Paso de los Libres, una puerta clave del Mercosur para el comercio exterior argentino

Daniel Guillermo Arancet Ruda, despachante de aduana, repasa la evolución del cruce fronterizo con Brasil, la operatoria real desde el interior del país y el rol estratégico de esta Aduana

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Daniel Guillermo Arancet Ruda es
Daniel Guillermo Arancet Ruda es despachante de aduana (Foto: Movant Connection)

Al referirse a su experiencia en la frontera norte del país, Daniel explica que “Paso de los Libres es la puerta de entrada y salida del Mercosur”. Desde allí, describe cómo funciona la operatoria diaria, la fluidez con Brasil, las ventajas de gestionar desde el territorio y los desafíos de infraestructura que condicionan el desarrollo logístico.

¿Qué te atrajo de trabajar en Paso de los Libres y qué representaba para el comercio exterior en ese momento?

Cuando llegué al Litoral no vine directamente a Paso de los Libres. Primero fui a Corrientes Capital, porque allí funcionaba un astillero que fabricaba plataformas submarinas y barcos petroleros. Yo empecé muy joven en el rubro, a los 16 años, y tuve muy buenos maestros. En esa época trajimos fábricas completas y todo se hacía de forma manual, sin computadoras, con máquina de escribir y calculadora.

Después de que el astillero cerró, me mudé a Paso de los Libres. Ahí descubrí que el manejo aduanero era mucho más ágil. Lo mismo pasa con el puerto de Alvear, que está a unos 110 kilómetros. Casi todos los embarques de arroz cruzan por acá porque no hay puente y se utiliza balsa, pero el tránsito es mucho más fluido.

¿La ciudad funciona como un polo especializado?

Sí, claramente. Lo que más cruza por esta zona es arroz y, de manera más puntual, maquinaria. Las plantas industriales arroceras de la provincia están cerca, por ejemplo en Curuzú Cuatiá, y les queda muy conveniente operar por acá.

Del lado brasileño, el puerto de Itaquí concentra grandes establecimientos arroceros que compran producción argentina. Son empresas muy grandes y el vínculo comercial es constante.

¿Cuál es el destino habitual de estas mercaderías?

El arroz se dirige principalmente al mercado brasileño, mientras que la maquinaria recorre el camino inverso hacia las plantas industriales argentinas vinculadas a la producción arrocera. Desde Paso de los Libres y Alvear la operatoria es exclusivamente binacional, sin conexiones directas con Europa u otros destinos.

Este intercambio consolida a la frontera como un corredor estratégico del Mercosur, donde Paso de los Libres funciona como una puerta de entrada y salida clave para el comercio regional.

¿Qué importancia tiene esta Aduana dentro del sistema nacional?

Paso de los Libres es la segunda aduana del país en volumen de movimiento. Eso habla de la magnitud de la operatoria. Si ingresás un despacho un lunes y está todo correcto, incluso con canal rojo, para el miércoles la mercadería ya puede estar liberada.

La clave es que la documentación esté bien hecha. En comercio exterior no se negocia la documentación. Si algo está mal, aunque la carga salga, años después puede aparecer una multa.

Refiriéndose a Paso de los
Refiriéndose a Paso de los Libres como polo estratégico, Daniel comenta que " Lo que más cruza por esta zona es arroz y, de manera más puntual, maquinaria" (Foto: Shutterstock)

¿Qué ventajas tiene operar desde el interior frente a hacerlo desde Buenos Aires?

La principal ventaja es la proximidad operativa. Acá cruzás el puente o la balsa y estás en la oficina del despachante brasileño. Si hay un error en un certificado de origen, se corrige en el momento. Eso desde Buenos Aires es imposible.

He llegado incluso a ir personalmente del lado brasileño para corregir documentación cuando algo no estaba bien. Acá la solución está a mano, y eso marca una diferencia enorme en tiempos y costos.

¿Cómo funciona el cruce cuando no hay puente?

En Alvear se cruza en balsa. En cada cruce entran hasta tres camiones con semirremolque. El trayecto es cortísimo, unos 800 metros hasta Itaquí. En Paso de los Libres, donde sí hay puente, el cruce es de unos cinco kilómetros.

Es una solución logística muy eficiente. Por ejemplo, en un embarque reciente cruzaron siete camiones con maquinaria sin inconvenientes.

¿Cómo es la infraestructura vial para llegar hasta la frontera?

Desde Buenos Aires hasta Paso de los Libres es todo autopista. La infraestructura vial está en muy buen estado. Si la documentación está correcta, la operatoria es ágil y previsible.

Eso explica por qué muchas cargas siguen eligiendo este corredor, incluso cuando podrían operar por otros puntos del país.

¿Cómo ves la evolución del vínculo comercial con Brasil?

Es muy fluido. Trabajo tanto por Paso de los Libres como por Buenos Aires y son mundos distintos. Acá hay rapidez, cercanía y resolución inmediata de problemas. Brasil sigue siendo el principal socio comercial de Argentina y esta zona es estratégica para sostener ese intercambio..

¿Cómo formás a tu equipo de trabajo?

Yo enseño como si estuvieran en la escuela. Uso pizarrón, explico cada operación. No soy amigo de mis empleados, pero sí soy muy exigente con el compromiso. De hecho, varias personas que formé terminaron trabajando en la Aduana, incluso en cargos jerárquicos.

La forma de progresar es que la gente se ponga la camiseta y sepa que uno responde por ellos.

¿Qué desafíos de infraestructura ves a futuro?

Claramente falta un puente en Alvear. Eso facilitaría la vida de la ciudad y potenciaría el comercio con Brasil. Hubo promesas, pero los proyectos se desviaron a otros lugares. Es una deuda pendiente.

Aun así, la zona sigue creciendo. Hay proyectos industriales en marcha y el movimiento, sobre todo en alimentos y maquinaria, es cada vez mayor.

¿Qué mensaje le darías a quienes estudian comercio exterior o despacho de aduana?

Que miren el interior del país. No todo pasa por Buenos Aires o Zárate. Las aduanas del interior ofrecen una experiencia muy rica. Al principio cuesta que te conozcan, pero cuando demostrás que trabajás bien, la gente confía y acompaña.

El despacho de aduana es un trabajo técnico, hay que estudiar. Si lo hacés mal, las multas son enormes. Por eso, el conocimiento y la experiencia siguen siendo fundamentales.