Assassin’s Creed Shadows: Cuatro razones para jugar el nuevo título de Ubisoft

La nueva entrega de la legendaria franquicia de Ubisoft nos devolvió la fe en la saga y te contamos por qué vale la pena conocer esta versión del Japón feudal

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Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.
Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.

Assassin’s Creed es uno de los pilares del gaming moderno y, como toda saga tan longeva, ha tenido sus altibajos a lo largo de los años. La edad moderna de la franquicia, que inició con Assassin’s Creed Origins, ha sabido mantener un estándar de calidad bastante elevado pero aún así no es inmune al desgaste. La entrega anterior, Assassin’s Creed Mirage, nos había dejado con ganas de una experiencia más profunda y por suerte Ubisoft Quebec no defraudó. ¿Leíste nuestra review y tenés ganas de sumarte a esta emocionante aventura pero todavía no estás seguro? En este artículo te damos cuatro razones para darle una oportunidad a Assassin’s Creed Shadows.

Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.
Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.

El apartado técnico

¿Para qué vamos a negarlo? A veces la primera impresión es la que cuenta y Assassin’s Creed Shadows nos dejará boquiabiertos. No es casualidad que esta nueva entrega se vea tan bien, Ubisoft Quebec comenzó a desarrollarla justo después del lanzamiento de Assassin’s Creed Valhalla y desde ese momento supieron que necesitaban soltar a la última generación de consolas. Sin las ataduras técnicas de un hardware con más de 10 años a sus espaldas, esta versión del motor Anvil ha podido hacer verdaderas maravillas. Esta nueva entrega se ve espectacular y no estamos hablando únicamente del hermoso diseño del Japón feudal: hay varias mecánicas en juego que proponen un nivel de realismo sorprendente.

El juego rota las estaciones del año con cierta periodicidad, modificando la apariencia del mundo y elevando el grado de inmersión. El nivel de detalle es abrumador, con nieve realista que dificulta el paso cuando la cruzamos por fuera de los caminos y va mostrando nuestras huellas. Los árboles dejarán caer sus hojas en otoño y se verán afectadas por el viento, y el sistema de clima dinámico es exquisito. Podemos ver cómo se gesta y se desarrolla una tormenta en tiempo real, incluso en medio de una misión de infiltración, con efectos de audio impresionantes. Estamos ante el primer Assassin’s Creed de actual generación y se nota en cada momento, ya sea por los efectos de iluminación y los reflejos o directamente por lo bien que se ven los modelos de los personajes. Es un espectáculo visual en todo momento.

Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.
Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.

La ambientación

Desde que se estableció como franquicia, la comunidad venía pidiendo un Assassin’s Creed ambientado en Japón. Debo admitir que, después de haber jugado el spin-off basado en China, yo también estaba con ganas de ver cómo se adaptaba la experiencia al contexto feudal de Japón. Al final, Assassin’s Creed Shadows cumplió las expectativas con creces. El trabajo que realizó Ubisoft Quebec para diseñar el extenso mapeado fue sobresaliente, en especial porque no sólo se limitó a recrear las estructuras conocidas, sino que hizo hincapié en la flora y fauna que aún dominaba el país del sol naciente.

Recorrer caminos rurales, pasando por plantaciones de arroz y pequeñas poblaciones, todo realizado con lujo de detalles, es una experiencia fantástica. Pero también lo es escalar una montaña y descubrir un templo oculto, tal vez en ruinas o tomado por un grupo de bandidos. Cruzar un bosque montado a caballo en pleno otoño nunca dejará de sorprendernos y la distancia de dibujado del mundo es verdaderamente espectacular, haciendo que nos quedemos apreciando el paisaje cada vez que desbloqueamos una atalaya. Cada momento se siente único y diferente del resto de las entregas de la saga, Assassin’s Creed Shadows es genuino y sobresale del resto, y gran parte de eso se debe a su cuidada ambientación.

Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.
Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.

Dos estilos de combate en un solo juego

Una vez que desbloqueamos a Yasuke, Assassin’s Creed Shadows se puede jugar como dos títulos diferentes. Con Naoe será un juego de infiltración y asesinatos, matando desde las sombras sin ser descubiertos y utilizando un puñado de herramientas propias de un ninja para eliminar con clase a cuanto enemigo se nos cruce. Si en cambio elegimos al samurai portugués, la acción frenética toma el control de la experiencia y se vuelve una fiesta de violencia y gore. Sus estilos de combate son tan opuestos que se siente casi como jugar un juego aparte, algo que queda expuesto al intentar la misma misión con cada personaje.

Si bien el estilo de Naoe es más afín a la jugabilidad clásica de la saga, jugar con Yasuke es una experiencia imperdible. De vez en cuando viene bien sentirse un verdadero tanque, recibir daño que a la coprotagonista hubiera derrotado y ver cómo la barra de vida apenas se inmuta. El samurai rompe la postura de los enemigos con un par de movimientos y, si aprovechamos bien sus armas pesadas, podemos enfrentarnos de igual a igual aún contra los enemigos más grandes del juego. Luego de una infiltración difícil o fallida, cambiar a Yasuke se siente como un bálsamo fresco en una quemadura reciente.

Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.
Assassin’s Creed Shadows, de Ubisoft.

La historia

Luego de un par de entregas flojas de papeles, al menos en cuanto al costado narrativo, es genial ver como se presenta la historia en Assassin’s Creed Shadows. Para empezar, las cinemáticas renderizadas con el motor del juego son una maravilla, pero además el doblaje y la sincronización en los labios están a la altura de las circunstancias. El nuevo modo “inmersivo” que combina el doblaje en japonés y en portugüés ofrece la mejor experiencia de juego y deja ver el espectacular trabajo de localización del equipo de Ubisoft Quebec. Además podemos elegir un “modo canon” que remueve las opciones de diálogo para mostrarnos únicamente las decisiones canónicas. Esta opción es vital para conservar la autenticidad de los eventos, en especial dado el contexto histórico del juego.

Más allá de lo bien que está presentada, la historia está muy bien escrita y desarrollada. El elenco de personajes secundarios sirven de apoyo en varias situaciones clave para el crecimiento de los protagonistas. Cada misión secundaria hilvana una parte de una historia mayor y se siente relevante en general, ya sea porque nos cuenta el trasfondo sociocultural del Japón feudal o porque construye el contexto de una de las misiones principales. En resumen, nunca estaremos perdiendo el tiempo, inclusive las misiones más básicas (como aprender los katas con Yasuke o meditar con Naoe) suman a la narrativa principal. Todo esto ayuda a que un juego tan grande sea siempre llevadero y absolutamente disfrutable, aún si sólo pretendemos conocer el desenlace de este fantástico cuento de honor y venganza.