El emporio de fe y poder de Milagros Jáuregui: un patrimonio bajo la lupa

La congresista de Renovación Popular enfrenta cuestionamientos que van desde un incremento patrimonial de casi un millón de soles hasta donaciones a su asociación religiosa

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La vida laboral de Milagros Jáuregui de Aguayo se resume, según su propia hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones, en una sola ocupación desde 2006: liderar la organización religiosa “La Casa del Padre”. Esta plataforma religiosa ha sido vinculada con sus acciones ahora como política.

Hoy, la parlamentaria de Renovación Popular no solo es noticia por sus posturas conservadoras, sino por un patrimonio que ha crecido al ritmo de su influencia pública.

La casa del dinero

Fundada en 2006 junto a su esposo, Guillermo Aguayo Horna, la organización religiosa “La Casa del Padre” ha sido el lugar al que Jáuregui le ha dedicado su vida. Aunque registrada como una asociación sin fines de lucro, una investigación del portal Sudaca reveló en el 2021 que la entidad funciona como la matriz de diversos emprendimientos: venta de libros, discos, conferencias grabadas y cursos de asesoría familiar con títulos como “¿Cómo hacer feliz al esposo?”.

La Casa del Padre, comunidad
La Casa del Padre, comunidad Cristiana en La Molina.

Según registros analizados por Beto a Saber, la actividad en este templo no es solo espiritual. La plataforma comercial incluye productos dirigidos a fieles que financian un sistema que, según su declaración jurada de 2025, le ha permitido a la congresista consolidar un patrimonio de S/1′922.938.

Esta fortuna se refleja en su vivienda, en la exclusiva zona de La Laguna, en La Molina, adquirida en 2018 por 470 mil dólares, y una flota de vehículos que incluye modelos Mitsubishi Montero Sport y Honda CR-V.

Donaciones de la Embajada de Israel

Sin embargo, el incremento de su riqueza no es el único flanco abierto. Recientemente, una investigación de ATV puso el foco sobre un posible uso indebido de su función pública. Jáuregui, en su calidad de vicepresidenta de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Israel, habría gestionado vínculos que derivaron en una donación de equipos de cómputo y televisores por parte de la Embajada de Israel.

A la izquierda, Milagros Jáuregui,
A la izquierda, Milagros Jáuregui, vicepresidenta de de la Liga de Amistad Parlamentaria Perú–Israel. Derecha, embajador Eran Yuvan en donación a La Casa del Padre

El destino de los equipos no fue una institución pública, sino el refugio “Casa del Padre”, asociación fundada por ella y su esposo. A esto se suma que el refugio presenta deudas en cobranza coactiva ante la SUNAT.

Religión y política

La ideología de Jáuregui es inseparable de su negocio. En videos de archivo, se le escucha exhortar a las mujeres a mantener un rol de “ayuda idónea” y de “sujeción” al liderazgo del varón.

“Tengo que aprender a caminar en sujeción a su liderazgo (de mi esposo). Ninguna mujer debe socavar la autoridad que Dios le entregó al varón”, afirma en conferencias internacionales.

Esta visión del mundo, que ella denomina el “diseño del cielo”, es la que intenta plasmar en el Congreso. Forma parte de un bloque conservador junto a figuras como Esdras Medina y Alejandro Muñante, respaldados por una red de medios religiosos como Bethel y TV La Luz.

Los contratos en el despacho

La ética de la parlamentaria también ha sido cuestionada en el manejo de su personal de confianza. Según la denuncia de ATV, dos personas que aportaron dinero a su campaña electoral, Roxana González y María Deita Porras, terminaron contratadas en su despacho con sueldos superiores a los S/7.700.

Hoy, Milagros Jáuregui enfrenta además una denuncia por la presunta exposición pública de niñas víctimas de violación en un refugio vinculado a su círculo.