, uso de aplicaciones, pago de servicios, compras, etc, evaluando así de una manera más integral la capacidad de pago en función al capital social del solicitante.
¿Cómo beneficia el scoring alternativo a las mujeres?
- Mayor inclusión: Al considerar una gama más amplia de datos, el scoring alternativo puede identificar a mujeres que, a pesar de no tener un historial crediticio formal extenso, presentan un perfil de riesgo bajo.
- Reducción de sesgos: En el diseño de los modelos de scoring alternativo pueden minimizarse los sesgos de género que pueden estar presentes en los modelos tradicionales.
- Empoderamiento económico: Al facilitar el acceso al crédito, el scoring alternativo puede empoderar a las mujeres económicamente, permitiéndoles iniciar o expandir sus negocios, adquirir bienes durables o hacer frente a emergencias financieras.
El score ayuda a mejorar y reducir esta brecha al hacer visibles características importantes y relevantes de las interacciones sociales de muchas mujeres que hoy no pueden acceder a servicios financieros. Naranja X, Supervielle y Brubank en la Argentina, Prester en Paraguay, Pro Mujer en Bolivia, y otros, trabajan para avanzar hacia un sistema financiero más inclusivo y equitativo. Al aprovechar el potencial de los datos y de la tecnología, se puede construir un futuro en el que todas las personas, independientemente de su género, tengan las mismas oportunidades para alcanzar sus metas financieras.
El autor es CEO de Findo
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