Las claves logísticas y de abastecimiento para la expansión de la energía solar

Maximiliano Morrone, director de una empresa especializada en la industria solar fotovoltaica, explica el peso de la logística y la necesidad de financiamiento para establecer esta industria en Argentina

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Maximiliano Morrone es director de
Maximiliano Morrone es director de una empresa especializada en la industria solar fotovoltaica (Foto: Movant Connection)

“La energía solar es hoy la tecnología que más se instala a nivel mundial”, afirma Maximiliano al analizar el avance de esta industria. En ese sentido, sostiene que el desarrollo en Argentina depende de alinear financiamiento, disponibilidad y costos del equipamiento.

¿Cómo se estructura el mercado de la energía solar y cuál es el impacto de la logística en su desarrollo?

El mercado de la energía solar tiene dos grandes verticales. Por un lado, las grandes centrales de generación que se integran a la red eléctrica y funcionan como infraestructura tradicional del sistema. Por otro lado, la generación distribuida, donde el usuario puede instalar paneles en su hogar o industria y producir su propia energía. Esto último es lo que hace a la solar una tecnología democrática, porque cualquier persona puede ser parte de la transformación energética.

Ambos modelos tienen necesidades logísticas muy diferentes. Las grandes centrales requieren trasladar enormes volúmenes de equipamiento en pocos movimientos, mientras que la generación distribuida implica una distribución mucho más atomizada y compleja. En este último caso, los paneles deben llegar a múltiples puntos finales, lo que incrementa la necesidad de planificación y eficiencia en toda la cadena logística.

¿Qué desafíos logísticos implica trasladar y distribuir paneles solares?

Los paneles solares son componentes de vidrio y, si bien vienen bien embalados y paletizados, su traslado siempre representa un riesgo. Cada movimiento adicional incrementa la posibilidad de daño, por lo que uno de los grandes desafíos es reducir al mínimo las cargas y descargas a lo largo de la cadena logística. Esto es especialmente complejo en la generación distribuida, donde la llegada a múltiples destinos exige una organización muy cuidadosa.

Además, el crecimiento de la industria solar va de la mano del desarrollo de sistemas de almacenamiento, como las baterías. Aunque la tecnología solar masiva no las necesita de inmediato, su incorporación será clave a futuro. Y ahí se suma otro desafío: las baterías son carga peligrosa y requieren una logística diferente, con mayores exigencias normativas y tiempos de importación más largos.

¿Qué rol juegan las importaciones y las regulaciones de comercio exterior en el desarrollo del sector?

El impacto del comercio exterior en esta industria es enorme. Aproximadamente la mitad del costo total de un sistema solar corresponde a equipamiento importado. Si bien hay componentes nacionales como cables y tableros, la dependencia de los productos extranjeros sigue siendo fuerte. Esto hace que cualquier traba en las importaciones, cambio en las condiciones de pago o sobrecosto logístico repercuta directamente en la viabilidad de los proyectos.

En este contexto, la industria busca reducir lo más posible el costo por watt instalado, porque de eso depende la competitividad de la energía generada. Las dificultades en el comercio exterior complican ese objetivo y terminan frenando el crecimiento del sector. Por eso, las regulaciones que aporten previsibilidad y faciliten la operatoria de importación son claves para el desarrollo de la energía solar en Argentina.

¿Cómo se posiciona Argentina frente a otros países de la región en generación solar?

Argentina avanzó mucho en energías renovables desde 2016 y hoy alrededor del 18% de la matriz eléctrica proviene de fuentes no convencionales. Sin embargo, el gran desafío está en la infraestructura para transportar esa energía. Hay interesados en invertir en nuevas centrales, pero faltan redes para despachar esa generación hacia los centros de consumo.

En cuanto a la generación distribuida, que es la que permite a cualquier usuario instalar sus propios paneles, venimos más rezagados respecto a Brasil, Chile y Uruguay. Recién en los últimos años logramos tener un marco regulatorio y, aunque arrancó en plena pandemia, el interés es creciente. La ventaja es que podemos aprender de la experiencia de nuestros vecinos y evitar errores en la implementación.

Según Maximiliano, uno de los
Según Maximiliano, uno de los principales desafíos de la logística de paneles solares "es reducir al mínimo las cargas y descargas", ya que "cada movimiento adicional incrementa la posibilidad de daño" (Foto: Shutterstock)

¿Qué factores son esenciales para consolidar el crecimiento de la industria solar en Argentina?

Hay algunos grandes factores que definen el desarrollo de esta industria: la disponibilidad y el costo del equipamiento, la existencia de instaladores capacitados y el financiamiento. La variable más difícil de resolver en Argentina es el financiamiento, porque las decisiones de inversión compiten con otras prioridades familiares o productivas.

El sector financiero todavía no tiene herramientas específicas para este tipo de proyectos. Hace falta que los bancos y entidades comprendan el negocio y puedan ofrecer productos acordes, como sucede en mercados más desarrollados como Brasil. Si se logran alinear estas variables, la industria solar tiene un potencial enorme para expandirse en todo el país.

¿Qué perspectivas tiene el sector solar en Argentina y la región en el mediano plazo?

La energía solar es hoy la tecnología que más se instala a nivel mundial y eso la convierte en una fuente del presente, no del futuro. En Argentina, el sector es pequeño en cantidad de actores, pero muy dinámico y con un potencial enorme de crecimiento, especialmente en generación distribuida.

El mayor desafío sigue siendo el contexto macroeconómico y la necesidad de financiamiento. Pero la oportunidad está y es muy concreta: la energía solar no solo permite generar electricidad limpia, sino que también puede ser un motor de desarrollo regional y generación de empleo en todo el país. Por eso, el crecimiento de esta industria es solo una cuestión de tiempo.