Por qué Hamnet desafía la visión clásica de Shakespeare

La cinta revela cómo la esposa del dramaturgo se convierte en protagonista y resignifica el duelo a través de la ficción

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Noah Jupe, en el papel
Noah Jupe, en el papel de Jacobi Jupe, aparece en el escenario durante una emotiva escena de la producción teatral de "Hamnet", ofreciendo una interpretación cautivadora (UIP)

El estreno de Hamnet en los cines de Argentina este jueves 5 de febrero, marca un giro en las apuestas de la industria cinematográfica para la temporada de premios, con una mirada sobre los vacíos personales y artísticos de William Shakespeare y el espacio inexplorado de Agnes Hathaway, su esposa. Concebida por Chloé Zhao a partir de la novela de Maggie O’Farrell, la adaptación llegó a la pantalla grande respaldada por figuras como Steven Spielberg y Sam Mendes, y con Jessie Buckley y Paul Mescal liderando el reparto. Más que un relato biográfico, la película reconstruyó los espacios silenciados de la vida familiar del dramaturgo y estableció un diálogo con el presente sobre la memoria y el duelo.

Para Maggie O’Farrell, la motivación de reescribir la historia de Agnes Hathaway fue directa: “Me distraje un poco al ver lo mal que la historia y la academia trataron a la esposa de Shakespeare, la mujer a la que nos enseñaron a llamar Anne Hathaway. En realidad, solo se nos ofreció una única narrativa sobre ella (...) que era una campesina analfabeta que lo atrapó para casarse con él”, explicó O’Farrell a BBC Mundo. Ese impulso por reivindicar la autonomía de Agnes atravesó toda la estructura de la novela y su posterior guion cinematográfico, donde la protagonista dejó de ser un personaje accesorio para convertirse en el eje de la reconstrucción narrativa.

Los actores Paul Mescal y
Los actores Paul Mescal y Jessie Buckley comparten un momento íntimo en el set de la película 'Hamnet', ambientada en un exuberante bosque con vegetación densa (UIP)

La crítica especializada, a través de voces como Jo Eldridge Carney, validó esta perspectiva. Carney evaluó el retrato como “un repudio deliberado a siglos de suposiciones infundadas sobre Anne, ya sea como una santa paciente pero aburrida que mantenía encendido el fuego del hogar en Stratford, o como la arpía promiscua que atrajo con engaños a Shakespeare a un matrimonio miserable”, en declaraciones recogidas. El resultado fue una película que exploró el dolor doméstico, la pérdida de Hamnet y el rol activo de Agnes como pilar familiar y portadora de saberes femeninos.

Hamnet se destacó por su forma de abordar la dimensión artística de Shakespeare tras la tragedia. O’Farrell sumó otro matiz en diálogo con BBC Mundo: “Esta novela es el resultado de mis vanas especulaciones”, advirtió sobre el papel de la ficción como herramienta para llenar los vacíos históricos y humanizar los procesos creativos. La película no pretendió ofrecer certezas documentales, sino una aproximación emocional al modo en que el dramaturgo utilizó el teatro como respuesta personal al duelo, elemento ya sugerido por la crítica previa.

Tres jóvenes actores que le
Tres jóvenes actores que le dan vida a los hijos de William y Agnes, posan con vestuario de época en el set de la esperada película 'Hamnet', que explora la historia familiar de Shakespeare (UIP)

El guion, en palabras de la propia autora, buscó “devolverle individualidad y autonomía a una mujer relegada a un papel secundario”. Así, el trabajo de Jessie Buckley como Agnes incorporó a la pantalla una figura compleja, vestida de fuerza y saberes rurales, e irrumpió en el canon tradicional con una mirada contemporánea. El análisis de la BBC indicó: “no hay manera de saber si nada de esto es cierto”, pero la película ofrece una verdad emocional sobre la pérdida y la creación.

La industria valoró este enfoque desde la construcción creativa: la participación de Max Richter en la música y la fotografía de Łukasz Żal reforzaron el salto de Hamnet al evento cinematográfico. La producción se integró a una ola de visibilidad para la literatura irlandesa, con precedentes como The Quiet Girl y la serie Normal People. En la temporada de premios, Hamnet acumuló ocho nominaciones al Óscar y catorce a los premios BAFTA, datos oficiales difundidos por sus productores.

Paul Mescal como el dramaturgo,
Paul Mescal como el dramaturgo, vestido con un traje enigmático de color claro y textura rugosa se encuentra en un escenario o área de bambalinas, con un telón de fondo que representa un bosque denso (UIP)

Con su narrativa, Chloé Zhao reconoció el desafío de descubrir humanidad en torno al mito, apoyándose en la sensibilidad de los personajes reales. El estreno de Hamnet en cines argentinos el 5 de febrero se instala como una de las apuestas de mayor densidad emotiva y artística de la cartelera, articulando genealogías entre los dramas del siglo XVI y las urgencias del presente.