
Los últimos meses se habló mucho sobre cripto en Argentina: un funcionario no supo explicar de dónde sacó su patrimonio y lo metió como una excusa que parecía sacada de un capítulo de The Office o un sketch de Capusotto. Y eso dejó flotando una idea peligrosa: que a los activos digitales los usan los vivos, que son para esconder plata o algo oscuro.
Lo paradójico es que blockchain -la tecnología en la que se basan las cripto-, es de lo más transparente que existe. Una blockchain es fácil de entender: es algo así como un libro contable abierto donde cada movimiento queda anotado a la vista de todos, y no se puede borrar ni editar después. Puesta a registrar lo que hace un gobierno, deja todo expuesto.
PUBLICIDAD
Pensémoslo con algo cotidiano: hoy podemos seguir un paquete de mil pesos en el celular, paso a paso, desde que sale del depósito hasta que llega a destino. Una licitación pública, en cambio, es mucho menos transparente. Esa distancia se puede cerrar con tecnología.

Por eso propongo algo concreto: que la Ciudad de Buenos Aires cree una Reserva Estratégica de Activos Digitales, la primera de América Latina. En criollo, que una parte de los activos de la Ciudad se diversifique en activos digitales, custodiados de forma profesional y con un límite fijado por ley. Todo registrado y auditable desde el celular por cualquier vecino.
PUBLICIDAD
Pero ojo, nada de esto es ciencia ficción ni es algo que se nos ocurrió a unos delirantes acá en Buenos Aires. En la ciudad suiza de Lugano ya se pueden pagar los impuestos municipales en Bitcoin, y alrededor de esa decisión creció un polo de empresas de tecnología. Zug, también en Suiza, lo hizo antes y hoy la conocen como el “Crypto Valley”. Y en 2025 Estados Unidos armó su propia reserva de Bitcoin: hoy es el mayor tenedor estatal del mundo, con más de 300.000 unidades. Alemania, por su parte, también tiene lo propio. Entonces: ¿por qué no?

En un país con la historia monetaria que tenemos, diversificar los activos de la Ciudad es de sentido común. Pero la reserva es apenas la entrada a algo más grande. La idea de fondo es usar la tecnología, blockchain e inteligencia artificial, para hackear el Estado: reprogramar esa máquina de impedir, para que cueste menos y rinda más.
PUBLICIDAD
Cada peso que el Estado se ahorra cuando funciona bien es un peso que no necesita cobrar en impuestos. Un Estado más barato, al final, le deja más plata a la gente a fin de mes.
Buenos Aires tiene con qué liderar esta conversación en la región. Tiene uno de los ecosistemas tecnológicos más fuertes de América Latina, y de acá salieron varios de los unicornios que hoy son ejemplo en el mundo. El talento está. Falta la decisión. Porque si vamos a hablar de transparencia, lo más honesto es empezar por programarla.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Zorros sin repertorio
La concentración de saberes en lectura financiera y administración de la percepción, sin instrumentos para interpretar tendencias históricas, define la fragilidad de fondo de quienes toman las decisiones en el país
La primavera política viene malherida, hay que salvar su vida
Hasta ahora, los representantes de los principales partidos desnudan sus deseos ante la gente, pero no escuchan lo que la gente espera de ellos

Rucci y el contrabando ideológico neocamporista
Es inaceptable que, usurpando identidades y símbolos, se pretenda adulterar la historia del peronismo y mancillar la memoria de sus mártires

Larrabure y sus circunstancias: de qué manera su martirio preparó el terreno para el Golpe del 76
El testimonio de vida de este Coronel del Ejército Argentino, secuestrado y ejecutado por la guerrilla, constituye un sacrificio de trascendencia histórica que deja un mensaje de pacificación nacional y reencuentro de los argentinos

La Justicia Penal ante el desafio de intervenir en el primer naufragio de un buque de guerra, el submarino A.R.A “San Juan”
Su resolución reviste significativa importancia porque sentará jurisprudencia



