Científicos conectan 200.000 neuronas humanas a un chip para jugar Doom

Las células reciben señales eléctricas que simulan el juego. Los cambios, como daño o avance, se traducen en distintos estímulos

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El sistema utiliza neuronas humanas
El sistema utiliza neuronas humanas vivas conectadas a un chip para interactuar con el videojuego Doom. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de científicos de la empresa australiana Cortical Labs desarrolló un sistema que conecta 200.000 neuronas humanas vivas a un chip, permitiendo que juegue a Doom.

En 2022, la compañía presentó por primera vez un chip informático con neuronas humanas jugando a Pong, el clásico juego de arcade.

Según relata la empresa, tras esa demostración muchos usuarios preguntaron si su tecnología también podría enfrentarse a Doom, un título mucho más complejo que involucra disparos en primera persona y enemigos en movimiento.

Cortical Labs aceptó el desafío y conectó su sistema neuronal al CL1, el primer ordenador comercial que utiliza neuronas humanas vivas en lugar de un procesador de silicio, logrando que este innovador dispositivo pudiera jugar a Doom.

Cómo funciona este sistema que juega Doom

Las neuronas reciben estímulos eléctricos
Las neuronas reciben estímulos eléctricos que representan lo que ocurre en el juego, sin necesidad de ver la pantalla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema desarrollado por Cortical Labs utiliza neuronas humanas vivas conectadas a un chip para jugar a videojuegos como Doom.

El proceso funciona de la siguiente manera: las neuronas no ven la pantalla ni entienden el juego como una persona, sino que reciben señales eléctricas que representan lo que ocurre en el juego.

Así, cuando el personaje recibe daño o avanza por un nivel, las neuronas perciben estos cambios como patrones de estímulos.

Según Brett Kagan, director científico de la empresa, el primer gran avance fue enseñar a las neuronas a jugar Pong, un juego sencillo donde solo hay que mover una barra siguiendo la dirección de una pelota.

El aprendizaje de las células
El aprendizaje de las células es progresivo: al principio fallan mucho, pero con el tiempo mejoran sus respuestas. (Youtube: Cortical Labs)

Para Doom, el desafío fue mayor, porque el juego es mucho más complejo y caótico. Aun así, en menos de una semana lograron que sus computadoras biológicas empezaran a jugar, aunque al nivel de un principiante total.

El sistema no se basa en un solo chip, sino en una plataforma en red formada por varios dispositivos CL1, cada uno con más de 200.000 neuronas vivas. Estas células aprenden jugando: al principio fallan mucho, pero poco a poco mejoran, igual que una persona o un animal aprende una tarea nueva.

Lo más importante, según Kagan, es que han conseguido crear una interfaz que permite a las neuronas comunicarse en tiempo real con el programa del juego.

Para controlar Doom, el sistema
Para controlar Doom, el sistema traduce los eventos del juego en patrones de señales eléctricas que las neuronas pueden procesar. (Youtube: Cortical Labs)

Ahora, el reto es seguir mejorando este sistema y explorar nuevas aplicaciones para la biocomputación.

Qué representa este avance de biotecnología

Este avance en biotecnología representa una oportunidad única para entender mejor cómo aprenden las neuronas y cómo se adaptan a nuevas tareas.

Según la profesora Stefania Corti, catedrática de Neurología en la Universidad de Milán, la integración de neuronas activas con sistemas digitales abre puertas inéditas para investigar los mecanismos de aprendizaje y la plasticidad neural.

Este tipo de tecnología impulsa la investigación en neurociencia y puede inspirar nuevas formas de innovación en el campo de la computación.

El equipo de Cortical Labs
El equipo de Cortical Labs logró que sus computadoras biológicas aprendieran a jugar Doom en menos de una semana. (Youtube: Cortical Labs)

La posibilidad de conectar células vivas con dispositivos digitales podría transformar tanto el estudio del cerebro como el desarrollo de sistemas inteligentes.

Los ratones gamer que juegan Doom

Un grupo de investigadores, bajo la dirección del neurocientífico Víktor Tóth, logró que ratas aprendieran a jugar Doom en un entorno especialmente diseñado para ellas. Aplicaron un sistema de prueba y recompensa, donde las ratas recibían agua azucarada cada vez que ejecutaban correctamente una acción dentro del videojuego.

En la fase inicial del experimento, se utilizó una pantalla plana ubicada frente a una rueda de hámster, permitiendo que las ratas avanzaran únicamente en línea recta dentro de un pasillo virtual. Posteriormente, el equipo incorporó pantallas curvas y creó un espacio adaptado, lo que dio a las ratas mayor libertad para explorar el mundo de Doom.

Doom es un videojuego icónico de disparos en primera persona, considerado uno de los precursores y referentes del género. En el juego, el usuario controla a un marine espacial que debe superar varios niveles repletos de monstruos y demonios, normalmente en escenarios apocalípticos o instalaciones espaciales.

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