Empresario revela cómo es la cultura laboral en China: “les retenemos tres meses de sueldo para que no se vayan”

El descanso en fines de semana es visto como antieconómico y poco habitual en la cultura empresarial china

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La retención de sueldos durante
La retención de sueldos durante tres meses es una práctica común en empresas chinas para fidelizar empleados. (REUTERS/Go Nakamura)
Imagina entrar en un trabajo, que seguramente necesitas con urgencia, pero que durante tres meses el sueldo sea retenido como parte de una política laboral para generar fidelidad. Esta es una realidad de la que muchos escaparían, pero que es la habitual en China.

Adrián Díaz, emprendedor y consultor español radicado en China desde 2006, contó en ConPdePodcast cómo son las diferencias entre la cultura empresarial y laboral del país asiático y la de Occidente. Demostrando las dinámicas que marcan dos visiones totalmente opuestas en muchos sentidos.

Por qué en China retienen tres meses de sueldo

Según Díaz, una de las estrategias más utilizadas por los empresarios en China para retener a sus empleados consiste en posponer el pago de los sueldos durante los primeros meses de contrato.

Esta táctica tiene como origen la falta de mano de obra y el desempleo negativo que caracteriza en ese mercado. “En China faltan trabajadores, el desempleo es negativo y sobra el trabajo”, asegura Díaz.

El pago diferido se entrega
El pago diferido se entrega generalmente en el Año Nuevo Chino, momento clave para la rotación de empleados. (REUTERS)

La demanda de empleados es tan elevada que el riesgo de perder trabajadores frente a la competencia obliga a las empresas a idear mecanismos de fidelización muy distintos a los familiares en Occidente.

El método generalmente consiste en retener el pago de los primeros tres meses. El trabajador entra a la empresa y no recibe su primer sueldo hasta transcurrido el cuarto mes de trabajo. Así, la empresa mantiene un colchón económico que “retiene” a los empleados: si quisieran cambiar de trabajo antes de ese momento, perderían el monto acumulado.

Este sistema produce que la plantilla esté siempre ligada por un triple salario diferido, que solo se abona cuando llega el Año Nuevo Chino o la llamada “paga de beneficios”. En ese momento especial, los trabajadores reciben el monto acumulado y quedan en libertad de buscar nuevos empleos.

Esta práctica, aunque menos común hoy que una década atrás, según relata Díaz, persiste en sectores donde la movilidad laboral y la competencia por la fuerza de trabajo son especialmente intensas. Así, la empresa se protege de la fuga de empleados que podrían ser tentados por competidores dispuestos a pagar apenas un centavo más por hora.

El sistema laboral chino prioriza
El sistema laboral chino prioriza la productividad y la rentabilidad sobre la estabilidad y el clima laboral. (Montaje de Infobae España con imágenes de @conpdepodcast)

Esta ausencia de lealtad emocional hacia los empleadores no sorprende, ya que la movilidad laboral resulta altísima y la relación empleador-empleado se basa casi exclusivamente en el interés económico inmediato. “El día que el dueño de la fábrica de al lado les pague un centavo más por hora, se largan”, contó.

El mercado chino se fundamenta en la productividad y la rentabilidad. El trabajo es visto como un medio pragmático de mejora personal y familiar, en contraposición a ciertas visiones occidentales donde la estabilidad y el clima laboral adquieren mayor relevancia.

La práctica del sueldo pospuesto representa la adaptación empresarial a dicho entorno, en el que cada trabajador evalúa constantemente dónde puede maximizar su ingreso con la menor pérdida posible. Esta práctica, sumada a la entrega anual de dichos sueldos retenidos, implica que cada Año Nuevo Chino muchas empresas renuevan a su plantilla casi por completo.

Cómo funcionan las jornadas de descanso laboral en China

La adaptación del empresario español no se limitó al pago de salarios. Díaz también intentó implementar otras medidas propias de la cultura de origen, como el descanso en fines de semana. Sin embargo, su intento generó desconcierto e incluso desconfianza entre sus empleados locales.

Las jornadas laborales en China
Las jornadas laborales en China suelen ser largas, bajo el sistema '996', con seis días de trabajo a la semana. (REUTERS/Go Nakamura)

“Allí nadie entiende que un empresario decida parar las máquinas dos días a la semana”, expresa. En China, trabajar el fin de semana es una norma, no una excepción. La reacción de los trabajadores ante la propuesta de descanso semanal fue de sorpresa: la consideraron “antieconómica”.

Este choque quedó en evidencia incluso en un caso personal. Al ofrecerle a su secretaria la posibilidad de trabajar únicamente de lunes a viernes, esta aceptó. Sin embargo, cuando Díaz la necesitó durante un fin de semana por la visita de un cliente extranjero, ella se negó argumentando que “como me diste descanso los fines de semana, me busqué otro trabajo”.

Para la trabajadora, el tiempo “libre” del sábado y domingo debía destinarse también a la productividad, le resultaba impensable permanecer en casa mientras sus familiares trabajaban sin descanso.

Cómo son las jornadas laborales en China

A estas prácticas empresariales se suma un marco laboral caracterizado por largas jornadas y una marcada jerarquía. El empresario español señala la existencia del conocido sistema “996”: los empleados trabajan de 9:00 a 21:00 horas, seis días a la semana.

El descanso en fines de
El descanso en fines de semana es visto como antieconómico y poco habitual en la cultura empresarial china. (REUTERS/Florence Lo/File Photo)

Además de las extenuantes jornadas, el respeto a la autoridad y la puntualidad adquieren importancia clave en los equipos, donde suele evitarse mezclar lo profesional con lo personal.

En este contexto, ofrecer tiempo libre puede interpretarse como indicio de mala gestión o escasez de demanda, una lectura opuesta a la valoración que tendría en países como España, donde la conciliación y el bienestar del empleado son prioritarios.