El dólar pierde terreno en Colombia y deja señales de calma tras días de volatilidad, así cerró la jornada del 6 de febrero

De acuerdo con la plataforma Set-FX, se negociaron más de USD1.141 millones en 1.384 transacciones

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El dólar estadounidense en Colombia
El dólar estadounidense en Colombia cerró el 6 de febrero con un promedio de $3.670,62, mostrando una caída frente a la TRM - crédito Dado Ruvic/REUTERS

El precio del dólar estadounidense en Colombia cerró la jornada del 6 de febrero en un promedio de $3.670,62. Esto significó una caída de $21,13 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que se ubicó en $3.691,75.

La divisa norteamericana tuvo un precio de apertura de $3.681,00, tocó un máximo de $3.694,75 y un mínimo de $3.653,19. Además, durante el día, de acuerdo con la plataforma Set-FX, se negociaron más de USD1.141 millones en 1.384 transacciones.

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La política cambiaria del Gobierno
La política cambiaria del Gobierno y la acumulación de dólares por parte del Banco de la República actúan como piso para la tasa de cambio en Colombia - crédito Dado Ruvic/REUTERS

En los últimos siete días, el dólar estadounidense acumula una bajada 0,3%, de manera que desde hace un año acumula aún una bajada del 11,23%.

Respecto de jornadas pasadas, dio la vuelta al dato de la sesión previa en el que experimentó un descenso del 0,69%, demostrando que en este contexto no es posible determinar una tendencia. La volatilidad referente a estos siete días fue de 12,77%, que es una cifra inferior al dato de volatilidad anual (14,22%), lo que indica que está teniendo un comportamiento más estable de lo que indica la tendencia general recientemente.

Narrativa de mercado

El dólar estadounidense atraviesa una etapa de pausa estratégica luego del impulso observado la semana anterior. Tras dos sesiones consecutivas de avances, la divisa se estabiliza ligeramente por debajo del nivel de 98 puntos, reflejando un mercado que aún no encuentra un catalizador claro para retomar una tendencia direccional definida. El trasfondo macroeconómico sigue enviando señales cruzadas, mientras algunos indicadores del mercado laboral comienzan a mostrar enfriamiento, el contexto financiero global continúa favoreciendo al dólar como activo defensivo.

Por el lado de los datos, la lectura reciente del empleo en EE. UU. introdujo matices relevantes. Un informe ADP más débil de lo esperado, la reducción en las vacantes Jolts y un aumento gradual en los despidos reactivaron las expectativas de que la Reserva Federal podría considerar recortes de tasas durante el primer semestre. Este ajuste en las apuestas monetarias ejerce una presión bajista moderada sobre el dólar, al reducir el diferencial de tasas proyectado frente a otras economías desarrolladas. Sin embargo, esta narrativa no ha sido suficiente para revertir los flujos defensivos que siguen respaldando a la moneda.

La nominación de Kevin Warsh
La nominación de Kevin Warsh refuerza la percepción de una conducción monetaria prudente en la Reserva Federal, sosteniendo la demanda por dólares - crédito Luisa González/REUTERS

En paralelo, el entorno global mantiene un sesgo de mayor aversión al riesgo. La cautela de los inversionistas se vio reforzada por la percepción de una conducción monetaria más prudente en EE. UU., especialmente tras la nominación de Kevin Warsh como figura clave al frente de la Fed. Esta expectativa de continuidad y disciplina monetaria contribuye a sostener la demanda por dólares, aun cuando el ciclo económico muestre señales de desaceleración.

Con el reporte de nóminas aún pendiente y la atención centrada en indicadores de confianza como el sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan, el dólar parece cómodo en un rango de consolidación, apoyado por flujos refugio pero sin impulso suficiente para extender las ganancias en el muy corto plazo.

Este comportamiento del dólar tiene implicaciones directas sobre el peso colombiano, aunque su dinámica reciente evidencia un grado de desacople frente a otras monedas de la región. Si bien el entorno global de risk-off llevó a una corrección generalizada en los mercados emergentes, en Colombia la tasa de cambio respondió con mayor sensibilidad a factores domésticos. El cierre reciente alrededor de $3.710 sugiere que la formación del precio está más anclada a flujos locales y primas de riesgo internas que a la evolución inmediata del índice dólar.

Se observa una pausa estratégica
Se observa una pausa estratégica en el comportamiento del dólar global, sin un catalizador claro para definir tendencia a corto plazo - crédito iStock

Uno de los elementos centrales que el mercado sigue incorporando es la estrategia del Gobierno en materia cambiaria. La señal de Crédito Público de mantener una política activa de acumulación de dólares introduce un sesgo estructural de demanda por divisas. Este enfoque se ve reforzado por un nivel de caja relativamente holgado y por la posibilidad de que una parte de las utilidades del Banco de la República se destine a la compra de dólares en el mercado. En la práctica, este factor actúa como un piso para la tasa de cambio, limitando correcciones más profundas del USD/COP incluso en jornadas de debilidad global del dólar.