Dormir con el celular cargando puede provocar una explosión: los riesgos eléctricos en el hogar que ignoras

Un teléfono móvil sobrecalentado podría explotar y causar quemaduras si la persona permanece dormida encima del dispositivo, según especialista

Guardar
Google icon
El uso de cargadores originales reduce el riesgo de accidentes eléctricos y garantiza mayores estándares de seguridad (Créditos: ATV)

La escena es cotidiana: el teléfono sin batería, el cargador a mano y la cama como “estación” de recarga. Pero esa rutina puede convertirse en un riesgo dentro de la vivienda. Para explicar qué situaciones aumentan la posibilidad de una descarga eléctrica y qué medidas básicas ayudan a prevenir accidentes, el programa entrevistó al ingeniero Juan Villanueva, docente del instituto Sencico del Ministerio de Vivienda.

En conversación con ATV, el especialista advirtió que esta práctica puede ser peligrosa por el calor que se acumula en la batería mientras el equipo se conecta a la corriente, sobre todo en modelos con “carga rápida”. Según detalló, los componentes químicos del dispositivo, al interactuar con la electricidad, pueden generar reacciones que elevan la temperatura.

PUBLICIDAD

Ante la pregunta sobre lo peor que puede ocurrir si alguien se queda dormido encima del dispositivo, el ingeniero fue directo. “Esto puede explotar”. Explicó que ese escenario no solo dañaría el equipo, sino que también podría provocar quemaduras en la persona por el sobrecalentamiento. En esa línea, recomendó usar cargadores originales, al señalar que ofrecen “certificado de garantía” y mayores estándares de calidad.

Una mujer duerme en una cama, junto a ella una mesita de noche con un teléfono móvil negro cargando mediante un cable conectado a un enchufe de pared.
Cargar el celular sobre la cama puede representar un riesgo debido al calor que genera la batería, especialmente en equipos con carga rápida (Imagen Ilustrativa Infobae)

El intercambio también abordó una sensación común: el “pellizco” o cosquilleo que algunas personas sienten al tocar un cargador enchufado sin estar conectado al teléfono. Villanueva describió el adaptador como un transformador que “recepciona 220 voltios” y entrega una salida en corrientes en miliamperios para alimentar el equipo. Además, confirmó que el adaptador puede seguir consumiendo energía aunque no esté conectado al celular, porque internamente mantiene un circuito activo con “un consumo mínimo”.

PUBLICIDAD

Ese punto derivó en una advertencia clave: el riesgo aumenta si la instalación eléctrica del hogar no cuenta con protecciones adecuadas. Villanueva mencionó interruptores automáticos, termomagnéticos e interruptores diferenciales para actuar ante una “fuga a tierra”. Si esos elementos faltan, sostuvo, el cuerpo humano funciona como resistencia y queda expuesto a recibir una descarga.

Otro momento crítico aparece en el baño. Encender la luz inmediatamente después de salir de la ducha, dijo, también implica peligro, porque el cuerpo está en contacto directo con “tierra”. En ese contexto, alertó, la corriente puede circular a través de la persona.

Sobre descargas al enchufar aparatos, el ingeniero atribuyó parte del problema a dispositivos de baja calidad o instalaciones deficientes. Recomendó usar enchufes y terminales adecuados y remarcó: “Se recomienda que esos deben ser de punta redonda, y no de punta plana”. En cuanto a extensiones, sugirió preferir conductores “vulcanizados” y evitar “cables mellizos”, que —según indicó— son para usos “muy particulares” y de menor exigencia.

Mujer durmiendo en cama, almohada, mesita de noche, lámpara de mesa, despertador, teléfono móvil cargando al ochenta y dos por ciento, enchufe de pared.
La ausencia de interruptores diferenciales y otras protecciones eléctricas en el hogar incrementa el riesgo de sufrir descargas eléctricas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La conversación incluyó el estado de las baterías. Villanueva señaló que tienen “un tiempo de vida” y que las actuales suelen ser de litio, un elemento que describió como “inflamable”. Por eso, pidió respetar el ciclo de uso y desecharlas cuando corresponde.

Para hogares con niños, recomendó protectores y, como alternativa, equipos con tapa. “Podemos comprar también los tomacorrientes a prueba de agua”. Finalmente, ante dudas sobre manipulación eléctrica, aconsejó aislarse del suelo con una tabla si no se conoce el manejo de corriente y usar calzado adecuado

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD