Rector de la UNAM pide a alumnos no asistir al Auditorio Che Guevara en CU: “Así se puede recuperar”

Leonardo Lomelí pidió a los estudiantes evitar asambleas en el Auditorio Che Guevara para no legitimar su ocupación por grupos ajenos a la universidad

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Consejeros universitarios pidieron que el recinto vuelva a manos de la UNAM. Foto: (Pexels)

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dio un paso inédito en el debate sobre el futuro del Auditorio Justo Sierra, conocido como Che Guevara, al llamar públicamente a los estudiantes a no participar en asambleas ni en actividades realizadas en ese espacio, con el fin de deslegitimar su ocupación y avanzar en su recuperación para la vida universitaria.

Durante una sesión del Consejo Universitario, una estudiante consejera de la Facultad de Filosofía y Letras solicitó formalmente que el auditorio sea recuperado, al considerar que sí existen condiciones para que regrese a manos de la UNAM y deje de estar controlado por grupos ajenos a la institución.

En respuesta, el rector Leonardo Lomelí Vanegas aseguró que una de las estrategias más importantes para lograrlo es que la propia comunidad estudiantil deje de utilizar el espacio, pues asistir a encuentros y asambleas implica legitimar su ocupación.

Una forma de presionar para hacer entender a quienes ocupan este espacio que deberían integrarse a la vida universitaria es no legitimar la ocupación, asistiendo a asambleas estudiantiles en el auditorio”, subrayó el rector.

No participar para debilitar la ocupación

Lomelí dejó en claro que la recuperación del auditorio debe realizarse de manera pacífica y mediante el diálogo, pero insistió en que la participación de estudiantes en actos realizados dentro del Che Guevara fortalece su control por parte de grupos externos.

El Auditorio Justo Sierra fue
El Auditorio Justo Sierra fue sede de la Orquesta Filarmónica de la UNAM antes de la Sala Nezahualcóyotl. (Foto: especial)

Hay que hacerlo de manera pacífica, apelar al sentido de comunidad”, enfatizó, al explicar que la presión social y académica puede ser clave para que quienes lo ocupan entiendan que se trata de un espacio universitario que debe volver a cumplir su función original.

Por primera vez en un acto público, el rector delineó una ruta concreta basada en la deslegitimación simbólica de su ocupación. Esto significa que, en la práctica, la ausencia de la comunidad estudiantil podría ser el primer paso para debilitar el control sobre el auditorio.

Un espacio histórico de la vida universitaria

En entrevista con el diario La Jornada, Lomelí recordó la importancia histórica y cultural del Auditorio Justo Sierra para la UNAM, al destacar que fue un punto clave del desarrollo artístico e intelectual del siglo XX.

Fue la sede de la Orquesta Filarmónica de la universidad antes de que existiera la Sala Nezahualcóyotl. Fue la sede de conferencias de grandes personalidades de las letras, de la política y de las ciencias sociales”, rememoró.

El rector destacó que por ese recinto pasaron figuras clave del pensamiento nacional e internacional, lo que lo convierte en un símbolo de la vida universitaria que no debería permanecer en manos de agrupaciones externas.

El rector Leonardo Lomelí llamó
El rector Leonardo Lomelí llamó a los estudiantes a no legitimar la ocupación del Auditorio Che Guevara. Credito:Cuartoscuro

Añadió que se debe hacer un balance de lo que el auditorio ha significado para la comunidad, con el objetivo de sensibilizar tanto a estudiantes como a quienes actualmente lo ocupan sobre su valor histórico y cultural.

Es un espacio que vale la pena que los estudiantes, la comunidad académica y el personal administrativo vuelvan a sentir suyo, porque es de la universidad y no tiene por qué estar tomado”, sostuvo.

Presión pacífica desde la comunidad estudiantil

El llamado del rector se da en un contexto de creciente exigencia para recuperar espacios universitarios que, según consejeros, han quedado fuera del control institucional durante años.

Para la máxima autoridad de la UNAM, la clave está en que los propios estudiantes asuman un rol activo pero pacífico, evitando confrontaciones directas y apostando por la presión comunitaria y la no participación como vía para lograr la restitución del inmueble.