Cuál es la diferencia entre PrEP y PEP. tratamientos utilizados en la prevención del VIH

Con los avances en la medicina para contrarrestar los efectos del virus, se busca eliminar la estigmatización y la discriminación a las personas por su estado serológico

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estos son los tratamientos que funcionan contra el VIH. Foto: (iStock)

Los avances en la lucha contra el VIH han permitido desarrollar herramientas altamente efectivas para prevenir la transmisión del virus, entre las que destacan la Profilaxis Postexposición (PEP) y la Profilaxis Preexposición (PrEP). Según informó la organización VIHve Libre, ambos tratamientos han demostrado ser esenciales en la reducción de nuevas infecciones, aunque su aplicación y propósito difieren significativamente.

La PEP es un tratamiento de emergencia diseñado para evitar la infección por VIH tras una posible exposición al virus. Este régimen debe iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las primeras 72 horas posteriores al contacto de riesgo, y se extiende durante 28 días. Por otro lado, la PrEP es una estrategia preventiva que se toma de manera regular antes de cualquier exposición potencial al VIH, especialmente en personas con alto riesgo de contraer el virus.

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Esta es la diferencia entre los tratamientos para el VIH. Foto: VIHve Libre

PEP: Una herramienta de emergencia contra el VIH

De acuerdo con la información proporcionada, la Profilaxis Postexposición (PEP) está destinada a personas que han estado expuestas al VIH en situaciones específicas, como relaciones sexuales sin protección con una persona seropositiva, accidentes laborales que involucren contacto con sangre contaminada o casos de violencia sexual. Este tratamiento utiliza medicamentos antirretrovirales (ARV) que actúan bloqueando la capacidad del virus para establecerse y replicarse en el organismo.

El éxito de la PEP depende de varios factores. En primer lugar, es crucial que el tratamiento comience dentro de las 72 horas posteriores a la exposición, ya que su efectividad disminuye considerablemente después de este periodo. Además, la adherencia estricta al régimen de 28 días es fundamental para garantizar su eficacia. Según especialistas, este tratamiento no está diseñado para un uso rutinario, sino que se reserva exclusivamente para emergencias.

PrEP: Prevención a largo plazo para personas en alto riesgo

En contraste, la Profilaxis Preexposición (PrEP) es una medida preventiva que se toma antes de cualquier posible contacto con el VIH. Este tratamiento está dirigido a personas con un riesgo elevado de exposición al virus, como aquellas con parejas seropositivas que no han alcanzado una carga viral indetectable o usuarios de drogas intravenosas que comparten jeringas.

Estos tratamientos buscan favorecer a
Estos tratamientos buscan favorecer a la prevención y disminución de prejuicios entorno al virus. (Foto: Composición)

La PrEP utiliza una combinación de medicamentos antirretrovirales, generalmente tenofovir y emtricitabina, que impiden que el virus se replique en el cuerpo si ocurre una exposición. Según la información consultada, cuando se toma de manera constante y adecuada, la PrEP puede reducir el riesgo de infección por VIH en más del 90%. Este tratamiento se ha convertido en una herramienta clave para la prevención a largo plazo, especialmente en grupos vulnerables.

Diferencias clave entre PEP y PrEP

Aunque ambos tratamientos utilizan medicamentos antirretrovirales, su propósito y aplicación son distintos. Según detalló VIHve Libre, la PEP se administra después de una exposición al VIH y tiene una duración limitada de 28 días, mientras que la PrEP se toma de manera diaria como una medida preventiva continua. Además, la PEP se recomienda únicamente en situaciones de emergencia, mientras que la PrEP está destinada a personas con un riesgo constante de exposición al virus.

La efectividad de ambos tratamientos también varía según el contexto. La PEP es eficaz solo si se inicia dentro de las 72 horas posteriores a la exposición y se sigue estrictamente el régimen completo, mientras que la PrEP ofrece una protección sostenida siempre que se tome de manera adecuada.

Los tratamiento retrovirales son efectivos
Los tratamiento retrovirales son efectivos contra el VIH si se toman adecuadamente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tanto la PEP como la PrEP representan avances significativos en la lucha contra el VIH. En el caso de la PrEP, estudios como el Ipergay y el PROUD han demostrado su alta eficacia en la prevención del virus. Estos ensayos clínicos han sido fundamentales para respaldar la inclusión de la PrEP en los servicios de salud pública de muchos países, lo que ha mejorado su accesibilidad y reducido los costos asociados.

Por su parte, la PEP sigue siendo un recurso vital en situaciones de emergencia. Su implementación oportuna ha permitido prevenir infecciones en casos de alto riesgo, como accidentes laborales o violencia sexual. Según el medio original, la disponibilidad de este tratamiento ha salvado numerosas vidas y ha sido crucial en la reducción de la transmisión del VIH.