
La República vive momentos tormentosos, en que la tempestad puede arrasar con todas sus instituciones o por el contrario los vientos de la libertad y la virtud despejen el cielo para que con las brisas diáfanas de la esperanza comencemos a vivir la normalidad que hace feliz a los hombres.
¿Por qué esta atípica introducción? Hoy hay tres fuerzas políticas dispares y contradictorias, tanto en sus propuestas como en sus implementaciones que ambicionan y luchan por el poder, el resultado de esta disputa en pocos días se define y su resultado indubitablemente determinará el destino para todos los argentinos en los próximos años.
¿Es mucho lo que se juega? Sí, pero es mucho más “Es Todo”, dado a que se viene recorriendo 70 años de decadencia y destrucción sistemática de todas las formas, instituciones, hábitos y costumbres que son las necesarias y básicas para conformar una sociedad pacifica, próspera y honorable.
En este tiempo nada permaneció de pie, la más castigada, abandonada, menospreciada e ideologizada fue la educación; las Fuerzas Armadas prácticamente se encuentran en estado de desguace y extinción; la seguridad se la reemplazó por la inseguridad; el narcotráfico protegido y enquistado en sectores de la sociedad destruye y mata sin miramientos; la corrupción dominó y prostituyó a gran parte de la política, de la actividad empresarial, de los gremios y de la justicia, tan sistemático y efectivo fue su nefasto accionar que hoy irresponsablemente amplios sectores de la sociedad la admiten, aceptan y adoptaron con servil resignación.
Los pueblos históricamente tuvieron y tienen situaciones límite que resultan ser un punto de inflexión determinante para su futuro, pues bien, hoy nosotros, los argentinos, nos encontramos ante esa difícil encrucijada y disyuntiva.
En este océano de incertidumbres, confusiones y contradicciones la Suprema Corte de Justicia de la Nación, lenta y trabajosamente está poniendo orden y sensatez con sus fallos.
Para avalar y dar sustento a esta afirmación hay que retrotraerse a los inicios de la institucionalización jurídica. La Constitución de 1853 establece los tres poderes de la Nación y consecuentemente la creación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, esto finalmente se concreta durante la presidencia de Bartolomé Mitre quien el 11 de octubre de 1863 la instala definitivamente designado como su primer presidente a Francisco de las Carreras.

De las Carreras designa como primer Secretario de la Corte a un jurista que hizo doctrina con su accionar y sus fallos a José Miguel Guastavino, quien es el que comienza con la publicación de los fallos de la Corte, y para justificar esta decisión en el Prefacio del inicio de cada uno escribía: “La Corte con la justicia de sus fallos y su acción sin estrépito pero eficaz, está encargada de hacer que la Constitución eche hondas raíces en el corazón del pueblo, se convierta en una verdad práctica, y los poderes nacionales y provinciales se mantengan en la esfera de sus facultades y por qué era necesario “levantar ante el Tribunal de la Corte Suprema el poder de la opinión del pueblo, quien a la vez de ganar en inteligencia con el estudio de las decisiones judiciales, con su censura hace práctica la responsabilidad de los jueces y previene la corrupción de los mismos. Así esta publicación será con el tiempo el gran libro en que todos concurran a estudiar la jurisprudencia argentina, la Constitución y la perfección o imperfección de sus leyes en presencia de los resultados que produzca”.
Estos conceptos fundamentales tan elocuentemente expresados y definidos por Guastavino son los que siempre deberán prevalecer en el espíritu y accionar los legisladores en el ejercicio de sus cargos para que merezcan ser considerado “honorables”, de lo contrario solo estarán bastardeando esa dignidad y traicionado a sus mandantes “El Pueblo”.
El autor es presidente de Iader
Últimas Noticias
Descubridores de otro mundo: el 12 de octubre y la conquista de la inteligencia artificial en las empresas
La incorporación de algoritmos avanzados genera tensiones en las compañías, donde parte del personal percibe las nuevas métricas y la automatización como un riesgo para los saberes, el trato humano y la autonomía

Un legado para las mujeres
El antes y después de la lucha de una magistrada

Aprender sigue siendo una habilidad fundamental en la era de la IA
La expansión de herramientas capaces de resumir, traducir y redactar obliga a formar personas que comprendan, argumenten y decidan con autonomía frente a respuestas inmediatas en la vida cotidiana

El derecho a quedarse y envejecer en el pueblo natal
Europa empezó a discutir si poder construir una vida donde uno nació es una responsabilidad de las democracias. La pregunta alude a los jóvenes que migran pero también a los mayores que se quedan y a las condiciones en que viven cuando el pago se vacía

La colonización de Malvinas
El avance británico consolidó un esquema mercantil basado en concesiones ganaderas, desplazamientos forzados y violencia contra pobladores originarios en el Atlántico Sur



