REVIEW | Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition - El último regreso triunfal de Nintendo Switch

La última joya que faltaba en la consola híbrida llegó para que no nos olvidemos que Monolith es uno de los mejores desarrolladores en la cartera de estudios de Nintendo

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Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

Hablar de Nintendo en 2025 es hablar de una transición. Es entender que la marca que salvó a los videojuegos tuvo, en muchos aspectos, la consola más exitosa de su historia. Y estamos ante las puertas de conocer a su sucesora. ¿Logrará elevar la vara? ¿Cumplirá con las expectativas? ¿Romperá la maldición de Nintendo de alternar éxitos y fracasos cuando hablamos de hardware?

Todos esos interrogantes quedan en stand by mientras vivimos los últimos vestigios de grandeza de la Nintendo Switch. Unos últimos videojuegos que se han sentido un poco de salvataje para cumplir calendario, con muchos porteos y versiones de antiguos clásicos. Por suerte, Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition se para del lado de aquellos regresos que son para celebrar.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

Publicado originalmente en 2015 y para Nintendo Wii U, Xenoblade Chronicles X es el Xenoblade más distintivo de todos. No solo por no ser una entrega numerada y considerarse en cierto punto como spin-off, si no que también tiene ciertos elementos que lo diferencian bastante de los arquetipos clásicos de lo que es un Xenoblade Chronicles.

Para quien no conozca esta franquicia, estamos ante un JRPG bastante peculiar que mezcla lo mejor de los elementos clásicos de este género pero los explota hasta un nivel mucho más avanzado, haciendo que se ofrezca como una versión renovada que en su momento resultó sumamente innovador y sigue siendo un exponente muy fuerte (la última entrega, Xenoblade Chronicles 3, estuvo nominado a juego del año en 2022).

En esta ocasión, y a diferencia de los otros Xenoblade donde tenemos personajes y una narrativa preestablecida para ellos, podremos crear a nuestro propio personaje que será el protagonista de la historia. En este universo, la tierra sucumbió ante una lucha entre civilizaciones alienígenas y tuvo que partir en una nave buscando un nuevo rumbo. Así es como llegamos al Planeta Mira, donde todavía se siguen encontrando nuevos terrícolas perdidos. Y nosotros somos uno de ellos.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

Más allá de ser un JRPG, Xenoblade no cuenta con un combate por turnos tradicional. Una vez que decidimos enfocar a un enemigo y atacarlos, los golpes se van realizando de manera automática y nosotros pasamos a un modo de juego más estratégico: hay que pensar cuándo usar cada cosa, qué arma queremos usar, a qué parte del cuerpo del enemigo pegarle y un montón de variables que podemos pensar mientras los ataques se van realizando solos.

Esto está sustentado también por dos grandes mecánicas que vuelven todo lo más divertido posible. Por un lado, las artes, que son habilidades especiales que pueden afectar al entorno, a nuestros personajes o al enemigo y que tienen un tiempo de uso que se va recargando. Por otro lado, nuestro equipo, conformado por nuestro personaje principal y diversos personajes que podremos ir obteniendo a lo largo de la aventura.

Xenoblade tiene un combate que cumple con todo lo que se necesita para ser perfecto: lo suficientemente básico como para que cualquiera pueda jugarlo, lo suficientemente complejo como para poder dedicarle horas y horas. Nunca deja de ser divertido, nunca deja de sumar cosas nuevas y hay un montón de mecánicas (incluyendo los Skell, unos mechas que podemos usar y que figuran en la portada del juego) que van apareciendo y evolucionando a lo largo de la aventura. Le dan un dinamismo muy grande a una experiencia que lo amerita por su duración (más de 60 horas) y, a su vez, muchas de ellas resultan una sorpresa que agrada descubrir por uno mismo.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

Pero sin duda lo que hace que jugar Xenoblade Chronicles X valga tanto la pena en 2025 es su apartado audiovisual. Es increíble como Monolith logra crear un mundo tan completo, tan vivo, tan extenso y ridículamente perfecto para explorar y perderse continuamente entre sus biomas. Pasar tiempo en el Planeta Mira es de un disfrute constante que pocos juegos pueden conseguir.

Esta versión de Nintendo Switch también me sorprendió ya que, sin tener una diferencia muy amplia con la versión original, sí plantea un retoque físico muy bueno que adapta la experiencia a la actualidad. No llega a tener el nivel de retoque visual de Metroid Prime Remastered, por ejemplo, pero sí que está entre las mejores actualizaciones que ha hecho Nintendo hasta el momento.

Además de estos retoques visuales, hay un montón de condimentos de actualización que tienen que ver con la interfaz de usuario y con cómo se le muestra la información al jugador. Sobre todo en el combate se nota mucho la diferencia y creo que es un paso hacia el camino correcto, con la enseñanza de Xenoblade Chronicles 2 y su secuela, para poder abrir el juego a un montón de jugadores que no están tan familiarizados con el género.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

La forma en la que los personajes llevan la narrativa a través de sus voces no solo es conmovedora sino que también deja expuestas a un montón de franquicias (muchas de Nintendo, como Pokémon), que no se puede comprender como aún no aplicaron este sistema. Aparte de las grandes actuaciones, y como merece todo RPG japonés, la banda sonora de Xenoblade Chronicles siempre es un gran acompañamiento. Incluso si no lo estás jugando.

Todo esto está acompañado de un sistema de misiones que también tiene ciertos cambios de la versión original; todo se centra mucho más en nuestro personaje y son mucho más fáciles de diferenciar las misiones principales y secundarias. Genuinamente se siente como si el trabajo de adaptación hubiese sido “traer todo lo bueno de los Xenoblade que salieron después a Xenoblade Chronicles X”.

He visto mucha gente en redes sociales en las últimas semanas diciendo que Xenoblade Chronicles X es la mejor puerta de entrada a la franquicia. Yo difiero de esta opinión, porque considero que Xenoblade Chronicles 3 (o incluso su predecesor) son mejores opciones, mucho más “lineales” narrativamente. Esta experiencia es muy específica, muy de nicho y muy profunda en lo que refiere a los sistemas de Xenoblade. Recomiendo que sea el segundo paso después de la primera experiencia. Se pueden jugar en cualquier orden ya que Xenoblade, como Final Fantasy, no guarda relación directa en lo que refiere a la narrativa entre juegos.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition,
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, de Monolith.

Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition es la muestra de lo que Nintendo es y hace. No es un trabajo de remasterización muy interesante, más allá de que cumple, pero termina siendo un excelente agregado a la consola por el valor de la obra original que es realmente muy bueno y había quedado encerrado en una consola a la que muy poca gente tenía acceso.

Xenoblade Chronicles X no sólo es el único juego que aún no había llegado de la franquicia a Nintendo Switch, si no que también es de los pocos títulos de la consola anterior que aún no se habían llevado a la híbrida. Esto es un desafío para Nintendo: es fácil llenar contenido cuando hay tantas experiencias buenas para mechar con las nuevas. Ahora, frente a la Nintendo Switch 2, queda esperar cuál será la estrategia y específicamente qué sigue en el universo de Xenoblade Chronicles.

8
El último baileSin más trabajo que una leve actualización para la Nintendo Switch, Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition deja en evidencia lo grandilocuente de la obra original y entrega realmente su mejor versión.
Revisado en Nintendo Switch
Plataformas:
Nintendo Switch