Este error es uno de los más frecuentes a la hora de cargar un teléfono: podría arruinar el dispositivo

Aunque los teléfonos actuales son más resistentes, los malos hábitos siguen siendo la principal causa de degradación prematura en equipos de alta gama

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Ciclos, calor y desgaste: por
Ciclos, calor y desgaste: por qué quitar la funda puede salvar la batería - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acto de cargar el teléfono móvil se ha convertido en una rutina tan cotidiana que, muchas veces, se realiza sin prestar atención a los posibles efectos a largo plazo. Sin embargo, detrás de un gesto aparentemente inofensivo puede esconderse un error frecuente que, con el tiempo, deteriora el rendimiento del dispositivo, cargar el teléfono con la funda puesta.

A simple vista, mantener la funda durante la carga parece una decisión lógica. Protege el equipo de caídas, rayones y otros daños físicos. No obstante, los expertos en tecnología advierten que este hábito, extendido entre millones de usuarios, podría estar acortando la vida útil de la batería sin que el usuario se percate.

Por qué cargar el celular con la funda es un error

Estudios técnicos muestran que el
Estudios técnicos muestran que el calor retenido por las fundas durante la carga afecta la capacidad de las baterías y acelera su desgaste - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mayoría de los teléfonos actuales funcionan con baterías de ion de litio, un tipo de tecnología eficiente pero sensible a las condiciones térmicas. Estas baterías están diseñadas para operar en un rango de temperatura óptimo que oscila entre los 0 °C y los 35 °C. Superar estos límites, incluso por periodos cortos, puede afectar tanto el rendimiento del dispositivo como su capacidad de carga.

La empresa de ciberseguridad AVG, especializada en soluciones tecnológicas, ha advertido que durante el proceso de carga es normal que la batería se caliente. El problema aparece cuando ese calor no puede disiparse adecuadamente.

Las fundas (especialmente aquellas fabricadas en materiales como silicona o goma) actúan como aislantes térmicos, atrapando el calor generado y elevando la temperatura interna del equipo.

Este exceso de calor, si se repite con frecuencia, puede acelerar el desgaste de la batería, reducir su capacidad para retener carga y, en algunos casos, provocar fallos eléctricos que comprometen la seguridad del dispositivo.

La temperatura también daña tu
La temperatura también daña tu celular: el error que millones cometen al cargarlo - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un ciclo de carga no es solo un número

Las baterías de litio están diseñadas para resistir entre 500 y 1000 ciclos de carga, dependiendo del modelo y la antigüedad del teléfono. Un ciclo se completa cada vez que se utiliza el 100% de la capacidad de la batería, aunque no necesariamente de forma continua. Es decir, cargar el teléfono del 30% al 80% en varias ocasiones también suma ciclos.

Modelos recientes como el iPhone 14 Pro y versiones posteriores tienen una mayor tolerancia a los ciclos, pero eso no significa que estén exentos de daños por malas prácticas.

De hecho, la combinación entre calor acumulado y sobrecarga es una de las principales causas de degradación prematura de las baterías, según diversos informes técnicos de fabricantes y laboratorios independientes.

Cómo prolongar la salud del dispositivo

No utilices el celular mientras
No utilices el celular mientras está realizando su proceso de carga - Imagen Ilustrativa Infobae

Frente a este escenario, los expertos recomiendan adoptar una serie de medidas sencillas que pueden tener un impacto significativo en la duración de la batería y en el funcionamiento general del teléfono:

  • Retirar la funda durante la carga, especialmente si se trata de materiales que conservan el calor.
  • Evitar cargar el teléfono al 100% constantemente. Mantener la batería entre el 20% y el 80% es lo más recomendable para prolongar su vida útil.
  • No dejar que se descargue por completo. Las descargas totales frecuentes aceleran el deterioro de la batería.
  • No usar el teléfono mientras se carga, ya que esto genera calor adicional y pone más presión sobre el sistema energético del dispositivo.
  • Utilizar cargadores originales o certificados. Los accesorios de baja calidad no solo afectan el rendimiento, sino que pueden representar un riesgo para la seguridad del usuario.
  • Activar el modo de ahorro de energía cuando no se necesita el máximo rendimiento del equipo.
  • Desactivar funciones innecesarias, como GPS, Bluetooth o NFC, si no están en uso.

Los teléfonos inteligentes han alcanzado un alto nivel de sofisticación, pero siguen dependiendo de elementos físicos vulnerables como las baterías. La forma en que se cuida ese componente influye directamente en la vida útil del dispositivo y en la experiencia del usuario.

La práctica de cargar el teléfono con la funda puesta puede parecer inofensiva, pero expone al equipo a una sobrecarga térmica que, a largo plazo, pasa factura. Como en tantos otros aspectos de la tecnología, los detalles importan.

Y en este caso, quitar la funda puede ser la diferencia entre un teléfono que dura tres años y uno que comienza a fallar antes de tiempo.