Santoral del 27 de febrero: quién fue San Gabriel de la Dolorosa patrono de la juventud católica

Su vida estuvo marcada por el dolor, la pérdida y una educación rigurosa bajo la influencia de los Hermanos Cristianos y los Padres Jesuitas

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La vida de Gabriel de
La vida de Gabriel de la Dolorosa muestra la transición de la juventud mundana a la santidad. (WikiCommons/Dominio Público)

Hace unas décadas, incluso siglos, los ancestros acostumbraban a nombrar a sus hijos con el nombre del santo del día en que nacieron, no en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.

El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.

Como todos los días del año, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.

Este es el santoral del viernes 27 de febrero

Celebración del día: San Gabriel de la Dolorosa

La transformación de Gabriel de la Dolorosa, canonizado en 1926 como patrono de los jóvenes laicos dedicados al apostolado, estuvo marcada por la pérdida, el dolor y una profunda devoción mariana. Alcanzó la santidad en solo seis años de vida religiosa y murió el 27 de febrero de 1862, poco antes de cumplir 25 años.

Tras su muerte, se le atribuyeron milagros y fue nombrado santo por el Papa. Nacido en Italia, perdió a su madre a los cuatro años y recibió una educación esmerada por parte de su padre, un católico ferviente. Su formación con los Hermanos Cristianos y los Padres Jesuitas influyó en su resistencia ante las tentaciones. Durante su juventud, fue conocido por su elegancia y sociabilidad, pero experimentaba tristeza y vacío, como dejó escrito en sus cartas.

Gabriel afrontó dos enfermedades graves y prometió consagrarse a Dios si sanaba, aunque inicialmente postergó su decisión. El fallecimiento de su hermana en una epidemia de cólera fue el punto de inflexión que lo llevó a ingresar en la Comunidad de los Padres Pasionistas, donde adoptó su nombre religioso. La vida religiosa implicó abandonar comodidades y someterse a una estricta disciplina, reto que asumió con firmeza y dedicación. Solo su director espiritual conocía la dificultad que suponía para él este cambio.

Poco antes de ordenarse sacerdote, contrajo tuberculosis y pasó un año en cama, aceptando el sufrimiento como voluntad divina. La devoción a la Virgen y el consejo de vivir siempre en la presencia de Dios guiaron su espiritualidad. La vida de Gabriel de la Dolorosa es testimonio de cómo la disciplina, el sacrificio y la fe pueden transformar una personalidad orientada al mundo, alcanzando la santidad en apenas 25 años.

¿Qué otros santos se conmemoran el 27 de febrero?

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este viernes 27 de febrero como los siguientes:

  • San Baldomero (s. VII)
  • San Besa (s. III)
  • Santa Honorina
  • Beata Francisca Ana Cirer Carbonell (s. XIX)
  • Beata María de Jesús Deluil Martiny (s. XIX)
  • San Hipólito de Jura (s. VIII)
  • San Lucas de Mesina (s. XII)
  • Beato Guillermo Richardson (s. XVII)
  • Beata María Brader (s. XX)
  • San Julián de Alejandría (s. III)
  • Santos Ana Line y compañeros (s. XVII)
  • San Basilio, monje (s. VIII)
  • San Procopio Decapolita (s. VIII)

Cuántos santos hay en la Iglesia Católica

El Papa Francisco tras la
El Papa Francisco tras la canonización de la Madre Teresa de Calcuta, en la plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2016.(AFP/ANDREAS SOLARO)

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.

Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.

Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

Una monja asiste a una
Una monja asiste a una misa por la beatificación del Papa Juan Pablo I, en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2022. (REUTERS/Remo Casilli)

La Iglesia católica

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia, particularmente el Medio Oriente, y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.