Existe la creencia de que tomar agua con limón en ayunas tiene efectos mágicos: entre los supuestos beneficios que se comentan, dicen que detoxifica, alcaliniza la sangre y ayuda a adelgazar.
Pero, ¿qué dice la ciencia realmente al respecto?
En primer lugar, es cierto que el agua hidrata. No hay mejor hábito que tomar agua natural, a temperatura ambiente, por las mañanas, ya que el organismo viene de un período de ayuno durante el sueño. Iniciar el día con un vaso de agua, incluso antes del desayuno, es positivo.

Si se le agrega jugo de limón, se incorpora un pequeño aporte de vitamina C. Un limón mediano aporta cerca de un tercio de la cantidad diaria recomendada. Sin embargo, esta cantidad no es significativa.
Hidratarse y consumir algo de vitamina C es real, pero los efectos “mágicos” que se atribuyen al agua con limón son un mito.
La detoxificación del cuerpo depende sobre todo del funcionamiento adecuado de los pulmones, la piel y otros órganos, y unas gotas de limón no modifican este proceso. Puede alcalinizar levemente la orina, pero esto no genera cambios importantes en la bioquímica interna.
Los riesgos de tomar agua con limón

Cabe considerar algunas precauciones: el limón puede ser erosivo para el esmalte dental, por lo que se recomienda enjuagarse la boca después de consumirlo o tomarlo con sorbete.
En personas con sensibilidad digestiva, como reflujo gastroesofágico o acidez, puede causar molestias.
En resumen, tomar agua con limón en ayunas puede ser una buena forma de hidratarse e incorporar una pequeña cantidad de vitamina C, pero el resto de los beneficios atribuidos carecen de evidencia científica.
Cuál es la mejor forma de hidratarse
Cuando una persona percibe sed, ya puede estar deshidratada entre un 1% y un 2%, lo que señala que el aviso biológico suele producirse con cierto retraso. Esta demora se agudiza en personas mayores de 60 años, ya que pierden progresivamente la capacidad de sentir sed y suelen tardar más tiempo en identificar la necesidad de hidratarse.

Para contrarrestar este efecto, se recomienda mantener una ingesta frecuente de agua pura y la cantidad diaria debe superar los dos litros.
Además, existe un método simple para comprobar el grado de hidratación: el color de la orina. Si esta es oscura, se interpreta como un signo claro de deshidratación, mientras que una orina clara, similar al agua, indica una hidratación adecuada.
Realice una prueba simple: tome un vaso de agua, repita el proceso varias veces en intervalos cortos, y comprobará que, en aproximadamente una hora y media, la orina se verá más transparente, confirmando una buena hidratación.
* El doctor Daniel López Rosetti es médico (MN 62540) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Presidente de la Sección de Estrés de la World Federation for Mental Health (WFMH). Y es autor de libros como: “Emoción y sentimientos” (Ed. Planeta, 2017), “Equilibrio. Cómo pensamos, cómo sentimos, cómo decidimos. Manual del usuario.” (Ed. Planeta, 2019), entre otros.
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