Un acusado de haber matado a su exmujer y su hija muere de un infarto el día antes del juicio: “Es extremadamente difícil”

Según la investigación, el hombre apuñaló a su exesposa y a su hija casi un centenar de veces. El hombre ya había sido hospitalizado recientemente tras sufrir un primer ataque cardíaco

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Imagen de archivo de un
Imagen de archivo de un presidiario en su celda (Ron Lach/Pexels)

El caso de Souleymane S., acusado del brutal feminicidio de su exmujer y del infanticidio de su hija, ha tomado un giro inesperado. El hombre, de 36 años, murió de un paro cardíaco en su celda de la prisión de Lyon, en Francia, la víspera de su juicio. Este juicio, que debía celebrarse el 6 y 7 de abril de 2025, no solo estaba marcado por la gravedad de los crímenes, sino también por el sufrimiento y la frustración de las víctimas y sus familiares, quienes, tras tres años de espera, nunca verán al acusado rendir cuentas ante un tribunal.

El brutal asesinato de Anna y Khady-Noémie ocurrió en abril de 2022, en el barrio de La Grappinière, en Vaulx-en-Velin, un suburbio de Lyon. Según la investigación, Souleymane S. apuñaló a su exesposa y a su hija casi un centenar de veces. Después de una discusión con Anna, el acusado la mató sin piedad, para luego acabar con la vida de su hija, que estaba a punto de celebrar su décimo cumpleaños. Las autopsias revelaron que Khady-Noémie recibió al menos 15 heridas en su pequeño cuerpo. Después de cometer los crímenes, el hombre colocó los cuerpos en las camas de su apartamento y abandonó la escena. Fue días después cuando se entregó en la comisaría, confeso, pero sin ofrecer una explicación coherente que justificara tal nivel de crueldad.

A pesar de la clara culpabilidad del acusado, que admitió haber cometido ambos crímenes, el juicio nunca llegó a celebrarse. La víspera de la audiencia, el acusado falleció de un infarto en su celda, dejando sin posibilidad de esclarecer su versión sobre los hechos, una versión que muchos esperaban escuchar para comprender la magnitud de su violencia. Según el abogado defensor de Souleymane S., Boris Roux, su cliente “no soportaba la perspectiva de la audiencia”. Roux agregó que, en algunos casos, el estrés extremo asociado a situaciones tan impactantes puede provocar un shock cardíaco. El fallecimiento ocurrió a pesar de que el hombre había sido hospitalizado recientemente tras sufrir un primer ataque cardíaco, lo que ya había generado inquietud sobre su salud.

Viaje desde Burkina Faso

La familia de las víctimas, que había viajado desde Burkina Faso para presenciar el juicio y finalmente conocer la verdad, ha expresado su profunda frustración por no poder ver al culpable condenado. “Es extremadamente difícil para el padre y la hermana de Anna no ver revelada la verdad”, declaró Paul Taraoré, portavoz de la familia, a Le Figaro. La investigación había dejado claro que Souleymane S. era culpable, pero el deseo de los familiares era entender el porqué de tanta crueldad. ¿Por qué apuñaló 80 veces a su exmujer, a pesar de la separación que habían mantenido durante años? ¿Qué motivó el asesinato de su hija, a quien había cuidado en los días previos a su muerte? Las preguntas siguen sin respuesta, y el dolor de no poder obtenerlas ha dejado una herida aún más profunda en los afectados.

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El acusado, según los informes, vivía en condiciones precarias, sin hogar y con problemas de adicción a sustancias. Aunque la investigación no ha demostrado que Souleymane S. estuviera completamente privado de sus facultades mentales, algunos expertos señalan que el abuso de drogas podría haber influido en su capacidad de juicio en el momento de los hechos. En la mañana del 4 de abril de 2022, tras haber pasado el día con su hija, Souleymane S. la apuñaló sin piedad, horas después de matar a su exmujer.

Aunque se ha descartado la teoría del suicidio, la autopsia del cuerpo de Souleymane S. deberá confirmar las causas exactas de su fallecimiento. La muerte del acusado ha puesto fin a la posibilidad de un juicio que, sin duda, habría arrojado más detalles sobre los terribles crímenes cometidos y habría proporcionado alguna forma de cierre a la familia de las víctimas, que ahora deberá enfrentarse a un dolor aún mayor al no poder ver justicia para Anna y Khady-Noémie.