¿Qué tengo que saber sobre el glaucoma?

La mitad de las personas que padecen esta enfermedad del nervio óptico no saben que están afectadas

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La Sección Glaucoma del Servicio
La Sección Glaucoma del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano realizará el viernes 13 de marzo, de 9 a 16, controles gratuitos de presión ocular en sus sedes de Almagro y San Justo

Todos los años se conmemora la Semana Mundial del Glaucoma, una iniciativa global organizada por la Asociación Mundial del Glaucoma. Este año, la misma tendrá lugar del 8 al 14 de marzo bajo el lema “Unidos por un mundo sin glaucoma”.

Mucho se habla de él, pero, ¿qué es el glaucoma? ¿se puede prevenir?

Se trata de una enfermedad del nervio óptico, que es el que transmite al cerebro la señal para poder ver. Resulta importante tomar conciencia de que se trata de una enfermedad silenciosa que puede llevar a la ceguera si no se la detecta a tiempo.

Un dato interesante también es que la mitad de las personas en el mundo entero con glaucoma no saben que están afectadas, ya que muchas veces es asintomático.

Hoy en día, se estima que 80 millones de personas en el mundo tienen glaucoma, y es probable que este número aumente a 111,8 millones en 2040.

En la República Argentina, el 40% de la población no sabe qué es el glaucoma, y el 40% no se tomó la presión ocular en los últimos 5 años.

El principal factor de riesgo para esta enfermedad ocular está dado por la presión intraocular elevada, y esto lastima al nervio óptico.

Si no se trata, el daño continuo sobre el nervio puede conducir a defectos del campo visual, discapacidad visual y hasta ceguera.

La presión ocular normal varía de 10 mmHg a 21 mmHg en la población, por lo cual, un valor mayor a estos indicaría que se está padeciendo glaucoma.

Hay diferentes tipos de glaucoma: el congénito, el juvenil, el del adulto de ángulo abierto o cerrado y el secundario, que se produce tras haber recibido un traumatismo o por el uso de corticoides. El más frecuente es el primario de ángulo abierto, que suele aparecer a partir de los 35-40 años de edad.

Es por eso que resulta importante realizar un control oftalmológico anual a partir de los 40 años, e incluso antes si hay factores de riesgo o se tiene familiares con glaucoma. En él, se debe solicitar un examen oftalmológico de detección del glaucoma que incluya la toma de la presión ocular, curvas diarias, fondo de ojos, gonioscopia, toma de imágenes como el OCT y revisión de la función del nervio óptico con el campo visual. Ninguno de ellos es doloroso ni invasivo.

Si se padece glaucoma, su tratamiento tiene como meta controlar la presión intraocular y detener la progresión del mismo.

Existen diferentes formas de tratamiento, desde la aplicación de gotas diarias, pasando por láseres, hasta una cirugía incisional. Si el oftalmólogo indica un tratamiento vía medicación, habrá que colocar las gotas en el horario indicado, utilizando recordatorios si fuera necesario y reponiendo la medicación a tiempo.

Es importante comprender que el glaucoma no se puede curar y que cualquier daño que se haya producido en el nervio óptico no se puede revertir. Sin embargo, es posible mantener una visión central y periférica normal y no desarrollar más daño visual.

Algunos consejos útiles:

  • El glaucoma generalmente afecta la visión periférica. Solo en etapas muy avanzadas afecta la visión central. Uno de los síntomas más frecuentes es que no se pueden ver los objetos hacia los costados.
  • A veces se experimenta visión borrosa o se ven halos irisados alrededor de las luces.
  • Los ojos son muy sensibles a la luz y al deslumbramiento, por lo tanto es aconsejable utilizar anteojos para sol con filtro UV 40 ,400nm o etiquetados como bloqueantes del 99-100% de los rayos UV. 
  • Aunque se sea joven, es bueno saber que los hijos, nietos y hermanos de pacientes con glaucoma tienen 10 veces más riesgo de contraerlo en comparación con las personas que no tienen parientes cercanos con esta enfermedad.
  • Hay factores de riesgo que lo aumentan: como la miopía, hipermetropía, diabetes y el haber sufrido un accidente en los ojos. Es importante también controlar la hipertensión arterial. No automedicarse y tener cuidado con las medicinas alternativas.
  • Prestar especial atención a los corticosteroides. Por ejemplo: gotas oculares con esteroides tomadas para la conjuntivitis, uso de inhaladores que contienen esteroides, aerosol nasal, pomadas para la piel y cualquier medicamento oral, ya que pueden aumentar la presión ocular.
  • En pacientes con glaucoma de ángulo cerrado, tener cuidado en la utilización de medicamentos que pueden contribuir al proceso de cierre del ángulo. Por ejemplo, los remedios utilizados para la depresión, la migraña, la incontinencia urinaria. Además es conveniente no leer en ambientes poco iluminados.
  • Hay estudios de investigación trabajando en la efectividad del trasplante de células madre para curar este padecimiento. Se estima que esté disponible en unos pocos años.
  • El consumo de alimentos ricos en antioxidantes vegetales de hoja verde oscuras, arándanos, cacao y ricos en Vitamina B ayudan a la prevención del glaucoma.
  • Es aconsejable no beber grandes cantidades de cualquier líquido en muy poco tiempo.
  • Hacer ejercicio físico (específicamente aeróbico) de manera regular, ya que puede proteger contra el glaucoma. El yoga es aceptable, pero se deben evitar los ejercicios con posturas de cabeza hacia abajo como shirshasana / sarvangasana, dado que pueden causar un aumento de la presión intraocular.
  • Los ejercicios de meditación y relajación y el Mindfulness pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad.
  • Dejar de fumar.

En el marco de las acciones de concientización de esta enfermedad, la Sección Glaucoma del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano realizará el viernes 13 de marzo, de 9 a 16, controles gratuitos de presión ocular en las sedes de Almagro (CABA) y San Justo (Provincia de Buenos Aires) de dicha institución.

Estas jornadas tienen como objetivo promover la detección precoz del glaucoma y concientizar sobre la importancia de realizar controles oftalmológicos periódicos, ya que el diagnóstico temprano continúa siendo la herramienta más efectiva para prevenir la pérdida visual asociada a esta enfermedad.

Hoy se puede mejorar la calidad de vida de los pacientes con glaucoma y detener la progresión. Lo más importante es no perder la esperanza ni el tiempo. Es necesario recurrir al control oftalmológico periódico.

Se debe comprender que la salud visual y sus problemas relacionados se basan en la detección precoz y hoy la misma está al alcance de la mano.