Ricardo Gareca habló de sus preferencias y fue claro al elegir entre Perú y Chile: “No hay duda de eso”

El técnico argentino, que tuvo pasos por la ‘bicolor’ y la ‘roja’, comparó ambas etapas y no dudó en revelar cuál lo marcó más

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El entrenador argentino dio a conocer su preferencia entre la 'bicolor' y la 'roja'. (Video: Enfocados)

Ricardo Gareca ha tenido dos etapas significativas en su carrera como director técnico a nivel de selecciones. Primero, dejó una huella profunda al asumir el mando de la selección peruana, con la que logró hitos históricos. Años más tarde, sorprendió al aceptar el reto de dirigir a Chile, clásico rival de la ‘bicolor’. Sin embargo, solo en uno de estos proyectos logró el éxito esperado.

El estratega argentino, con pasado reciente el combinado ‘mapochino’, volvió a ser protagonista de titulares tras participar en la secuencia “Dame que te doy” del podcast conducido por Jefferson Farfán llamado ‘Enfocados’. En el juego, donde los invitados deben elegir entre dos opciones, el exseleccionador nacional no dudó cuando le plantearon una pregunta directa: “¿Perú o Chile?”

La respuesta fue inmediata y contundente: “Perú”, respondió Gareca sin titubear. Después, el entrenador explicó el porqué de su decisión, apelando a su fuerte vínculo con el fútbol peruano y a la larga etapa que vivió en el país, tanto en Universitario de Deportes como al frente de la selección nacional, que atravesaba una crisis profunda.

“Siete años y pico, contra un año. Aparte de todo lo que me tocó vivir en Perú, pero no hay duda de eso. No hay duda y eso no significa faltarle el respeto a Chile”, explicó el ‘Tigre’, recordando su exitoso proceso con la escuadra ‘blanquirroja’, a la que devolvió a una Copa del Mundo después de 36 años en Rusia 2018.

Ricardo Gareca fue seleccionador de
Ricardo Gareca fue seleccionador de Perú y Chile. Crédito: Chilevisión

Ricardo Gareca también se refirió con respeto a su breve paso por la selección chilena, en el proceso rumbo al Mundial 2026. Si bien reconoció el buen trato que recibió, admitió que no logró conectar ni obtener los resultados esperados. “Chile fue un país bárbaro. No tengo nada que decir, la verdad que nos trataron muy bien, pero no le encontré la vuelta. No pudimos hacerlo funcionar habiendo buenos jugadores”, señaló.

Además, el ‘Tigre’ reveló que aceptó el desafío de comandar a la ‘roja’ porque veía similitudes con el fútbol peruano. “Nosotros enfrentamos tantos años a los chilenos que los veía jugar y a nosotros nos gustó el desafío, porque era muy parecido a ustedes (los peruanos), pero no le pude encontrar la vuelta. Esa fue la realidad”, expresó.

La huella imborrable que dejó Gareca en el Perú

La etapa de Ricardo Gareca como entrenador de la selección peruana es, sin duda, una de las más exitosas y memorables en la historia reciente del fútbol nacional. El técnico argentino asumió el cargo en 2015, en medio de un contexto complicado y con una generación que muchos consideraban en declive. Sin embargo, con trabajo, convicción y liderazgo, logró transformar al equipo en un competidor sólido a nivel continental.

El mayor logro de su ciclo llegó en 2018, cuando logró clasificar a Perú al Mundial de Rusia tras 36 años de ausencia en la máxima cita del fútbol. Ese hito no solo devolvió la ilusión a millones de hinchas, sino que también posicionó nuevamente a la ‘bicolor’ en el mapa del fútbol mundial. En aquel proceso eliminatorio, el ‘Tigre’ recuperó a jugadores clave, apostó por un estilo de juego ofensivo y construyó un grupo con identidad y carácter.

Ricardo Gareca, el DT que
Ricardo Gareca, el DT que llevó al Perú a un Mundial después de 36 años.

Pero su impacto no se limitó al Mundial. Bajo su dirección, Perú también alcanzó la final de la Copa América 2019, cayendo ante Brasil en un torneo donde dejó fuera a selecciones como Uruguay y Chile. Durante su gestión, el equipo patrio se mantuvo competitivo en el alto nivel sudamericano, con actuaciones destacadas y una marcada mejora en rendimiento colectivo.

Más allá de los resultados, Ricardo Gareca se ganó el respeto de jugadores, prensa e hinchas, convirtiéndose en un símbolo de una era dorada que marcó un antes y un después para el fútbol peruano.