El aguinaldo, conocido formalmente como Sueldo Anual Complementario (SAC), es un pago extraordinario que millones de trabajadores esperan cada fin de año en Argentina. Pero, ¿de dónde proviene este beneficio?
La historia del aguinaldo combina tradiciones milenarias, evolución social y legislación moderna, hasta consolidarse como un derecho innegociable para los empleados registrados. Su proceso de institucionalización, su relevancia social y económica, y los métodos de cálculo marcan un recorrido singular en la historia argentina.
Cuál es el origen del aguinaldo
El aguinaldo tiene una historia que se remonta a la Antigüedad. Según registros, su antecedente más remoto aparece en la antigua Roma. Allí, el primero de enero se intercambiaban obsequios, conocidos como “kalendariae strenae”, entre amigos y ciudadanos en honor a los dioses, con la intención de desear buena fortuna en el año entrante. Esta costumbre se expandió y evolucionó a lo largo de los siglos, tomando diferentes formas según la época y el lugar.
En su faceta más cercana al actual aguinaldo, la práctica se convirtió con el tiempo en una gratificación de los empleadores hacia los trabajadores durante las festividades de fin de año.
El término “aguinaldo” tiene un posible origen en la frase latina “hoc in anno”, traducida como “en este año”, lo que refuerza su significado como un obsequio o extra vinculado al cierre anual.

Ya en el entorno laboral moderno y especialmente en América Latina, el aguinaldo se transformó en una remuneración extraordinaria. En algunos países, su pago está regulado por leyes específicas, consolidando el derecho de los trabajadores a recibirlo.
Esta evolución, desde una señal de buenos augurios hasta un beneficio laboral, ubicó al aguinaldo en el centro de las conquistas sociales y de derechos en la región.
Cuándo empezó a cobrarse el aguinaldo en Argentina
Según el historiador Daniel Balmaceda, la costumbre de pagar un aguinaldo fue iniciada en la década de 1880 por algunos comerciantes que buscaban reconocer el buen desempeño de sus empleados a fin de año. Sin embargo, el cálculo de los montos era arbitrario.
Durante las primeras décadas del siglo XX, comenzaron a aparecer primeras normativas locales, aunque con alcance limitado y sin regulación nacional uniforme.

La institucionalización real llegó en la década de 1940, en el contexto de las políticas de ampliación de derechos impulsadas por Juan Domingo Perón. En 1945, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, Perón promovió la costumbre y luego, en 1947, durante su primera presidencia, el aguinaldo fue formalizado por la Ley 12.921. La norma estableció que todos los trabajadores en relación de dependencia recibirían un monto adicional equivalente a un mes de sueldo, en dos cuotas anuales.
La visión política de Perón entendió el aguinaldo como una herramienta de redistribución de la riqueza y fortalecimiento del consumo interno. Esta conquista no solo mejoró la calidad de vida de millones de familias sino que consolidó el vínculo entre el Estado y la clase trabajadora.
En 1968, la modalidad se ajustó y el cobro del aguinaldo se estableció mediante la ley 17.620 en dos pagos al año, en junio y diciembre, bajo la denominación Sueldo Anual Complementario.

El aguinaldo sigue vigente en la actualidad y representa un hito de la legislación laboral argentina, testimonio de una época de profundas transformaciones sociales y económicas.
Cómo calcular el aguinaldo que cobro en diciembre 2025
En Argentina, el aguinaldo corresponde a todos los empleados registrados, tanto del sector público como del privado, sin importar su antigüedad. Incluso quienes hayan trabajado solo parte del semestre tienen derecho a cobrarlo de manera proporcional. Personas bajo relación de dependencia, el personal doméstico registrado y trabajadores rurales acceden a este beneficio; quedan excluidos autónomos y monotributistas, salvo disposición específica.

El cálculo del aguinaldo a percibir en diciembre 2025 parte de identificar la mayor remuneración mensual obtenida en el segundo semestre del año (julio a diciembre). Sobre ese monto, se calcula el 50%. Si el trabajador prestó servicios durante todo el semestre, ese será el valor a cobrar. Si la antigüedad es menor, ese 50% se divide por seis y se multiplica por la cantidad de meses efectivamente trabajados.
Es obligatorio incluir en la base de cálculo todas las remuneraciones habituales: sueldo básico, horas extras, y otros conceptos salariales. Las deducciones por cargas sociales y aportes aplican igual que con el salario mensual.
El plazo legal para el pago de la segunda cuota del aguinaldo vence el 18 de diciembre de 2025, aunque las empresas cuentan con un margen de cuatro días hábiles adicionales para efectivizarlo. El cumplimiento de este plazo es controlado por organismos laborales, y el atraso puede generar sanciones.
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