
A solo media hora de Iquitos, un área de conservación privada se ha convertido en uno de los destinos más inspiradores de la Amazonía peruana. Se trata del Bosque de Huayo, un espacio de 10 hectáreas que no solo protege especies en peligro: también transforma la manera en que miles de niños aprenden sobre la selva. El medio Actualidad Ambiental reportó que, lejos del turismo tradicional, este refugio natural fusiona educación ambiental, conservación de fauna y flora silvestre, y un enfoque lúdico que ha logrado impactar hasta a figuras internacionales como Zac Efron, Luisito Comunica y Harrison Ford.
Ubicado en el kilómetro 13.8 de la carretera Iquitos-Nauta, el lugar es hoy un ejemplo de cómo la conexión entre comunidad, ciencia y naturaleza puede lograr un cambio real. Lo que empezó como un proyecto de rescate de manatíes, hoy es un pulmón verde con esculturas interactivas, un acuario educativo y un bosque de arena blanca que despierta la curiosidad de grandes y chicos. El mensaje es claro: la Amazonía no se salva solo con discursos, se salva con educación y acción.
Un centro que salva animales y cambia percepciones desde la infancia

Fundado en 2018, el Área de Conservación Privada (ACP) Bosque de Huayo nace con tres pilares: conservación de especies, educación ambiental y turismo vivencial amazónico. Allí funciona el Centro de Rescate Amazónico (CREA), dirigido por el biólogo Juan Sánchez Babilonia, quien desde hace más de una década dedica su vida al rescate de especies amazónicas como el manatí, el mono choro común, el perezoso y diversas aves como guacamayos y loros.
Los animales que llegan al centro pasan por un proceso cuidadoso: cuarentena, adaptación y finalmente su liberación en hábitats seguros. El objetivo no es solo salvar vidas, sino también reintegrarlas al ecosistema para mantener el equilibrio natural de la región. Sin embargo, para Sánchez y su equipo, la educación es tan importante como la conservación. “Entendimos que rescatar no era suficiente. Necesitábamos enseñar a los más jóvenes por qué estas especies merecen vivir”, explica.
Este compromiso llevó a desarrollar experiencias interactivas únicas para los más pequeños. En lugar de charlas tradicionales, se crearon espacios como el “Eduacuario”, donde pueden observar al paiche (Arapaima gigas), uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo. También se encuentra la Aldea de las Abejas, donde se enseña sobre las abejas meliponas, productoras de una miel medicinal y fundamentales para la polinización de la selva.
Bosque de arena blanca, esculturas mágicas y el personaje que enseña a cuidar la selva

Detrás del centro de rescate, se extiende un ecosistema poco conocido: el bosque de arena blanca, también llamado varillal. Este tipo de bosque amazónico crece en suelos ácidos y con drenaje rápido, lo que lo convierte en un hábitat único. En este ecosistema habitan árboles como el huayo (Caraipa spp.) y la chambira, además de animales como el mono tocón, el pájaro hormiguero de arena y diversas lagartijas adaptadas a estos suelos.
En medio del bosque, los visitantes pueden recorrer un circuito de esculturas de animales y plantas amazónicas. Cada una tiene un mensaje educativo que invita a reflexionar sobre la importancia de conservar estos ecosistemas. Allí se encuentran representaciones del venado, cocodrilo, serpiente y el “azúcar huayo”, un fruto simbólico que da nombre al lugar.
La narrativa central gira en torno a Huayo, un personaje creado para captar la atención de los niños. Según la historia, el árbol lloró al ver los bosques destruidos, y de su llanto nació Huayo, un guardián que enseña a cuidar la naturaleza. Esta figura fue clave para conectar con los escolares de manera lúdica y significativa. “Los niños antes dibujaban jirafas y leones, animales que no viven aquí. Ahora dibujan delfines y manatíes”, comenta con orgullo Sánchez.
Además, el ACP cuenta con la Casa de Huayo, una cabaña simbólica donde se narran leyendas amazónicas y se desarrollan talleres de educación ambiental. El espacio ha sido tan efectivo que al año recibe cerca de 15 mil escolares de Iquitos. Muchos de ellos, gracias a esta experiencia, tienen su primer contacto real con la selva, a pesar de vivir en plena Amazonía.
El proyecto también ha recibido reconocimientos importantes. En 2022, fue ganador de la Beca Conservamos por Naturaleza, entregada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), lo que permitió fortalecer la formación de guías, implementar señalética e innovar en las actividades educativas del circuito del bosque.
Más Noticias
Desborde de río dejó aisladas a comunidades de Ica y Ayacucho y arrastró maquinaria pesada durante trabajos de descolmatación
El aislamiento complica la situación para decenas de familias rurales. Cerca de 80 agricultores de palto no pueden sacar su producción. La campaña de cosecha está en riesgo por la interrupción de rutas clave

Los gremios que representan a más del 99% de empresas del país también se pronunciaron tras la vacancia de José Jerí
La destitución de presidente del Perú intensifica la presión sobre el Parlamento y genera incertidumbre política nacional, de acuerdo con un comunicado conjunto

Petroperú recorta pérdidas en 2025 y anota una caída de 468 millones de dólares antes de su privatización
La petrolera amortiguó resultados tras recuperar recuperar cuota de mercado y reducir gastos operativos, según su Gerencia Corporativa de Finanzas

Lima se prepara para un otoño e invierno cálidos: Senamhi confirma influencia de El Niño Costero
El impacto en Lima será mayormente térmico, con incremento de las temperaturas a partir de mayo, más que un aumento de lluvias

“El hombre de los mil nombres”: así fue detenido el peruano Julio Alexander Bernales en España
El criminal peruano fue intervenido en territorio español tras una orden de captura internacional por presunta tenencia de explosivos



