La operatoria logística en Argentina ante un comercio exterior más abierto

Martín Salinas, director de una empresa argentina de servicios logísticos internacionales, analiza el escenario actual del sector y el impacto de los cambios recientes

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Martín Salinas es director de
Martín Salinas es director de una empresa argentina de servicios logísticos internacionales (Foto: Movant Connection)

Al referirse al impacto que tiene su actividad, Martín comenta que “un buen asesoramiento logístico ayuda justamente a que toda la operación se desarrolle de forma eficiente y, en definitiva, a reducir costos”. En esta entrevista, analiza la actualidad en Argentina, los desafíos que todavía enfrenta la operatoria diaria y las oportunidades que tiene el país para integrarse de manera más eficiente a las cadenas globales de suministro.

¿Cómo describirías la actualidad de la logística en Argentina?

La logística en Argentina viene atravesando un cambio importante. Veníamos de un modelo con muchas restricciones a la importación y hoy la situación es completamente diferente, porque el comercio exterior pasó a ser mucho más abierto.

De todos modos todavía quedan algunos aspectos por resolver para que la operatoria sea realmente libre al cien por ciento. Uno de los temas que sigue generando dificultades es el sistema de pagos.

Actualmente la mercadería y los fletes internacionales se pueden pagar, pero dentro de determinados plazos que muchas veces obligan a las empresas a tomar créditos en el exterior para poder cumplir con los compromisos. Ese es un punto que creo que todavía debería mejorarse.

Por otro lado, en lo que tiene que ver con la operatoria aduanera, creo que se viene trabajando bastante bien. Se simplificaron varios procesos y eso beneficia tanto a importadores como a despachantes de aduana y a los operadores logísticos. Un ejemplo concreto es el tema del manifiesto de importación, que ahora se presenta de forma completamente digital. Eso agilizó bastante los tiempos de gestión.

¿Qué sucede en el contexto de la logística internacional?

A nivel global también hay desafíos. Uno de los principales tiene que ver con la concentración de las líneas marítimas. En los últimos años se fueron consolidando grandes grupos navieros y hoy hay menos jugadores en el mercado. En particular, son pocas las líneas que llegan directamente al puerto de Buenos Aires. Eso genera problemas porque al haber menor competencia se terminan fijando tarifas y servicios con menor margen de negociación.

Además, la logística internacional está atravesada por cambios constantes en los tiempos de tránsito y en las rutas de navegación. A veces ocurre que una carga sale con un itinerario determinado y durante el viaje ese recorrido se modifica por cuestiones operativas o comerciales.

Argentina, además, tiene una particularidad: suele ser el último puerto de las rutas marítimas. Eso hace que algunas cargas que originalmente venían directo terminen pasando por Brasil. En esos casos se generan cuellos de botella en los puertos brasileños y los contenedores pueden quedar allí hasta veinte días antes de continuar viaje.

¿Qué habilidades considerás clave para un forwarder?

Creo que hoy el diferencial pasa por el servicio y por la información. Las empresas de logística pasamos de ser simplemente operadores a cumplir un rol mucho más cercano al asesoramiento.

Muchas veces el cliente llega con una idea de cómo quiere traer su carga, por ejemplo por vía marítima porque cree que es más económico, y uno tiene que analizar la operación y le puede recomendar otra alternativa. Puede suceder que una carga pequeña termine siendo más conveniente por vía aérea, incluso a un costo similar o menor.

También está la gestión operativa. Muchas veces surgen situaciones imprevistas durante la operación y uno trata de resolverlas para que el cliente no tenga que hacerlo. La información también es fundamental. Si una carga sufre un cambio de ruta o se retrasa, los usuarios tienen que saberlo inmediatamente para poder tomar decisiones.

¿Por qué es importante todo esto para el consumidor final?

Porque toda esa gestión termina impactando en el costo del producto. Si una carga llega al puerto y queda varios días detenida, aparecen gastos de almacenamiento, demoras de contenedores y otros costos adicionales.

Lo mismo ocurre con situaciones operativas como los turnos en terminales. A veces retirar un contenedor a las ocho de la noche implica pagar un camión adicional porque el cliente no puede recibir la mercadería a esa hora. Entonces se intenta planificar para retirar el contenedor en un horario que permita devolverlo en el mismo día y evitar ese costo extra.

Un buen asesoramiento logístico ayuda justamente a que toda la operación se desarrolle de forma eficiente y, en definitiva, a reducir costos.

Para Martín, "la logística en
Para Martín, "la logística en Argentina viene atravesando un cambio importante. Veníamos de un modelo con muchas restricciones a la importación y hoy la situación es completamente diferente, porque el comercio exterior pasó a ser mucho más abierto" (Foto: Shutterstock)

¿Qué perspectivas ves para el sector en los próximos años?

Creo que todavía hay varios desafíos por delante en lo que tiene que ver con la operatoria logística. Sería importante que tanto las empresas privadas como el Estado trabajen para mejorar los procesos en terminales portuarias y aeropuertos.

También es clave recuperar el nivel de consumo, porque en los últimos meses el flujo de importaciones se desaceleró un poco. Parte de eso tiene que ver con la demanda interna y parte con que ahora las empresas pueden planificar mejor las importaciones.

Antes, muchas veces se importaba apenas se obtenía la autorización. Hoy las compañías pueden decidir cuándo hacerlo en función de sus necesidades comerciales. Por eso estamos en una etapa de readaptación.

¿Qué oportunidades tiene Argentina dentro de las cadenas globales de suministro?

Creo que hay sectores con un potencial muy grande. El petróleo, el gas y la minería aparecen como industrias con muchas posibilidades de crecimiento, además del sector agropecuario que ya tiene un rol fuerte.

Para aprovechar esas oportunidades es fundamental mejorar la infraestructura logística que permita transportar esos productos de manera eficiente hasta los puertos.

También tenemos una ventaja importante en el capital humano. La logística es una industria muy dinámica y en Argentina hay profesionales muy capacitados que constantemente buscan soluciones a los problemas operativos. Ese es un activo muy valioso.

¿Qué mensaje te gustaría dejar a quienes contratan servicios logísticos?

Creo que lo más importante es asegurarse de trabajar con empresas que estén correctamente registradas y cumplan con todas las obligaciones del sector. En los últimos tiempos aparecieron muchos nuevos forwarders, algunos muy serios y otros no tanto.

La diferencia entre uno y otro puede parecer mínima en términos de precio, pero después puede generar problemas operativos o costos inesperados. Por eso siempre es importante priorizar la formalidad, la experiencia y la calidad del servicio. Porque en logística una pequeña diferencia en el flete muchas veces termina siendo mucho más cara si la operación no se hace correctamente.