Diferencias entre neumonía, gripe y bronquitis: cómo detectar a tiempo cada enfermedad respiratoria puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte

En plena temporada de frío, los casos de infecciones respiratorias aumentan en todo el país. La neumonía, que muchas veces se confunde con una gripe o bronquitis, se ha convertido en una amenaza seria, sobre todo para niños y adultos mayores

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Reconocer las diferencias entre estas
Reconocer las diferencias entre estas enfermedades respiratorias permite buscar atención médica oportuna, especialmente en niños y adultos mayores, quienes presentan mayor riesgo de complicaciones durante la temporada invernal (Freepik)

El invierno ha intensificado la circulación de males respiratorios y, con ello, la confusión entre dolencias que, aunque comparten manifestaciones similares, requieren un abordaje médico distinto.

La neumonía figura entre las patologías con mayor índice de hospitalización y mortalidad, en particular en los grupos más vulnerables: menores de cinco años, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Los especialistas advierten que el parecido con la gripe o la bronquitis retrasa la atención oportuna. Esa demora, en muchos casos, determina si el paciente supera el cuadro sin complicaciones o enfrenta un desenlace severo.

“Es fundamental comprender que la neumonía no es una gripe común; sus síntomas son una señal de alerta que exige atención inmediata”, declaró Paloma Pacheco, presidenta y fundadora de Una Vida por Dakota. La vocera resaltó que los diagnósticos tempranos son clave para reducir la mortalidad.

“Con estas cifras alarmantes, la acción temprana es nuestro mejor aliado. Todas las familias deben informarse, reconocer los signos y acudir sin demora al centro de salud más cercano. La vida de nuestros niños y adultos mayores depende de ello”, indicó con firmeza.

Cómo identificar los síntomas que marcan la diferencia

La gripe, la bronquitis y
La gripe, la bronquitis y la neumonía se parecen en sus síntomas iniciales, pero no en sus consecuencias. Saber distinguirlas ayuda a recibir el tratamiento adecuado a tiempo. (Freepik)

La gripe suele confundirse con dolencias más graves, pero la evolución de los síntomas es distinta. Se presenta con fiebre moderada, malestar general, dolor de cabeza y congestión nasal. Aunque resulta incómoda, desaparece en un periodo de cinco a siete días con reposo y medicamentos para aliviar las molestias.

La bronquitis, por su parte, tiene como característica principal la tos persistente, muchas veces acompañada de flema espesa, presión en el pecho y silbidos en la respiración. Puede extenderse de una a tres semanas y, aunque no siempre representa un cuadro grave, puede complicarse si no se atiende correctamente.

En contraste, la neumonía requiere atención médica inmediata. Se distingue por fiebre elevada que no cede, dificultad al respirar, dolor en el pecho al inspirar o toser, cansancio extremo y expectoración con secreciones densas o, en ocasiones, con sangre. Estos signos deben considerarse una urgencia, ya que indican una infección en los pulmones que puede avanzar con rapidez.“Una persona que presenta fiebre alta y falta de aire no debe asumir que se trata de un resfriado fuerte. Es un error muy común que retrasa el tratamiento y puede costar vidas”, subrayó Pacheco, al insistir en la necesidad de diferenciar los cuadros.

Estadísticas que encienden las alarmas

La capital refleja el incremento
La capital refleja el incremento nacional: Lima registró más casos de neumonía en 2025 que en 2024, evidenciando un repunte que amenaza a la población más vulnerable. (Freepik)

El incremento de casos en lo que va del 2025 ha puesto en alerta al sistema de salud. El Centro Nacional de Epidemiología informó que, hasta la Semana Epidemiológica 27, se notificaron 11,520 diagnósticos de neumonía en adultos mayores y 9,229 en niños menores de cinco años.

Estas cifras superan ampliamente a las registradas en el mismo periodo del 2024, cuando se contabilizaron 8,490 casos en adultos y 8,458 en niños.

La capital también refleja esta tendencia ascendente. En el 2024, Lima reportó 2,455 diagnósticos pediátricos y 2,609 en adultos mayores. Para el 2025, los números se elevaron a 2,670 en niños y 3,477 en adultos mayores, un aumento que preocupa a los especialistas por la rapidez con que se dispararon los contagios.

Los expertos coinciden en que este repunte responde a la combinación de bajas temperaturas, falta de medidas preventivas y baja cobertura de vacunación en algunos sectores. El llamado a reforzar las campañas de inmunización busca frenar el avance y proteger a la población más expuesta.

Vacunación y prevención como principales estrategias

Además de la vacuna, medidas
Además de la vacuna, medidas simples como ventilar los espacios, hidratarse y abrigarse bien ayudan a reducir riesgos frente a enfermedades respiratorias. (Freepik)

Con el fin de reforzar la protección frente a la neumonía y otras infecciones respiratorias, brigadas de Dirección de Redes Integradas de Salud de Lima Norte y Lima Sur recorrerán mercados, centros de atención al adulto mayor, comedores populares y distintos puntos de gran concurrencia para acercar la vacuna a la ciudadanía.

“Necesitamos que la población complete sus esquemas de vacunación. No basta con una dosis aislada, la inmunización debe ser constante y supervisada por personal de salud”, insistió Pacheco, recordando que la neumonía es prevenible en gran medida con vacunas.

Además de la inoculación, los especialistas recomiendan medidas sencillas que pueden hacer una gran diferencia: abrigarse adecuadamente, ventilar los ambientes cerrados, hidratarse, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto directo con personas enfermas.