El dueño de una bodega que le vendió su vino a la Casa Blanca y que sigue siendo optimista ante los aranceles de Trump: “Hasta el 25% se pueden soportar”

Él es un empresario que consiguió ‘colocar’ sus vinos en la cena de Navidad de la Casa Blanca cuando Trump era presidente. Y ahora cree que los estadounidenses seguirán pagando por los vinos de calidad

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12/05/2023 Botellas de vino en
12/05/2023 Botellas de vino en Fenavin ECONOMIA REINALDO SOTOLONGO ABELLA/EUROPA PRESS

Se llama Nicola Chiaromonte y es un reconocido empresario del vino cuya bodega, Tenuta Chiaromonte, ha llegado incluso a la cena de Navidad de la Casa Blanca durante el primer mandato de Donald Trump en 2018.

En un momento de gran expectacion en el mercado por el futuro próximo en el sector después de que Trump agudizará el miércoles su guerra comercial con la imposición de un arancel global del 10 % para todas las importaciones, que se incrementa en un 34 % en el caso de China y en el 20 % para los productos de la Unión Europea (UE), los productores de España, Italia y Francia están preocupados.

Pero Chiaromonte se muestra ligeramente optimista. En una entrevista en Il Corriere della Sera, uno de los diarios más importantes de Italia, el empresario admite que “los aranceles elevados podrían poner en riesgo las exportaciones”, pero también calcula que si estos “no superan el 25%, las exportaciones no sufrirían grandes afectaciones. “Si se mantiene en el 25% no tendremos grandes problemas»”, asegura el empresario, cuya bodega se sitúa en el sur de Italia, en Acquaviva delle Fonti, Puglia.

Aunque mantiene la calma, Chiaromonte también cree que si los aranceles superan el 25%, podría comprometer la presencia de sus productos en el mercado estadounidense. Además, subraya que “si, como se dice, se llegara al 200% sería una catástrofe”.

Von der Leyen: los nuevos aranceles de EEUU son "un duro golpe para la economía mundial".

“No, si se mantiene dentro de esos límites, podemos resistir”, dice, y menciona que los precios ya son altos en California, con el coste de una comida en un hotel que ronda los 40-50 euros, lo que indica que un ligero aumento en los aranceles no necesariamente tendría un gran impacto en la demanda.

Los estadounidenses compran vinos caros

A pesar de los posibles riesgos, Chiaromonte también ha observado una disposición única de los consumidores estadounidenses a pagar por vinos italianos de alta calidad. “Están dispuestos a pagar cifras importantes. Un italiano nunca gastaría 15 euros en envío por una botella de 15 euros. Los americanos sí”, comenta.

Una bodega de vino francesa.
Una bodega de vino francesa. (Pexels)

Los estadounidenses están dispuestos a gastar cantidades considerables, incluso en el envío, para obtener vinos italianos. Chiaromonte ha mencionado casos en los que los consumidores han comprado vinos por entre 300 y 500 euros, pagando hasta 600 euros en gastos de envío, lo que demuestra un fuerte poder adquisitivo y una apreciación por la cultura del vino.

El valor del ‘made in Italy’

El empresario también ha puesto en valor la etiqueta que indica que algo es importado de Italia en productos italianos seleccionados. “La burrata, por ejemplo, está ganando increíblemente terreno en Estados Unidos»”, señala el empresario. Aunque algunos productores locales en California están fabricando burrata, la preferencia por el producto italiano sigue siendo fuerte, incluso a pesar de su precio más alto. Y aquí Chiaromonte afirma que la burrata importada de Italia “cuesta el doble y aun así es preferida, porque el “Made in Italy” tiene un valor”. Finalmente, Chiaromonte subraya el papel fundamental de los italianos en Estados Unidos para consolidar la presencia del vino italiano. “«Gran parte de la restauración en Estados Unidos está en manos de los italianos. Y ellos nunca venderían un vino francés en lugar de un vino italiano»”, asegura.

La asociación comercial Wine & Spirits Wholesalers of America (WSWA), que representa a más de 370 distribuidoras de vinos y licores en EEUU, dijo este jueves estar preocupada por el efecto de los aranceles que harán subir los precios de sus productos.

“Si bien nuestra industria sigue siendo resistente, estas políticas comerciales crean una incertidumbre significativa en las cadenas de suministro y los precios, lo que afecta a toda la industria de bebidas alcohólicas y al sector de la hostelería en general”, apuntó WSWA en un comunicado.

Los consumidores serán los que se lleven la peor parte de los aranceles, enfrentándose a precios más altos y a un acceso reducido a la selección de productos, según la entidad, cuyos miembros representan el 80 % de todos los vinos y licores vendidos al por mayor en el país.