Una trabajadora de Amazon fue despedida tras solicitar 265 euros en gastos de viaje que la compañía no reconoció como laborales: la Justicia ordena su readmisión

La empresa determinó que los gastos “no estaban relacionados con la prestación laboral”

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Imagen de archivo del logotipo
Imagen de archivo del logotipo de Amazon en el centro logístico de la empresa en Carquefou, cerca de Nantes, Francia. (REUTERS/Stephane Mahe)

El Tribunal de Casación italiano ha dado la razón a una trabajadora de Amazon despedida tras solicitar el reembolso de 265 euros en gastos que la empresa consideró ajenos a su trabajo. El tribunal sentencia que solicitar más dinero del debido o acordado no puede ser motivo de despido, según ha informado el medio italiano Corriere del Veneto.

El caso se remonta a 2021, cuando una mujer de 30 años, originaria de Módena, pero residente en Rovigo, fue contratada por la multinacional de comercio electrónico. Tras un año en la empresa, la trabajadora fue enviada a la ciudad de Novara para colaborar en la apertura de un nuevo centro logístico. Tras varias semanas de trabajo, solicitó 927 euros en concepto de reembolsos por gastos incurridos, los cuales fueron abonados en su totalidad por la empresa.

Cinco meses después, Amazon determinó que 265 euros de esos gastos “no estaban relacionados con la prestación laboral”, al considerar que correspondían a artículos de alimentación y vestimenta. La multinacional aseguró que se había roto la buena fe contractual.

El Tribunal de Casación sentenció que la trabajadora puede pedir legítimamente el reembolso de gastos, pero la empresa es la responsable de verificar su corrección antes de pagarlos. Si existe un error —como reclamar una cifra mayor de la debida o de la pactada—, este no puede constituir causa de despido.

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En primera instancia, el Tribunal de Rovigo reconoció a la empleada una indemnización equivalente a seis meses de salario más el finiquito. Posteriormente, la Corte de Apelación falló a favor de la empresa, avalando el despido. Ante esa decisión, la defensa, a cargo de los abogados Giorgio Borelli y Nicolò Ferrarini, llevó el caso al Tribunal Supremo de Casación. Allí lograron revertir el fallo.

Gastos vinculados a necesidades básicas

Los jueces destacaron que la reacción de Amazon no fue proporcional, ya que no se trataba de “un robo, un fraude ni tampoco un abuso”. Los gastos cuestionados eran mínimos y vinculados a necesidades básicas: champú, zapatillas, ropa interior y comidas realizadas fuera del hotel, donde la empleada se alojaba durante un mes. Los turnos nocturnos le impedían cenar en el restaurante del hotel, lo que la obligaba a buscar alternativas.

La suma de 265,96 euros fue devuelta de inmediato en cuanto la empresa lo solicitó, aunque esto no detuvo la medida disciplinaria. Además, el retraso de cinco meses en la revisión de los gastos “no puede atribuirse a la trabajadora”, según señaló Casación.

“Estamos satisfechos con el resultado, que revoca la sentencia de segunda instancia y que no podía darse por descontado”, subrayó Ferrarini en declaraciones recogidas por el medio. “Se trata de un importante reconocimiento de los principios que protegen a los trabajadores frente a un gigante como Amazon; los jueces han reconocido la completa buena fe de la empleada y han considerado que los hechos no justificaban el despido”.

Ahora la mujer espera la confirmación de su readmisión en la Corte de Apelación. El abogado Ferrarini recordó, además, que no se trata de un caso aislado: otros cuatro empleados de la planta de Rovigo se enfrentan a disputas similares y cuentan con respaldo sindical.