Cuatro años de estudio revelan cómo cambia la vida al trabajar desde casa

La investigación documentó cambios en sueño, alimentación y organización del tiempo entre quienes trabajaron desde casa y quienes no

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Una persona utiliza una computadora
Una persona utiliza una computadora con Windows 11 en una oficina en casa, vista desde atrás. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Australia realizó un estudio de seguimiento durante cuatro años para analizar cómo el trabajo remoto afecta la rutina diaria y laboral de los trabajadores. La investigación comenzó antes de la pandemia de COVID‑19, lo que permitió observar cambios en distintas condiciones, desde jornadas completamente presenciales hasta modalidades híbridas y totalmente a distancia.

Durante el periodo de estudio, los especialistas recopilaron información sobre la organización del tiempo laboral, los horarios de descanso, los patrones de sueño, las rutinas de alimentación y los indicadores de desempeño de los participantes. También se registraron los modos de comunicación utilizados para mantener la coordinación con colegas y supervisores, así como la frecuencia de interacción a distancia.

Los resultados del estudio

El estudio documentó que eliminar o reducir los desplazamientos diarios permitió a los participantes ganar alrededor de media hora adicional de sueño cada noche en promedio y redistribuir ese tiempo entre trabajo, familia, ocio y otras actividades.

También se registraron cambios en los patrones de alimentación, con un aumento en el consumo de alimentos frescos y preparaciones caseras al trabajar en casa, así como variaciones en las rutinas personales y domésticas.

Entre los datos recogidos, se observó que la satisfacción vital y el bienestar emocional de los participantes aumentó durante los periodos en que trabajaron desde casa, en comparación con los momentos previos al teletrabajo.

En cuanto a las dimensiones laborales, los datos recogidos muestran que aquellos que trabajaron desde casa con autonomía para elegir su modalidad no presentaron caídas evidentes en sus indicadores de desempeño y, en varios casos, mantuvieron o mejoraron su productividad.

No obstante, el estudio también observó que la interacción social y la cohesión de equipo se vieron afectadas por la distancia física, lo que llevó a muchas organizaciones a utilizar herramientas de comunicación digital y estrategias específicas para sostener vínculos de trabajo.

¿Cuál es la situación en Perú?

Aunque es vital para la
Aunque es vital para la supervivencia, su exceso crónico se ha convertido en el principal enemigo del hombre moderno. (Imagen ilustrativa con IA Infobae México)

En el contexto peruano, la adopción del trabajo remoto ha mostrado un crecimiento significativo, aunque aún representa una minoría dentro del total del mercado laboral. Según estimaciones de 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 220.000 peruanos trabajan a distancia. Esta cifra se consolidó después de la pandemia y con la expansión de tecnologías de la información, aunque la mayoría de los trabajadores continúa desempeñándose de manera presencial en sectores como la industria, el comercio, los servicios y la educación.

El estudio internacional aporta información complementaria otro aspecto importante del teletrabajo. Por ejemplo, antes de la pandemia los trabajadores australianos dedicaban en promedio 4,5 horas semanales a desplazamientos hacia y desde sus lugares de trabajo, tiempo que se recupera parcialmente cuando trabajan desde casa y que puede equivaler a hasta diez días extra de tiempo libre al año para quienes adoptan esta modalidad de manera voluntaria, según el análisis de la investigación.

En el caso de Perú, la movilidad diaria también es significativa, especialmente en Lima, donde según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) del INEI, en algunos distritos periféricos, puede alcanzar las 2 horas y 50 minutos.