
Durante las fiestas decembrinas es común compartir tiempo en familia, disfrutar de las tradiciones y degustar algunos platillos característicos de estas fechas. Sin embargo, en medio de lo festivo también aparece un aspecto menos conocido: las fobias navideñas.
De acuerdo con la revista Muy Interesante, durante esta temporada algunas personas enfrentan miedos que transforman lo que debería ser un tiempo de alegría en una experiencia angustiante, pues “sus temores van desde sufrir por ver las luces parpadeantes, hasta la ansiedad por las reuniones familiares”.
Por ello es importante saber que cada uno de ellos es real y que puede tener un impacto significativo en la salud mental de las personas afectadas. En caso de identificar el padecimiento de alguno de estos miedos se recomienda buscar apoyo profesional así como hablar con amigos y familiares.
Cuáles son las fobias navideñas

Una de las múltiples fobias que aparecen en esta época del año es la dendrofobia que se traduce como el miedo a los árboles. Esta sensación que agobia a algunas personas desencadena una profunda ansiedad, que, según Muy Interesante, “en los casos más graves causa desmayos o simplemente paraliza a quien es obligado a acercarse a un árbol”.
Por tal motivo, en estas fechas los que la sufren pueden experimentar desde sudoración excesiva hasta palpitaciones cardíacas aceleradas cada vez que se encuentran cerca de un árbol navideño.
La misma fuente señala que los árboles están entre los cinco principales elementos que provocan terror en los seres humanos e incluso menciona que “el número de casos diagnosticados de dendrofobia supera incluso a la aracnofobia y la acuafobia”, miedos que popularmente son considerados los más comunes.
Sin embargo, no es el único miedo que puede hacerse presente durante las cenas navideñas, pues también hay algunas personas que sienten pavor cuando se trata de recibir o abrir regalos y durante la Navidad, el intercambio de obsequios es una tradición muy arraigada que puede suponer una hazaña. A esta fobia se le conoce como doronofobia.
Las luces navideñas aparentemente añaden un toque de alegría dentro y fuera de los hogares, pero a algunas personas les generan miedo las luces intermitentes, incluidos los relámpagos. A esto se le conoce como selafobia.
Muy Interesante señala que algunas personas pueden llegar a sufrir migrañas o convulsiones cuando ven luces intermitentes, mientras que otros pueden haber tenido una mala experiencia relacionada estrechamente con esas luces en algún momento de su vida, por lo que podrían querer evitarlas.
Como la Navidad es una temporada en la que suelen reunirse las familias, aquellos con singenesofobia evitan estas celebraciones a toda costa, pues experimentan un miedo hacia los parientes, lo que provoca una ansiedad severa que lleva al individuo a evitar cualquier tipo de encuentro con esos miembros de la familia.
Otro de los miedos protagonistas de esta temporada es la meleagrisfobia, aquel que le impide a las personas tener algo que ver con los pavos. Algunos individuos pueden consumirlo pero incluso hay quienes evitan estar cerca de los que ya están asados.
También aparece la fayofobia, que es el miedo a los elfos, mismos que en ciertos países suelen adquirir mucho protagonismo. Estos seres mitológicos que se hacen muy presentes en países anglosajones durante esta época del año pueden desencadenar una experiencia aterradora para quienes sufren esta fobia.
Otras fobias relacionadas con la Navidad

La Cristougenniatikophobia, o el miedo a la Navidad en sí misma, es una variante de la heortofobia u ociofobia, el temor a las vacaciones. En este caso algunas personas pueden sentir ansiedad solo por pensar en las reuniones familiares, tradiciones y rituales navideños.
Muy Interesante señala que, en algunos casos, las personas con esta fobia temen incluso a Papá Noel o Santa Claus, que también se conoce como (santofobia).
También se hace presente durante esta época del año la agorafobia, que de acuerdo con Mayo Clinic, una entidad especializada en la práctica clínica, la educación y la investigación, es un “miedo intenso a estar en lugares abiertos o en situaciones de las que quizá sea difícil escapar o donde no haya ayuda disponible”.
La misma fuente señala que las personas con esta fobia “suelen sentir mucha ansiedad ante la posibilidad de tener un ataque de pánico en un lugar público”, por lo que las compras navideñas pueden suponer un reto complejo para quienes la padecen debido a que hay mucha gente en espacios abiertos y cerrados.
Otro de los miedos que pueden aparecer durante esta época del año es estar por un tiempo prolongado en la mesa y se le conoce como catisofobia.
El temor puede convertir cualquier celebración en una experiencia desafiante para quienes la padecen, pues esta fobia se manifiesta como una inquietud intensa a sentarse o permanecer sentado durante largos periodos, por lo que las cenas típicas de esta época son un escenario propicio.
Al ser momentos o circunstancias especialmente difíciles para quienes experimentan esta fobia, algunos optan por aislarse socialmente en esta época del año con la finalidad de evitar asistir a eventos en donde tengan que sentarse.
Más Noticias
Estos son los alimentos que no debes cocinar en papel aluminio para proteger tu salud
Utilizar este complemento en la cocina es una técnica que ha pasado de generación en generación, sin embargo existen algunas contraindicaciones

Estado de los vuelos en vivo: demoras y cancelaciones en la CDMX
Con cientos de miles de pasajeros al día, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México llega a sufrir alteraciones en su operación

¿Hay una epidemia de VIH en México? Esto es lo que hay detrás de la ola de desinformación en redes
Tras recientes publicaciones en plataformas digitales sobre un presunto brote de escala pandémica en México, activistas y organizaciones han llamado a no caer en afirmaciones tendenciosas y estigmatizantes

Clima en Bahía de Banderas: temperatura y probabilidad de lluvia para este 5 de abril
La temperatura más baja registrada en el territorio mexicano fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro disminuyó hasta los -25 grados

Visitar un acuario puede ayudar a la salud mental, según la ciencia
Estos lugares no solo garantizan el aprendizaje sobre la vida marina, sino que también podrían ofrecer un espacio de paz y tranquilidad
