El verdadero costo de la inflación

El gran ganador de la inflación es el Gobierno. No por la recaudación debida a la emisión, sino por las distorsiones de precios entre deudores y acreedores que genera

Guardar
IMAGEN DE ARCHIVO. Un hombre mira productos en un supermercado de Buenos Aires, Argentina. Nov 8, 2021. REUTERS/Mariana Nedelcu
IMAGEN DE ARCHIVO. Un hombre mira productos en un supermercado de Buenos Aires, Argentina. Nov 8, 2021. REUTERS/Mariana Nedelcu

La inflación, tal como se la enseña a los economistas, es un fenómeno prácticamente neutral, que se limita a un impuesto a los tenedores de dinero primario. Hoy solamente el efectivo no es remunerado. Otras formas de liquidez inmediata que antes llamábamos dinero ahora se remuneran: cajas de ahorro, cuentas sueldo, plazos fijos, fondos de liquidez diarios, etc.

¿Dónde está entonces el famoso pánico a la inflación que aún yace en el inconsciente colectivo argentino?

Por un lado queda el remanente clásico del impuesto inflacionario, contabilizado por el efecto contable de la emisión de Base Monetaria que alguien deberá adquirir, alguien que no tendrá los recursos o sofisticación como para ser “remunerado”.

PUBLICIDAD

Pero lo que la población mas teme y odia no son las monedas sin valor que quedan en los cajones culpa del aumento de los precios. Es la desvalorización de sus sueldos y jubilaciones que se ajustan solo cada tantos meses mientras ven el precio de sus víveres subir continuamente. Esperando ansiosamente el día que suba su remuneración, sin saber cuanto será ese aumento.

Es el aumento del alquiler que los enfrenta con el locatario. O el del y la carne. Es el aumento de los remedios cuando las jubilaciones no suben y los jubilados deben hacer cola para conseguirlos mas baratos en la obra social. La sociedad se siente explotada. Viven en una pelea continua con sus pares.

PUBLICIDAD

Ahorrar es tan difícil como trabajar y consumir. La incertidumbre de los precios y de los tributos efectivos en la economía inflacionaria se encarga de ello. Pero a veces parte de la plata vuelve a través de plazos fijos. Algunos se convierten en “bicicleteros”, los que pueden hacer la cola del banco. Y rogando que no les llegue la licuación antes de que madure el papelito…

martin guzman alberto fernandez
Martín Guzmán y Alberto Fernández

La alternativa es el dólar que de llamarse “negro” paso a llamarse “blue” y oscila tanto como los impuestos. No hay nada seguro para ahorrar en una economía en la que todo oscila como una montaña rusa. Los precios negros también. No hay valores.

La inflación divide a la sociedad. Todos se sienten explotados y gozan explotando a las empleadas domésticas o a sus empleados, pensando que así se retribuyen de lo que otros le hacen a ellos. Evadiendo impuestos. Clamando en las redes por una rebelión impositiva. La inflación divide, nunca suma.

Lo anterior es el verdadero impuesto inflacionario relevante. Es un juego de suma cero. No recauda nada, pero cuesta mucho, duele y lastima a la sociedad.

El Gobierno crea la inflación y se aprovecha de ella. No para aprovecharse de la trivialidad de recaudar por la emisión de Base Monetaria sino para aprovecharse de las distorsiones de precios que ella crea y que ellos controlan. La emisión es casi toda remunerada y por ende no recauda mucho. Pero las distorsiones de precios sí recaudan.

El Gobierno fija las jubilaciones por períodos prolongados y normalmente lo hace por debajo de la inflación. Gana el Gobierno.

El Gobierno fija la tasa de interés con que se remunera la deuda con que se esteriliza la emisión del BCRA y esta tasa es casi siempre menor que la tasa de inflación. Gana el Gobierno.

El Gobierno fija la evolución de la escalas nominales de imposición del impuesto a las Ganancias. Siempre debajo de la inflación. Gana el Gobierno.

El Gobierno no ajusta los mínimos nominales de imposición del impuesto a los Bienes Personales de acuerdo a la inflación. Gana el Gobierno.

El Gobierno proyecta impuestos en el Presupuesto de cada año menores a lo que razonablemente se espera que sea la inflación. Se queda con ingresos de sobra. Gana el Gobierno.

Y así siguiendo…

El Gobierno usa los cambios en el nivel de precios, gracias a la inflación, para sesgar el nivel legal de remuneraciones e impuestos a su favor, sin pasar por los canales institucionales normales.

El gran ganador de la inflación es el Gobierno. No por la recaudación debida a la emisión, sino por las distorsiones de precios entre deudores y acreedores que genera.

Últimas Noticias

Los códigos nucleares de la próxima elección argentina

Hay un dato que casi nadie está conectando, y que puede explicar los próximos comicios argentinos mejor que cualquier encuesta. Los que están llegando al país no vienen solo por negocios. Vienen a jugar el 2027

Los códigos nucleares de la próxima elección argentina

¿Se puede prevenir la demencia?

El estudio LatAm-FINGERS realizado en once países de América Latina identificó que hay hábitos concretos que pueden proteger la salud cerebral. La importancia de una evidencia científica regional

¿Se puede prevenir la demencia?

La apertura de la economía es para ser competitivos, no para controlar el IPC

El debate debería enfocarse menos en frenar importaciones y más en remover los costos internos que dejan fuera de carrera a empresas que podrían competir

La apertura de la economía es para ser competitivos, no para controlar el IPC

Comprar ahora o esperar al miércoles: qué dicen los números sobre las entradas para la final del Mundial

La entrada más barata para el partido del domingo en el MetLife ronda los 7.200 dólares, pero los precios acumulan una caída del 28% en la última semana. Para las familias argentinas que solo quieren ir si la Selección llega a la final, el mercado ofrece una razón concreta para no apurarse: la semifinal contra Inglaterra del miércoles puede cambiar todo el tablero

Comprar ahora o esperar al miércoles: qué dicen los números sobre las entradas para la final del Mundial

El Niño y el hambre que no queremos mirar

La reciente alerta de CONVEAGRO debería encender todas las alarmas. Ya que nos advierte que las pérdidas por el Fenómeno El Niño Costero podrían superar los 3 mil millones de dólares y afectar a más de nueve millones de personas

El Niño y el hambre que no queremos mirar