Santoral del 3 de junio: San Carlos Lwanga, quién fue y por qué se celebra este martes

La lista los santos y mártires para que sepas a quiénes debes felicitar en un día como hoy

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En este video te explicamos quiénes son los santos más populares (Infobae)

Buenas acciones, sacrificios mortales e incluso sucesos inexplicables surgidos por una aparente divinidad, son las razones por las que diferentes individuos fueron beatificados y canonizados por el Vaticano para llevar consigo el nombre de santo.

Todos los días, marcados en el calendario, se conmemora la vida y muerte de estos seres, hombres y mujeres, que dedicaron su existencia a la iglesia católica misma que les valió el nombramiento.

Este es el santoral del martes 3 de junio.

Celebración del día: San Carlos Lwanga y compañeros

Memoria de los santos Carlos Lwanga y doce compañeros, todos ellos de edades comprendidas entre los catorce y los treinta años, que perteneciendo a la corte de jóvenes nobles o al cuerpo de guardia del rey Mwanga y siendo neófitos o seguidores de la fe católica, por no ceder a los deseos impuros del monarca murieron en la colina Namugongo, degollados o quemados vivos. Estos son sus nombres: Mbaya Tuzinde, Bruno Seronuma, Jacobo Buzabaliao, Kizito, Ambrosio Kibuka, Mgagga, Gyavira, Achilles Kiwanuka, Adolfo Ludigo Mkasa, Mukasa Kiriwanvu, Anatolius Kiriggwajjo y Lucas Banabakintu.

La evangelización de África en el siglo XIX tuvo un capítulo significativo en Uganda, donde los Padres Blancos, una sociedad misionera, establecieron una comunidad cristiana creciente. Su éxito inicial atrajo la aceptación del rey Mtesa, pero pronto generó conflicto al oponerse al comercio de esclavos, una práctica importante para el monarca. Con la sucesión de su hijo, el rey Mwanga, las tensiones se intensificaron debido a sus exigencias y comportamientos que chocaban con los principios cristianos.

La comunidad cristiana, liderada por jóvenes conversos como José Mkasa (Mukasa), enfrentó persecuciones constantes. Mkasa, tras criticar los crímenes de Mwanga, fue martirizado en 1885, pronunciando palabras de perdón antes de su ejecución. Su sucesor, Carlos Lwanga, continuó liderando con valentía, instruyendo y protegiendo a la comunidad, incluida la juventud de la corte. La situación se agravó cuando Mwanga ordenó la muerte de cristianos tras descubrir su fe. Esto desencadenó una serie de martirios, incluyendo el de Daniel Sebuggwawo, asesinado por el propio rey.

El 3 de junio de 1886, 24 jóvenes cristianos, en su mayoría menores de 25 años, fueron martirizados en Namugongo, condenado por su fe. Entre ellos destacaron figuras como Kizito, de 13 años, quien animaba a sus compañeros; Andrés Kaggwa, jefe convertido al cristianismo; y Matías Kalemba, quien mostró su fortaleza y fe hasta el final. A pesar del sufrimiento y la muerte, estos mártires proclamaron su fe hasta el último momento.

Aunque la persecución dispersó a los Padres Blancos y limitó el acceso a sacerdotes, los cristianos ugandeses continuaron enseñando y expandiendo la fe en secreto. Cuando los misioneros regresaron tras la muerte de Mwanga, encontraron una comunidad robusta de 500 cristianos y 1.000 catecúmenos.

El impacto de los mártires de Uganda fue reconocido en 1920, cuando el Papa Benedicto XV los beatificó, destacando su valentía y el legado de fe que mantiene su memoria viva. Como recordó Benedicto XV, África ha sido históricamente una tierra fértil en martirios y heroísmo cristiano, desde los primeros siglos hasta la era contemporánea.

 Mártires de Uganda, Carlos Lwanga, y Padres Blancos son nombres asociados no solo al pasado trágico, sino al ejemplo duradero de fidelidad cristiana frente a la adversidad.

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este martes 3 de junio como los siguientes:

San Lifardo (s. VI)

Beato Andrés Caccioli (s. XIII)

San Cecilio de Cartago (s. III)

Santa Clotilde (s. VI)

San Kevin de Glendalough (s. VII)

San Cono de Lucania (s. XIII)

Beato Diego Oddi (s. XX)

San Davino armenio (s. XI)

San Genesio de Clermont (s. VII)

San Hilario de Carcasonne (s. IV)

San Morando (s. XII)

Santa Oliva de Anagni (s. VI)

San Pedro Dong (s. XIX)

La canonización

El papa Francisco celebra una
El papa Francisco celebra una misa a Nuestra Señora de los Siete Dolores en Sastin, Eslovaquia el 15 de septiembre del 2021. (REUTERS/David Cerny)

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.

Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.

Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

La iglesia católica en el mundo

Vista general de una Misa
Vista general de una Misa por la canonización del cardenal británico del siglo XIX John Henry Newman, una laica suiza, una monja india, una monja italiana y una monja conocida como la "Madre Teresa de Brasil", en el Vaticano, 13 de octubre de 2019. (REUTERS/Remo Casilli)

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.