La apicultura se convierte en motor de desarrollo sostenible en Pichanaqui, Junín

Más de doscientas familias en la selva central participan en un programa que promueve actividades lícitas con el respaldo de Devida, recibiendo asistencia técnica y materiales para generar ingresos estables y sostenibles

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Familias de Pichanaqui reciben asistencia
Familias de Pichanaqui reciben asistencia técnica de Devida para fortalecer la producción de miel y polen en la región Junín. (DEVIDA)

Familias del distrito de Pichanaqui, en la provincia de Chanchamayo, región Junín, participan de una intervención productiva impulsada por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), con el objetivo de consolidar la apicultura como una alternativa sostenible frente a economías ilícitas.

La iniciativa busca reducir la dependencia de los cultivos vinculados al narcotráfico, diversificar la producción local y generar ingresos a partir de la miel y el polen, productos que cuentan con una creciente demanda en los mercados regionales y nacionales. Según informó Devida, la intervención se ejecuta con una inversión de 1.1 millones de soles, destinados a brindar asistencia técnica y materiales para el mantenimiento de 250 unidades apícolas en 16 localidades del distrito.

Inversión y fortalecimiento productivo

Cada familia beneficiaria recibe apoyo en el manejo de apiarios y el acceso a insumos que permiten mejorar la calidad de la producción. Además, se impulsa la tecnificación de los procesos, desde la cosecha hasta la postcosecha, lo que contribuye a garantizar un producto de mayor valor en el mercado.

Una inversión de 1.1 millones
Una inversión de 1.1 millones de soles respalda la implementación de 250 unidades apícolas en 16 comunidades de Pichanaqui. (DEVIDA)

La estrategia incluye la aplicación de controles integrados de plagas y enfermedades, la optimización de las prácticas de manejo y el impulso del procesamiento y la comercialización de la miel y sus derivados, lo que permite a los apicultores competir en mejores condiciones.

Escuelas de campo como espacios de aprendizaje

Uno de los componentes más valorados por los beneficiarios es la implementación de escuelas de campo, espacios de formación práctica donde los agricultores adquieren conocimientos sobre el manejo de colmenas, la producción de polen y la elaboración de derivados apícolas.

“Las escuelas de campo son espacios de aprendizaje que nos ayudan a mejorar el manejo de nuestros apiarios. Con el apoyo de Devida fortalecemos nuestros conocimientos para aumentar la producción de miel, polen y otros productos”, explicó Brigitte Almirante Taype, apicultora de la comunidad San Pablo.

Productores locales diversifican su economía
Productores locales diversifican su economía con la apicultura como alternativa sostenible frente a cultivos ilícitos vinculados al narcotráfico. (DEVIDA)

Estas capacitaciones, combinadas con la asistencia técnica personalizada, garantizan un acompañamiento constante que facilita la consolidación de la apicultura como actividad económica sostenible.

La apicultura como motor de desarrollo sostenible

La producción de miel y polen no solo representa un ingreso directo para las familias, sino que también contribuye a la preservación del medio ambiente. Las abejas desempeñan un papel esencial en la polinización de cultivos y ecosistemas naturales, favoreciendo la biodiversidad y la productividad agrícola en general.

Devida resalta que apostar por la apicultura en Pichanaqui significa generar nuevas oportunidades de desarrollo en un territorio que históricamente ha estado marcado por la presencia de economías ilegales. “Con ello, respaldamos a las familias que decidieron optar por una economía lícita y sostenible”, enfatizó la institución en un comunicado.

Escuelas de campo en Chanchamayo
Escuelas de campo en Chanchamayo capacitan a productores locales en manejo de apiarios y buenas prácticas de cosecha y postcosecha. (DEVIDA)

La lucha contra los cultivos ilícitos

Junín es una de las regiones con mayor historial de cultivo de hoja de coca en el país, actividad asociada a la producción de drogas ilegales. Frente a esta problemática, programas como el de apicultura en Pichanaqui se convierten en una herramienta clave para ofrecer alternativas de ingresos que sean sostenibles y que reduzcan la dependencia de actividades ilícitas.

El enfoque de Devida se enmarca en su Estrategia de Desarrollo Alternativo Integral y Sostenible (DAIS), que busca promover proyectos productivos en comunidades vulnerables, no solo para generar ingresos, sino también para fortalecer el tejido social y la cohesión comunitaria.

Oportunidades de mercado para la miel peruana

En el Perú, la producción de miel aún es considerada una actividad de pequeña escala, pero con un alto potencial de crecimiento. Según datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), la demanda de miel supera la oferta local, lo que obliga a complementar el consumo con importaciones.

Esto significa que la producción de distritos como Pichanaqui puede convertirse en una oportunidad de negocio con gran proyección. La miel peruana se valora por su calidad y diversidad, derivada de la gran riqueza de flora en distintas regiones del país, lo que le otorga características únicas frente a otros mercados internacionales.

Retos y proyecciones

A pesar del avance, los apicultores de la selva central enfrentan desafíos como la falta de infraestructura adecuada para procesar sus productos, la necesidad de acceder a certificaciones sanitarias y orgánicas, y la competencia con la miel importada. Sin embargo, el acompañamiento técnico y la organización comunitaria representan un respaldo significativo para superar estas barreras.

Con la intervención de Devida, las familias beneficiarias esperan no solo incrementar su producción, sino también acceder a mercados más amplios y consolidarse como referentes de apicultura sostenible en la región amazónica.