Qué box ni box: lo que manda es el entretenimiento

La Velada del año tuvo su quinta edición en julio y batió todos los récords previos

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‘La Velada del Año 5′
‘La Velada del Año 5′ de Ibai Llanos: desde un nocaut a los 2 minutos al récord de 9 millones de conectados en Twitch.

El sábado 25 de julio, más de 10 millones de espectadores acudieron a Twitch para contemplar en vivo varias peleas de box, mientras decenas de miles de jóvenes acudían al estadio La Cartuja, de Sevilla, para poder verlos en vivo. Los auspiciantes eran, entre otros, Coca, Spotify, Revolut y G-shock y en la previa se presentaron artistas reconocidos como Myke Towers o Eladio Carrión.

Cualquiera podría pensar que los que se subieron al ring fueron boxeadores de peso pluma, gallo o mosca, según el caso: Crawford, Canelo Álvarez, etc. Pero la gran sorpresa es que no se trató de una o varias peleas de boxeadores. No, quienes subieron al ring fueron streamers e influencers, muy conocidos por la comunidad hispana que se prepararon durante varios meses para La Velada del año.

Lo cierto es que La Velada del año tuvo su quinta edición en julio y batió todos los récords previos, según los números que mencionamos. Hubo algunos combates centrales entre figuras de la comunidad de streamers hispanoparlantes: The GrefK versus Wescol, Viruzz versus Tomás Mazza, Alana contra Arigeli, Perxita versus Gaspi, etc.

Como ocurre con muchos de estos grandes eventos, el primero, realizado en 2021, surgió un poco de casualidad. Ibai Llanos, organizador de estas veladas, estaba conversando mientras jugaba al League of Legends, y comentó, al pasar, qué pasaría en una pelea entre Reven y ElMilor, dos de los otros streamers. Esa pregunta tirada al aire fue creciendo de volumen y el interés fue cada vez mayor, hasta que el propio Llanos entendió el juego y organizó La Velada del año para poder ver pelear en un ring a esos streamers.

Quienes vienen de las federaciones de box o del deporte en general, en especial de países latinos donde los presupuestos para grandes competencias a veces son bajos, han hecho oír su voz, en el sentido de que los falsos boxeadores viven en palacios y el deporte real no cuenta con lo mínimo para existir. Lo cierto es que, en estos tiempos, pareciera que todo cambió.

Captar la atención y generar comunidad

Una de las características más importantes de este tipo de propuestas es la velocidad y la constancia en la que suceden ciertas situaciones en escena. En ese sentido, el mundo del stream ha permitido entender que las propuestas más exitosas son las que contienen elementos que sostengan la atención de la audiencia por encima de la disciplina en sí misma. En síntesis, el boxeo pasa a un segundo plano porque lo que está por delante es la lógica del entretenimiento.

Ibai Llanos rompe todos los
Ibai Llanos rompe todos los records con 'La Velada del Año 5'

Esa es una tendencia que va mucho más allá de este evento particular. El entretenimiento se convierte en el concepto macro en todos los ámbitos en los que nos movamos. De acá al futuro todo debería tener una mirada de entretenimiento previo a la disciplina que posteriormente se despliegue. Por ejemplo, entretenimiento deportivo, entretenimiento musical, entretenimiento gastronómico. Quién mejor logre entretenernos, mayores posibilidades tendrá de generar experiencias rentables.

Eso sí, el entretenimiento no es algo que se logre mágicamente. El éxito de este tipo de propuestas se manifiesta en un evento específico pero se viene construyendo hace mucho tiempo, desde el momento en que estos grupos de consumidores se comenzaron a vincular con una propuesta de valor de un oferente, sosteniéndose de manera leal y convergiendo en lo comúnmente llamamos una comunidad.

Esta comunidad es tan leal y tan sólida que va a estar consumiendo dentro del entorno la mayor cantidad de propuestas que se les acerque. Naturalmente estas comunidades tienen origen digital, se retroalimentan generando el entretenimiento y hoy están transformando a la industria del deporte (así como otras a las que no nos estamos refiriendo en esta columna).

Audiencias y marcas globales

Las audiencias no simplemente son globales sino que los cortes se dan de manera generacional, las barreras idiomáticas son cada vez más difusas porque somos todos hoy parte de una cultura global donde algunos elementos -por ej., ser hispanoparlantes- se comparten a largo de todas las regiones. No extraña, por ello, que en el ring y debajo de él haya mexicanos, españoles, argentinos, etc.

Ni tampoco extraña, entendiendo este fenómeno, que algunas de las más grandes marcas (mencionábamos Coca Cola, Spotify, Revolut, G Shock) hayan dado el visto bueno para auspiciar el encuentro.

Uno se podría preguntar si es que las grandes marcas vieron que este era su público. Pero no es tan así: en este nuevo paradigma donde la relación de consumo se entiende en un ciclo de vida mucho más largo, y no en un formato transaccional, las marcas deben acompañar a sus audiencias con las que culturalmente se sientan más identificadas también a lo largo de ese ciclo de vida. O sea, no es que viraron de eventos más tradicionales a estos, sino que están acompañando a su audiencia en todos los espacios en los cuales haya una posible interacción.

En síntesis, la excusa es el box, pero la razón del éxito de este nuevo fenómeno de convocatoria y de generación de negocios vinculados al deporte es su capacidad de aprovechar el concepto de comunidad que este amplio grupo de streamers e influencers ha logrado generar entre sus seguidores. Y de darles, claro, una dosis de entretenimiento, que esta vez giró alrededor del box, pero podrían haberlo hecho con cualquier otra excusa.